Rafael Moreno López

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Rafael Moreno López
Paralímpico

Rafael
Moreno

Málaga

Rafael Moreno López

25.08.1966

Málaga

4
Juegos ParalímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
1996 Atlanta (EE.UU.)JudoMasculina+95 kg
Puesto 5
2000 Sídney (Australia)JudoMasculina+100 kg
Medalla de plata
2004 Atenas (Grecia)JudoMasculina-100 kg
Puesto 9
2008 Pekín (China)JudoMasculina+100 kg
Puesto 7


Biografía de Rafael Moreno López

Rafael Moreno tiene el privilegio de ser uno de los dos yudocas andaluces que ha competido en cuatro Juegos Paralímpicos, desde Atlanta 1996 a Pekín 2008 de forma consecutiva, habiendo logrado dos diplomas y, sobre todo, la medalla de plata en Sídney 2000, éxito cumbre de su longeva trayectoria deportiva en la que también figuran seis preseas de bronce en eventos internacionales del máximo nivel: Campeonato del Mundo, Juegos Mundiales de la IBSA y Campeonato de Europa. Con semejante palmarés, habiendo brillado en todos los frentes posibles, Moreno es, por méritos propios, uno de los Grandes de nuestro deporte adaptado.

Nacido en Málaga capital el 25 de agosto de 1966, tercero de los cuatro hijos de Rafael y Francisca, tuvo problemas de visión desde su nacimiento –malformación en la mácula de los ojos que le acredita como clase deportiva B2–, de modo que sus progenitores lo llevaron con nueve años al Colegio San Luis Gonzaga de la ONCE en Sevilla, donde permaneció hasta que en 1982 retornó a Málaga para concluir sus estudios básicos en el colegio de la Barriada de las Flores.

Ya de pequeño había practicado judo cuando su padre apuntó en una escuela al benjamín de la familia, Francisco Javier, y él también se animó, si bien no sería hasta 1992 cuando podemos situar el comienzo de nuestro protagonista en el judo de alto nivel a raíz de su ingreso en el equipo de la ONCE de Málaga que fundó José Manuel Picornell, desde ese momento entrenador y mentor de Rafael. Ese mismo año logró su primera medalla (bronce) en el Campeonato de España celebrado en Alicante, en la categoría de +95 kilos.

Dos años después (1994) se proclamó campeón de España en Málaga y participó en su primer Mundial, en Colorado Springs (Estados Unidos), donde alcanzó la 5.ª posición, convirtiéndose ya en un asiduo en las listas del seleccionador nacional, Vicente Arolas, para cualquier tipo de compromiso internacional. Así, en 1995 acudió al Europeo de Valladolid (4.º puesto) y en 1996 consiguió dos medallas de bronce en los torneos internacionales de Marly-la-Ville (Francia) y Marburgo (Alemania) antes de debutar en los Juegos Paralímpicos.

En Atlanta, el malagueño fue uno de los siete contendientes de la categoría de más de 95 kilos. Esperando el primer cabeza de serie, el austríaco Walter Hanl, directamente en semifinales, los otros seis pugnaron en cuartos de final por un puesto en dicha fase. No fue el caso de Rafael, quien perdió por ippon ante el alemán Martin Osewald, si bien, por la parte de la repesca, luchó por el bronce frente al japonés Osamu Takagaki, volviendo a caer por ippon. Así, Moreno se clasificó en el puesto 5.º. El oro fue para el citado Hanl.

En plena madurez deportiva –fue a los Juegos con 30 años–, el siguiente ciclo de Rafael Moreno respondió a lo que se esperaba de él en cuanto a progresión y solidez: plata en el Torneo de Coesfeld (Alemania), en 1997; 5.º en el Campeonato del Mundo de 1998, en Madrid, ya en +100 kg; medalla de bronce individual y oro por equipos masculinos en el Campeonato de Europa de Mittersill (Austria) en 1999; y 3.º en el torneo de clasificación paralímpica en Déols (Francia), en 1999, logrando la plaza para Sídney 2000.

Allí, en Australia, Rafa realizó su mejor actuación de siempre, llegando por primera a una final intercontinental. Con ocho aspirantes en el mayor de los pesos (+100 kg), el malagueño se deshizo en cuartos de final del tailandés Songpol Nilmoung por ippon, en semifinales hizo lo propio ante el brasileño Leonel Moraes Filho y, en el combate decisivo, perdió también por ippon ante el estadounidense Kevin Szott, colgándose una medalla de plata que le llenó de satisfacción.

En el camino hacia sus terceros Juegos, el luchador andaluz siguió acumulando metales en los principales eventos internacionales: en 2001 fue bronce individual y plata por equipos en el Europeo de Ufá (Rusia) y plata individual y oro por equipos en la Copa del Mundo de Río de Janeiro (Brasil); en 2002, bronce en el Campeonato del Mundo de Roma (Italia); y en 2003 de nuevo bronce en los Juegos Mundiales de la IBSA que acogió la ciudad canadiense de Quebec y en un torneo internacional en Brommat (Francia).

Un camino regado de podios que le condujo hasta Atenas 2004, Juegos en los que esta vez compitió en la categoría de -100 kilos, con una docena de yudocas en liza. El andaluz quedó exento de disputar los octavos de final al ser designado cabeza de serie, pero su estreno en cuartos fue adverso, al perder contra el chino Run Ming Men, por ippon. Acudió entonces a la repesca, pero volvió a perder por ippon ante el iraní Reza Arshad Hokmabad, lo que le clasificó en 9.ª plaza, mientras el oro se lo adjudicaba el brasileño Antonio Tenorio.

A sus 38 años, Moreno encaró el que sería su último ciclo paralímpico completo y lo empezó como en él ya era costumbre: subido al cajón. Siempre en el peso pesado, cosechó dos nuevas medallas de bronce continentales (Vlaardingen 2005 y Bakú 2007), así como tres títulos nacionales consecutivos de 2005 a 2007 que le llevaron hasta sus cuartos Juegos: Pekín 2008. En la capital china, ante ocho rivales, inició la competición perdiendo en cuartos de final ante el surcoreano Jung Min Park y en las semifinales de repesca cedió igualmente por ippon ante el francés Julien Taurines. Así pues, Rafael se hizo con la 7.ª plaza y su correspondiente diploma, el segundo tras el logrado en Atlanta doce años atrás. El azerí Ilham Zakiyev se llevó el oro.

Un año más tarde, Rafael Moreno, que estuvo casado y tiene un hijo de 20 años del mismo nombre, aún representó a España en un último Campeonato de Europa, en Debrecen (Hungría), donde obtuvo el 7.º puesto en -100 kilos, pero ya a finales de ese ejercicio 2009 optó por retirarse y colgar el judogi a sus 43 años. En la actualidad sigue viviendo en su Málaga natal y vendiendo el cupón de la ONCE, trabajo que ejerce desde el lejano año 1985.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas