Rafael Joaquín Trujillo Villar

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Rafael Joaquín Trujillo Villar
Olímpico

Rafa
Trujillo

Cádiz

Rafael Joaquín Trujillo Villar

14.12.1975

La Línea de la Concepción (Cádiz)

4
Juegos OlímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
2000 Sídney (Australia)VelaMasculinaStar
Puesto 8
2004 Atenas (Grecia)VelaMasculinaFinn
Medalla de plata
2008 Pekín (China)VelaMasculinaFinn
Puesto 9
2012 Londres (Reino Unido)VelaMasculinaFinn
Puesto 8


Biografía de Rafael Joaquín Trujillo Villar

Rafael Trujillo es, qué duda cabe, uno de los grandes nombres de la vela española y, por supuesto, de la historia del deporte andaluz, al que ha representado con gran éxito en las máximas competiciones universales, cuales son las Olimpiadas –una medalla y dos diplomas en cuatro participaciones– y los campeonatos del mundo.

Nacido el 14 de diciembre de 1975 en la localidad gaditana de La Línea de la Concepción, empezó a practicar el deporte de la vela a una edad muy temprana, con solo 5 años, debido seguramente a que su padre y toda la familia eran muy buenos y grandes aficionados a la navegación o porque, como él afirma, «si en mi ciudad reza el dicho ‘La Línea de mar a mar’, habiendo nacido en esta ciudad no podía sino practicar deportes náuticos». Aquellos principios del pequeño Rafael se produjeron en compañía de su prima Lorena, quien le sacaba a pasear a bordo de un barco optimist por delante de la playa, partiendo de los muelles del Real Club Náutico de La Línea. Tales salidas gustaron de tal forma a nuestro protagonista que quiso aprender a navegar en los cursos de iniciación que impartía este club, a la sazón el club por el que ha competido durante toda su vida deportiva.

Estos cursillos de aprendizaje antecedieron a la obtención de la primera licencia federativa de Rafael, a los seis años, más por afición y recreo que por sentido competitivo. Además, hay que destacar que estos comienzos se vieron truncados por la construcción del vial de entrada a Gibraltar y la desaparición de parte de la Playa de Poniente y, por tanto, de los accesos al mar desde el club. Poco a poco y gracias a la entrega y entusiasmo de Guillermo Puche, la situación se fue regularizando, los entrenamientos se normalizaron y se creó el equipo de la clase optimist, del cual formó parte Rafael con 12 años, edad en la que podemos decir que empezó a competir –su primera regata fue en El Puerto de Santa María (Cádiz).

No obstante la afición de nuestro biografiado por la vela, en las regatas territoriales y nacionales a las que concurría con el CN La Línea la envergadura de Rafael –con 13 años ya medía 176 centímetros de altura y pesaba 75 kilos– resultaba un lastre en un barco tan pequeño y era habitual que cerrase las clasificaciones en todas las competiciones. Por tal motivo, con 14 años, pasó a la clase cadete en la temporada 1990, en la que sí comenzó a disfrutar de la competición.

En 1991, compatibilizó la navegación en barcos tipo cadete y flying dutchman, una clase impropia de su edad en la cual, por su complexión física, actuó de tripulante de Gutiérrez durante esta temporada en citas importantes como el Campeonato de Europa absoluto celebrado en Aberchok (Gales) en julio –debut internacional– y la Semana Preolímpica de Barcelona, en el mes de agosto, siendo el más joven del equipo nacional.

La baja del flying dutchman del programa olímpico tras los Juegos de Barcelona 1992 motivó que el gaditano cambiase a un barco incluido en las Olimpiadas, el láser, si bien, tras ser el campeón de España júnior del año 1993, en la temporada de 1994 mudó a la clase finn para comenzar una fructífera colaboración bajo la tutela del barcelonés José María Van der Ploeg.

Trujillo, que ese primer año a bordo de un finn también subió a lo más alto del podio en el Campeonato de España júnior, empezó a actuar de sparring del campeón olímpico en Barcelona en la preparación de la defensa de su título en los siguientes Juegos, recibiendo del maestro enseñanzas tan útiles como el significado de una cita olímpica y la forma de preparar un gran acontecimiento deportivo. Por tanto, desde esos momentos, Van der Ploeg se convirtió en consejero, tutor y entrenador del linense, quien en septiembre de 1995 se estrenó en una gran competición de finn, el Campeonato de Europa celebrado en Balatonföldváry (Hungría).

Más adelante y pese a los resultados, surgirían discrepancias entre Rafael y la federación española, que suspendió temporalmente las ayudas y le instó a navegar como tripulante bien en la clase soling, con alguno de los hermanos Doreste, bien en la clase star, con Van der Ploeg. Tras una primera renuncia a cualquiera de estas opciones, nuestro protagonista accedió a navegar con Manuel Doreste, aunque compaginándolo con su propia singladura en un barco monoplaza como es el finn, en el que obtendría dos títulos nacionales absolutos consecutivos –La Manga 1998 y Entrepeñas 1999– y la victoria parcial en la Copa de España de 1998.

Así las cosas, en el verano de 1999 la Real Federación Española de Vela le ofreció ser tripulante de Van der Ploeg en la clase star con vistas a la participación en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000. Esta vez el ofrecimiento fue recibido satisfactoriamente por Rafael ante la posibilidad de debutar en las Olimpiadas y hacerlo, además, mano con mano de una persona tan importante para él y a la que tanto admira. Inmediatamente, la conjunción entre ambos se hizo patente y los resultados previos a marchar a Australia –4.º en el Campeonato de Europa en Balatonföldváry y 6.º en los Mundiales de mayo en Annapolis (Estados Unidos)– les ubicaron en el grupo de favoritos a medalla en la sede olímpica de Rose Bay.

Sin embargo, en el suburbio de Sídney y con 16 barcos en liza, Trujillo y Van der Ploeg sumaron del 23 al 30 septiembre 55 puntos netos sobre once regatas y dos descartes, lo que les situó en 8.º puesto –diploma olímpico– a 21 puntos de los campeones, los norteamericanos Mark Reynolds y Magnus Liljedahl.

Tras estos Juegos, Rafa se puso en manos de un gran conocedor y amante de la vela andaluza como es Luis Núñez y, a partir del año siguiente, se sumó al equipo de trabajo el entrenador personal Juan Téllez. Asimismo, se centró de forma exclusiva en preparar y competir en la clase finn, a excepción de una última comparecencia que efectuó en la categoría star y al lado de José María Van der Ploeg en agosto de 2001: el Campeonato del Mundo de Medemblik (Holanda), en el que los españoles acabaron de nuevo octavos.

En finn el currículum de Rafael Trujillo es abrumador, por cantidad y calidad a partes iguales. Desde que en 1995 comenzase a participar en acontecimientos open o absolutos, su barco ha formado parte de la flota en 3 Juegos Olímpicos, 3 campeonatos del mundo de clases olímpicas, 10 mundiales de la clase, 1 Campeonato de Europa de clases olímpicas y 14 europeos específicos de la clase, para un total de 31 grandes campeonatos, con los resultados que se indican a continuación.

En los mundiales de la ISAF (federación internacional) que reúnen cada cuatro años a toda la vela olímpica, el andaluz fue subcampeón en Cádiz 2003, campeón en Cascaes 2007 y 5.º en Perth 2011, mientras que en los mundiales anuales de la clase finn ocupó las siguientes posiciones: Gdansk 1997 (14.º), Atenas 1998 (52.º), Atenas 2002 (5.º), Río de Janeiro 2004 (8.º), Moscú 2005 (7.º), Split 2006 (5.º), Victoria 2008 (13.º), Vallensbaek 2009 (8.º), San Francisco 2010 (plata) y Falmouth 2012 (18.º).

En el ámbito continental, se clasificó 8.º en el novedoso Europeo de clases olímpicas de Helsinki 2011, en tanto que en los campeonatos anuales de finn cosechó las siguientes posiciones: Balatonföldváry 1995 (42.º), Hospitalet 1996 (22.º), Split 1997 (12.º), Vilamoura 1998 (26.º), Ostende 1999 (37.º), Malcesine 2001 (8.º), Cesme 2002 (4.º), Langedrag 2003 (10.º), La Rochelle 2004 (10.º), Kalmar 2005 (6.º), Palamós 2006 (6.º), Scarlino 2008 (10.º), Split 2010 (4.º) y Scarlino 2012 (10.º).

Número uno del ranking mundial en diversos listados de los años 2005, 2009, 2010 y 2012, su clase y calidad en la navegación también ha lucido en acontecimientos del calendario internacional, en los que ha logrado 11 triunfos y 19 posiciones de podio en la Semana Preolímpica de Génova (1.º en 1997), la Christmas Race (1.º en 1998, 2002, 2003 y 2009 y 2.º en 2001 y 2005), la Semana Olímpica de Barcelona (1.º en 2001, 2.º en 2003 y 2005 y 3.º en 2002), la Semana Olímpica de Atenas (2.º en 2003 y 3.º en 2002), la Olympic Garda (1.º en 2004 y 2005), la Semana Olímpica Francesa (2.º en 2012 y 3.º en 2004), la Semana de Kiel (1.º en 2004, 2.º en 2008 y 3.º en 2010), la Intervela de Riva del Garda (1.º en 2005 y 2.º en 2009), la Rolex Miami OCR (1.º en 2006), el Campeonato Midwinter de Fort Lauderdale (2.º en 2006 y 3.º en 2009), el Trofeo Princesa Sofía (2.º en 2006), la Delta Lloyd Regatta (1.º en 2010, 2.º en 2010 y 3.º en 2006), la Regata Internacional de Sídney (3.º en 2007) y la Regata Olímpica de Melbourne (3.º en 2008).

Constante y tenaz como pocos, el subcampeonato mundial logrado en 2003 en El Puerto de Santa María le otorgó directamente una plaza para los Juegos de Atenas 2004, en los que se estrenaba a bordo de un barco individual. Ante 24 rivales y en las once regatas programadas (con un descarte), el andaluz mantuvo una gran regularidad en el Centro de Vela Agios Kosmas de Atenas –salvo la séptima manga, que no acabó y supuso su descarte– y concluyó el 21 de agosto con 51 puntos netos en segunda posición –formidable medalla de plata–, solo superado por el inglés Ben Ainslie (38) y adelantando, por dos puntos, al polaco Mateusz Kusznierewicz.

Cuatro años después, la suerte tornó adversa en la sede de vela de Pekín 2008, Qingdao. Rafa concluyó 9.º (entre 26 regatistas) con 80 puntos, a cuatro puntos del diploma, pese a su 3.ª plaza en la medal race. Una gran decepción –recordemos que era el vigente campeón del mundo– que no mermó su ilusión por alcanzar unos cuartos Juegos, en Londres 2012.

En dicho camino, fichó en 2010 al belga Sebbe Godefroid como entrenador para la recta final de la preparación olímpica, la cual fue satisfactoria en cuanto a resultados, no en vano el gaditano se presentó en la bahía olímpica de Weymouth como primero del ranking mundial a 27 de junio. Sin embargo, la cambiante ensenada inglesa no dio tregua al experimentado navegante linense, cuyo discreto comienzo lastró la mejoría alcanzada en la segunda parte de la competición, con un triunfo en la octava regata y una tercera plaza en la undécima y última que le elevó al 8.º puesto final –era 10.º antes de ella– y le ocasionó un ya inesperado diploma en la despedida de los Juegos…

Y prácticamente de la competición, ya que aquella regata del 5 de agosto fue una retirada de facto. En 2013 empezó a entrenar al brasileño Jorge Zarif –al que ese año llevó al título mundial absoluto– y se prestó a disfrutar de otras experiencias en el mundo de la vela como la participación en la Volvo Ocean Race 2014-2015 –vuelta al mundo por etapas, con salida y llegada en Alicante– como timonel del balandro español Mapfre (4.º), rememorando en parte su concurrencia en 2007 a la Copa del América (America’s Cup) a bordo del barco italiano +39 Challenge.

Posteriormente, en mayo de 2016 ganó el Campeonato del Mundo de finn para la categoría máster, en Torbole (Italia), y definitivamente se despidió para mayor simbolismo un día de Andalucía, el 28 de febrero de 2017, subiendo al podio como medalla de bronce de la clase que todo le dio, la finn, en la XII Semana Olímpica Andaluza disputada en El Puerto de Santa María.

Rafael Trujillo, quien efectuó los estudios de Ingeniería Técnica en obras públicas, vive actualmente en Nueva Zelanda junto a su esposa, maravilloso país en el que posiblemente pueda practicar su afición al senderismo y a la pesca, sin dejar de lado que su experiencia es requerida por numerosos nuevos talentos de la vela mundial. Entre sus distinciones, sobresalen el Premio Nacional del Deporte 2007 y el Premio Andalucía de los Deportes en 2004 y 2007.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas