Miguel Rodríguez Martínez

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Miguel Rodríguez Martínez
Paralímpico

Miguel
Rodríguez

Granada

Miguel Rodríguez Martínez

17.09.1969

Atarfe (Granada)

4
Juegos ParalímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
2000 Sídney (Australia)Tenis de mesaMasculinaEquipos 5
Puesto 9
2000 Sídney (Australia)Tenis de mesaMasculinaIndividuales 3
Puesto 9
2004 Atenas (Grecia)Tenis de mesaMasculinaEquipos 3
Puesto 5
2004 Atenas (Grecia)Tenis de mesaMasculinaIndividuales 3
Puesto 13
2012 Londres (Reino Unido)Tenis de mesaMasculinaEquipos 3
Puesto 5
2012 Londres (Reino Unido)Tenis de mesaMasculinaIndividuales 3
Puesto 22
2016 Río de Janeiro (Brasil)Tenis de mesaMasculinaEquipos 4-5
Puesto 9
2016 Río de Janeiro (Brasil)Tenis de mesaMasculinaIndividuales 3
Puesto 17


Biografía de Miguel Rodríguez Martínez

Llegado en pleno reinado de su maestro, Manuel Robles, y en los precisos inicios de la nueva generación de grandes palistas granadinos, representada por Tomás Piñas y, sobre todo, José Manuel Ruiz, Miguel Rodríguez es el paradigma de la constancia en el ámbito del tenis de mesa adaptado. Cultivador de la solidez y eficacia en el juego más que de la genialidad, este vecino de Atarfe, donde nació el 17 de septiembre de 1969, ha estado presente con el equipo español en casi todos los grandes eventos internacionales desde que en 1995 debutase en el Campeonato de Europa, erigiéndose en el compañero que todos quieren a su lado en la prueba por equipos en silla. Cuatro Juegos Paralímpicos, otros tantos mundiales y once europeos contemplan a este granadino, al que solo le falta una medalla en los Juegos para, como afirma, retirarse feliz.

Hijo de Antonio y Amelia y menor de nueve hermanos, cuando contaba con dos años de edad su familia se asentó en la capital, Granada, donde nuestro protagonista pasaría su infancia y adolescencia como cualquier chico de su edad, estudiando –hizo la EGB en el Colegio Fuentenueva y el BUP en el Instituto Padre Manjón– y divirtiéndose con los amigos, con los que iba a los billares de la ciudad. Ahí radicó su primer contacto con el tenis de mesa.

Terminado el bachillerato, Miguel comenzó a construir su propia vida. Empezó a trabajar como conductor de autobuses, se mudó a la cercana localidad de La Zubia (1987) y, con solo 19 años, contrajo matrimonio con Asunción (1988), fruto del cual, al poco tiempo, nació una hija. Posteriormente, entró en una nueva empresa como conductor de camiones y maquinaria pesada. Fue dirigiéndose a su trabajo en moto cuando el 31 de agosto de 1991 sufrió un impacto frontal con un coche, salió despedido hacia un barranco y el golpe le provocó la fractura de la octava vértebra dorsal, lo cual le dejó parapléjico del tren inferior.

Después de un año en el hospital y una dura rehabilitación (estuvo en el Hospital de Parapléjicos de Toledo), el proceso de asimilación de lo ocurrido fue más llevadero para Miguel gracias al deporte, que, como reconoce, fue un soporte fundamental para empezar una nueva vida. Y lo hizo en 1993, enrolado en el equipo de baloncesto en silla de ruedas del CD Arrayán y en el Club La Raqueta de tenis de mesa, este formado por Manuel Robles justo después de los Juegos de 1992 con los fondos conseguidos de la venta del cupón de la Federación Andaluza de Minusválidos Asociados (FAMA).

Nuestro biografiado terminaría centrándose en las palas y las mesas de juego y, gracias a su entrega a los entrenamientos, en poco tiempo adquirió el nivel necesario para asistir a su primer Campeonato de España, en 1994 en Écija (Sevilla), y ser llamado por el equipo nacional para debutar en el Campeonato de Europa, en 1995 en Hillerod (Dinamarca), donde solo pudo ganar un partido.

Aquello fue el comienzo de una singladura deportiva que ya se prolonga por razón de 25 temporadas y que marcha por su séptimo ciclo paralímpico, habiendo culminado en cuatro de los seis anteriores el objetivo de clasificarse para los Juegos Paralímpicos.

Ausente de Atlanta 1996 por no reunir los criterios de selección, Miguel Rodríguez conoció las Paralimpiadas con 31 años cuando en el año 2000 viajó hasta Sídney junto a su primer entrenador, Manuel Robles, con el que compartió experiencia y competición ya que ambos representaron a España en la prueba por equipos clase 5. El dúo granadino perdió en la fase de grupos ante Nigeria (2-3) –19 de octubre– y Noruega (2-3), y quedó eliminado ya que a cuartos de final solo accedían los dos primeros conjuntos de cada pool y los españoles acabaron terceros y últimos del grupo A.

Más adelante, en individuales de la clase 3, que congregó a 28 palistas, Miguel superó ronda y se plantó en octavos de final luego de terminar 2.º del grupo A con una victoria (2-0 al belga Robert Lorient) y una derrota (1-2 ante el francés Jean-Philippe Robin, luego campeón), pero en dicha eliminatoria concluyó su periplo australiano al ser derrotado por el británico Neil Robinson (1-2).

Cuatro años más tarde, el de Atarfe repitió experiencia en Atenas 2004 y se adjudicó el primero de sus dos diplomas en el torneo colectivo, ya en compañía de un nuevo par, Tomás Piñas, con el que el año previo había comenzado una relación deportiva que les depararía a ambos no pocos éxitos hasta la retirada de Tomás en 2013. Los granadinos quedaron encuadrados en el grupo B de la primera fase y cosecharon un triunfo (3-2 a Eslovaquia) y dos derrotas por idéntico resultados (1-3) frente a Francia y Corea del Sur, naciones que promocionaron a semifinales, cosa que no pudo hacer España al quedar tercera del grupo.

Ya en individuales, Miguel, en el grupo B, sumó dos derrotas y una victoria y terminó 3.º y sin posibilidad de pasar a octavos. Perdió ante el británico Robinson (2-3) y el coreano Kim Young Gun (1-3) y ganó al noruego Christian Rosnes (3-0) el 18 de septiembre.

Una lesión impidió a nuestro protagonista tener el tiempo necesario para obtener el pasaporte paralímpico de Pekín 2008, condiciones –ranking– que sí logró reunir para Londres 2012, donde su actuación fue muy parecida a la de Atenas. En el concurso individual, de nuevo con 24 palistas en liza, Miguel perdió sus dos compromisos de la fase preliminar (el alemán Thomas Bruchle por 1-3 y el austríaco Egon Kramminger por 0-3) y, siendo tercero del grupo E, no pudo pasar a cuartos, privilegio reservado al campeón de cada fracción. Por equipos, Rodríguez y Piñas cayeron en los cuartos de final directos a manos de los franceses (1-3) el 5 de septiembre y ahí terminó su competición.

La última comparecencia de Miguel –por el momento– a las Paralimpiadas sucedió en 2016 en Río de Janeiro, en cuyo Pabellón 3 de Riocentro el andaluz volvió a toparse con el muro de la fase previa en individuales. Esta vez, los dos primeros de cada uno de los ocho grupos avanzaban a octavos de final, pero las derrotas ante el francés Florian Merrien (1-3) y el polaco Maciej Nalepka (2-3) impidieron que pudiese escapar de la tercera y última plaza.

Por equipos –junto a Bilal El Baqqali– tampoco marchó mejor la cosa ya que el dúo español, que no era cabeza de serie, debió competir en la primera ronda para dilucidar qué cuatro formaciones pasaban a cuartos, donde esperaban otros tantos combinados, y en dicha eliminatoria, el miércoles 14 de septiembre, vieron anuladas sus esperanzas de medalla al caer ante Egipto por 1-2.

Por tanto, dos diplomas adornan el recorrido de Miguel Rodríguez por los Juegos Paralímpicos, que, sin duda, no ha sido la competición en la que mejor ha podido expresarse el bravo jugador, que sí posee dos medallas en el Campeonato del Mundo y cinco en el Campeonato de Europa.

En los mundiales ha participado en China Taipéi 2002, Gwangju 2010, Pekín 2014 y Bratislava 2017, habiendo conseguido la medalla de bronce por equipos 3 en 2010 (con Piñas) y 2017 (con Roberto Eder Rodríguez), además del 5.º puesto en 2002. En individuales, nunca ha pasado de la fase de grupos.

Por su parte, en el contexto continental, ha formado parte de la nómina de contendientes en Hillerod 1995, Estocolmo 1997, Piestany 1999, Fráncfort 2011 (5.º por equipos e individual), Zagreb 2003 (plata por equipos 3 y 5.º individual), Kranjska Gora 2007 (5.º por equipos 5), Génova 2009 (bronce por equipos 3), Split 2011, Lignano 2013 (bronce por equipos 3), Vejle 2015 (bronce por equipos 5) y Lasko 2017 (bronce por equipos 4). Las preseas colectivas acaecieron en alianza con Piñas (2003, 2009 y 2011), Iker Sastre y el jiennense Borja Montiel (2013), Bilal El Baqqali y Javier López (2015) y Javier López (2017).

Amén de los grandes campeonatos, Miguel vistió la camiseta nacional en los Juegos Iberoamericanos para Minusválidos Físicos, tanto en la primera edición celebrada en Granada en 1998 con la participación de México, Argentina, Venezuela y España y donde alcanzó la medalla de oro en individuales clase 3 y por equipos 3-4, como en la segunda, que acogió La Coruña en 2001 y que se saldó para el granadino con el bronce en individuales clase 3 y el oro en equipos 3-4.

En el ámbito de abiertos del circuito internacional, Miguel ha llegado a la cifra de 55 medallas al término de la campaña de 2017, 16 de las cuales son de oro y todas en la prueba por equipos salvo las logradas a título individual en el Torneo de La Coruña en 1999 y el Abierto de España de 2016.

Por último, para culminar la glosa de sus gestas deportivas, hay que detenerse con esmero en la relación de podios alcanzados en el Campeonato de España, en el que debutó, como ya se ha indicado, en 1994 y comenzó a sumar medallas a partir de la tercera asistencia (1996), en Alcorcón (Madrid). En sus 22 participaciones –no estuvo en 2006 y 2007 por lesión–, Miguel Rodríguez ha sido 33 veces campeón de España, 15 veces subcampeón y medalla de bronce en 14 ocasiones.

En los individuales de silla, fue oro en 2011 y 2012, plata en 2017 y bronce en 1996, 1999, 2000, 2001, 2002, 2003, 2005, 2010, 2014 y 2015, mientras en que el torneo específico de la clase 3 (instaurado en 2007) ganó en 2011, 2013, 2014 y 2015, fue segundo en 2008, 2009, 2010, 2016 y 2017 y tercero en 2012.

En dobles en silla, fue campeón en 14 ocasiones (1999, 2002, 2003, 2004, 2005, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016), subcampeón en 1996, 2000 y 2017, y medalla de bronce en 1998 y 2001. En 1996, ganó el torneo abierto de dobles, que reunía a parejas en silla y de pie.

Por equipos en silla, en las filas del segundo conjunto de La Raqueta, el Arrayán (1994-2004), Caja Granada (2005-2012), TM Villafranca (2013, 2015 y 2016) y La Raqueta (2014 y 2017), Miguel ha sumado 12 títulos nacionales (2003, 2004, 2005, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016), seis medallas de plata (1996, 1999, 2000, 2001, 2002 y 2017) y una medalla de bronce (1997).

A ello que unir tres medallas de bronce en la Copa del Rey (1997, 1998 y 2001), amén de tres cuartos puestos (1996, 1999 y 2000), formando con el Arrayán-FAMA de La Zubia, y tres triunfos con Andalucía cuando el torneo copero pasó a disputarse por autonomías: Sevilla 2004, Rivas 2009 y Barcelona 2011.

En la actualidad, Miguel Rodríguez, vecino ilustre de La Zubia, continúa en el alto nivel del tenis de mesa a sus 48 años de edad en busca de un horizonte: sus quintos Juegos Paralímpicos.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas