Roberto Casares Sánchez

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Roberto Casares Sánchez
Granada

Roberto Casares Sánchez

14.07.1964

Granada

1
Juegos OlímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
1992 Barcelona (España)Tenis de mesaMasculinaIndividuales
Puesto 33
1992 Barcelona (España)Tenis de mesaMasculinaDobles
Puesto 17


Biografía de Roberto Casares Sánchez

Considerado por muchos el mejor jugador nativo del tenis de mesa español de todos los tiempos y, sin duda, protagonista de los albores y la madurez del tenis de mesa andaluz, nació el 14 de julio de 1964 en Granada, ciudad en cuyo entorno del Paseo del Salón y Calle Estepona creció jugando al fútbol como todos los niños de la época, si bien a los 10 años encaminó sus pasos hacia el adictivo deporte del tenis de mesa, que descubrió en los billares del entorno. Aquellas partidas entre amigos a diez pesetas la entrada dieron paso a encuentros más “serios” y gratuitos a partir de los 11 años en las instalaciones de la Organización Juvenil Española, en la Plaza de los Campos, recibiendo enseñanzas improvisadas de jugadores como Rafael Rivero, actual presidente de la Federación Andaluza de Tenis de Mesa, y Salvador Bailón.

Por aquella época, Cataluña dominaba el panorama nacional del tenis de mesa, pero una pujante nueva afición e ilusionantes proyectos comenzaban a brotar en Andalucía, primero en Jerez de la Frontera, con el Club Soberano, y más tarde, en el segundo lustro de los años 70, en la capital granadina, con el Club Hogar Moderno y el equipo creado por Juan García Collado, gran impulsor del tenis de mesa en la ciudad, el Cervezas Alhambra, luego denominado Estrella Dorada.

Es en este donde precisamente recaló, por intervención de Collado, el talento infantil de un entusiasmado Roberto Casares, quien, bajo esta estructura, comenzó a destacar en los campeonatos de Andalucía infantiles y, sobre todo, en el Nacional de la categoría, no en vano en 1977, en su debut, logró la medalla de bronce antes de que en 1979, en Tarragona, se proclamase campeón de España individual. Este éxito le llevó a fichar en la campaña 1979-1980 por el Hogar Moderno, equipo que, compuesto íntegramente por granadinos –Guillermo Gómez, Mateo Cibantos y Roberto Casares–, logró la proeza de ascender a la División de Honor, la máxima categoría.

No obstante, la vida deportiva de Casares quedaría vinculada para siempre al club fundado por Juan García Collado el 25 de septiembre de 1979 con la ayuda de Fernando Rodríguez, entonces responsable de Relaciones Públicas de la Caja General de Ahorros de Granada y luego director general de la entidad: el Club La General de Tenis de Mesa de Granada (luego Caja Granada). Pese a recibir ofertas desde Cataluña, Casares optó por permanecer en Granada y se incorporó en la entidad cajista en la campaña 1981-1982, iniciando una época dorada para sí mismo, el club y el deporte andaluz.

En esa primera campaña se proclamó campeón de España juvenil en Tarrasa y subcampeón de España absoluto en Almería, luego de perder la final ante el sevillano David Sánchez, primer andaluz en alzarse con el título de campeón nacional absoluto individual. No obstante, dos años después (1984), en Alcoy (Alicante), Casares obtuvo su primer entorchado nacional luego de vencer a Palés III en la final (remontando un 0-2) y a Ismael Caymel en semifinales, campeón y subcampeón de España, respectivamente, en la edición de 1983. Contando ese título, Casares llegó a sumar 9 campeonatos de España (1984, 1989, 1990, 1991, 1993, 1994, 1995, 1996 y 1997) y 5 subcampeonatos (además de la reseñada derrota ante Sánchez, perdió cuatro finales frente a Palés).

El palmarés doméstico de Roberto se engrosa con los éxitos obtenidos como componente del Caja Granada, contribuyendo con su juego a que el club andaluz se convirtiese en el indiscutible número uno en España, con 15 campeonatos de División de Honor o Superdivisión (1986, 1987, 1988, 1989, 1991, 1992, 1993, 1994, 1995, 1996, 1997, 1998, 1999, 2000 y 2001) y 8 títulos de campeón de España por equipos o Copa del Rey (1986, 1987, 1989, 1991, 1996, 1997, 1999 y 2000). Un largo recorrido en el que compartió uniforme con Cibantos, Li Yongsheng, Gen Zheng, Pi, Fu, He Zhiwen, Víctor Sánchez, Sevilla y Torres.

Si pieza indispensable fue en el seno de su club, en la selección española nuestro protagonista cumplió de forma impecable con el mismo rol de líder, con más de 300 internacionalidades absolutas desde 1981 a 1998, matizando que la diferencia de nivel técnico-competitivo que existía –y sigue existiendo– entre el tenis de mesa español y el que se practica en los países punteros en este deporte impidió a Casares destacar en los grandes campeonatos internacionales, llegando, como máxima cota, a ser el 65.º en el ranking europeo y 131.º en el ranking mundial.

Con 15 años, en 1979, Roberto ya habría representado a España en el Europeo infantil y en 1982 había hecho lo propio en el Europeo juvenil, en Polonia. No obstante, en abril de 1981 ya había sido convocado para la selección absoluta al objeto de participar en el Campeonato del Mundo, en Novi Sad (Yugoslavia), aunque no llegó a jugar ningún partido debido a su juventud e inexperiencia en este tipo de competiciones, para disgusto del jugador. Fue la primera de un total de 9 presencias en el Mundial (Novi Sad 1981, Tokio 1983, Gotemburgo 1985, Nueva Deli 1987, Dórtmund 1989, Chiba 1991, Gotemburgo 1993, Tianjin 1995 y Mánchester 1997) y otras tantas en el Campeonato de Europa (Budapest 1982, Moscú 1984, Praga 1986, París 1988, Gotemburgo 1990, Stuttgart 1992, Birmingham 1994, Bratislava 1996 y Eindhoven 1998).

En el capítulo de resultados, destacar la 8.ª posición en dobles en el Europeo de 1992 y las medallas de oro por equipos conseguidas en los Juegos Mediterráneos de Casablanca 1983 y el II Campeonato Iberoamericano, llevado a cabo en 1997 en Granada. Aunque, indudablemente, su gran experiencia internacional fue participar en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, ocupando como n.º 1 español dos de tres plazas asignadas de oficio –una en individuales y dos en dobles– al país anfitrión en las pruebas masculinas.

La participación olímpica tuvo para Casares un doble dulce sabor de boca, pues significó además la victoria frente a la hernia discal en la zona lumbar que comenzó a afectar al jugador a partir de 1989, producida paradójicamente en la primera de las concentraciones preparatorias para Barcelona 1992 y de la que salió gracias a una larga recuperación.

El debut del granadino en el torneo olímpico, celebrado en el Polideportivo Estación del Norte, se produjo el 30 de julio dentro de la fase de grupos del torneo individual (singles). Casares concluyó la round-robin como 3.º del grupo P y no pudo avanzar a las eliminatorias de 1/16 de final (pasaban los dos primeros de cada grupo), luego de haber perdido ante el norcoreano Choi Kyonq-Sob (1-2) y el británico Carl Prean (1-2), y vencido al indio Chetan Baboor (2-1). Por tanto, se clasificó 33.º (de 64 palistas) empatado con los 15 terceros de los otros grupos.

En dobles, haciendo pareja con José María Palés, sucedió algo similar. Terceros del grupo F de clasificación, quedaron fuera de las eliminatorias y situados en el 17.º puesto entre 30 parejas. Jugaron sus tres partidos el 28 de julio con un balance de un triunfo –ante Estados Unidos (2-1), en el tercer encuentro– y dos derrotas, frente a la segunda pareja de Corea del Norte (0-2) y el Equipo Unificado (0-2).

Roberto Casares, casado desde 1989 con Mª Ángeles y padre de tres hijos (Roberto, Rafael y Mª Ángeles) dejó la práctica competitiva del tenis de mesa a finales de 2000 –año en el que recibió el Premio Andalucía de los Deportes– e inmediatamente se incorporó al departamento de marketing de la Caja General de Ahorros de Granada como gerente del Club Caja Granada de Tenis de Mesa, cargo que ostentó hasta la desaparición del equipo en 2012 en plena crisis económica nacional y bancaria, habiendo por tanto vivido en las pistas y desde los despachos casi toda la vida de la histórica entidad granadina, santo y seña del tenis de mesa español con 23 campeonatos ligueros en su haber y triple semifinalista en la Liga de Campeones de Europa.

Posteriormente, ha seguido vinculado al tenis de mesa como colaborador de las escuelas de Baza y Huétor Santillán, y siguiendo muy de cerca las evoluciones de su hijo Rafa, que trata de emularle, si bien profesionalmente tomó un camino distinto al abrírsele la oportunidad de trabajar en la banca, en el BMN (Banco Mare Nostrum), la entidad evolucionada de Caja Granada. Aprendiendo desde cero en puestos administrativos en la sucursal de Huétor Tájar y formándose en el sector, desde 2014 es gestor de empresas de la oficina de este banco en Loja, donde aporta el mismo espíritu de lucha e ilusión que le caracterizó como jugador.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas