Manuel Robles Águila

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Manuel Robles Águil
Paralímpico

Manolo
Robles

Granada

Manuel Robles Águila

06.03.1959

Monachil (Granada)

5
Juegos ParalímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
1988 Seúl (Corea del Sur)Tenis de mesaMasculinaEquipos 4
Puesto 9
1988 Seúl (Corea del Sur)Tenis de mesaMasculinaIndividuales 4
Puesto 9
1992 Barcelona (España)Tenis de mesaMasculinaEquipos 5
Puesto 5
1992 Barcelona (España)Tenis de mesaMasculinaIndividuales 5
Medalla de bronce
1992 Barcelona (España)Tenis de mesaMasculinaOpen 1-5
Puesto 5
1996 Atlanta (EE.UU.)Tenis de mesaMasculinaEquipos 4-5
Puesto 9
1996 Atlanta (EE.UU.)Tenis de mesaMasculinaIndividuales 5
Puesto 5
1996 Atlanta (EE.UU.)Tenis de mesaMasculinaOpen 1-5
Puesto 9
2000 Sídney (Australia)Tenis de mesaMasculinaEquipos 5
Puesto 9
2000 Sídney (Australia)Tenis de mesaMasculinaIndividuales 5
Medalla de bronce
2004 Atenas (Grecia)Tenis de mesaMasculinaIndividuales 5
Puesto 5


Biografía de Manuel Robles Águila

Cuando Manolo Robles comenzó a competir en baloncesto y tenis de mesa en silla a principios de los años 80 del siglo pasado, el deporte adaptado en España era un fenómeno imberbe al que unos pocos haciendo de todo –entre ellos él– dotaron de la consistencia necesaria para que el definitivo empujón de Barcelona 1992 no se hiciese sobre la nada. Cuarenta años después, casi todo lo relativo a aquellos albores hay que buscarlo en los testimonios de aquellos que, ya retirados o que nos dejaron, han querido legar a los que no lo conocieron. Casi todo. Porque Manolo Robles, al borde de los sesenta, continúa en la brecha.

Hijo de Manuel y Encarnación y nacido el 6 de marzo de 1959 en Monachil (Granada), nuestro protagonista es historia viva del deporte adaptado español y andaluz, con un palmarés fuera de lo común en el que sobresalen dos medallas en sus cinco participaciones en los Juegos Paralímpicos, un podio en seis campeonatos del mundo y ocho metales en nueve europeos, destacando el título continental individual de 2001. Pero, más allá de los números y las medallas, está el personaje, el precursor, la persona que desde su papel de jugador y el rol de técnico y directivo contribuyó a mejoras significativas en el entonces llamado deporte para minusválidos y a que muchas personas con discapacidad pudiesen acceder al deporte y comenzar una vida diferente practicándolo.

Manolo sufrió con ocho años una caída desde un árbol en su pueblo y, tras una operación, quedó con una paraplejia incompleta que sobre todo le afecta al tren inferior, por lo que desde la infancia ha necesitado de muletas o silla de ruedas para desplazarse. Terminó sus estudios básicos y se especializó en Electrónica, pero la vocación del monachileño siempre fue y ha sido el deporte. Gran aficionado al fútbol, su discapacidad le llevó a iniciarse en la práctica de los dos deportes que estaban a su alcance y en los que podía expresarse a satisfacción, el baloncesto y el tenis de mesa, en los cuales ha llevado a cabo trayectorias paralelas y exitosas durante muchos años.

En el deporte de la canasta, jugó en el Club Deportivo Arrayán de La Zubia desde su creación en 1983 hasta 2005. De la temporada 1984-1985 a la 1995-1996 militó en la Segunda División nacional, renombrada Primera División en la 1991-1992 cuando se instauró la División de Honor. En esta máxima categoría debutó en la campaña 1996-1997 y, luego de un descenso y un nuevo ascenso, volvió a competir con los mejores del país en los cursos 2001-2002 y 2002-2003. De nuevo en Primera en 2003-2004 y 2004-2005, al término de esta última temporada puso punto final a su periplo como jugador de baloncesto a los 46 años y con 9 internacionalidades con la selección, la mayoría en el Campeonato de Europa de 1993, en Berlín (Alemania), donde España se clasificó en 5.ª posición.

Manuel comenzó a jugar al tenis de mesa después de la rehabilitación, a los 11 años y en el salón parroquial de Monachil. Como vio que le gustaba y se le daba bien, se afilió al club Granada TM, donde empezó a mostrar unas cualidades que, después de haber obtenido sus primeras medallas en el Campeonato de España de 1982, precisamente en Granada, le valieron la incorporación al equipo nacional en 1983, con 24 años, y el debut ese mismo año en una gran competición, el Europeo que acogió la ciudad holandesa de Delden y donde el andaluz sorprendió alzándose con el subcampeonato continental individual en silla.

Más adelante, llegarían el estreno en los mundiales (1986) de Dijon (Francia) y el principio de su idilio con los Juegos Paralímpicos a raíz de Seúl 1988. Tras 24 temporadas en el equipo nacional, Robles hizo efectiva su adiós al mismo tras el Mundial de 2006, disputado en Montreux (Suiza), si bien, haciendo gala de un espíritu irreductible y de una prodigiosa capacidad para seguir en forma, en el novedoso Campeonato del Mundo por equipos de 2017, en Bratislava (Eslovaquia), volvió a representar a España, terminando 7.º en la clase 5 junto al extremeño Francisco Javier López Sayago.

En el ámbito estatal, cabe reseñar que defendió los colores de la sección de tenis de mesa del Arrayán de 1990 a 1992 y que, tras sus segundas Paralimpiadas (Barcelona 1992) y el empuje del bronce allí obtenido, fundó su propio club, el Club Deportivo La Raqueta, gracias a los fondos obtenidos por la venta de los cupones de la Federación Andaluza de Minusválidos Asociados (FAMA) –de ahí el patrocinio del equipo. Entidad radicada en su Monachil natal, en ella comenzaron jugadores como José Manuel Ruiz, Miguel Rodríguez y Tomás Piñas y a ella ha pertenecido y sigue perteneciendo Manolo, a excepción de 2006 y 2007, que estuvo enrolado en el Caja Granada, y 2009, cuando llevó puntualmente los colores del CAI Deporte Adaptado aragonés.

Asimismo, cabe destacar que Robles compitió en ligas normalizadas y que en 2000 fue campeón de Andalucía absoluto para mayores de 40 años en Priego de Córdoba, “una hazaña que tiene tanto valor como una medalla paralímpica”, según su protagonista.

Entrando en el repaso pormenorizado del palmarés de Manuel Robles Águila en tenis de mesa y por orden de importancia, indubitadamente hay que comenzar por los Juegos Paralímpicos, ámbito en el que nuestro biografiado ha llegado a las cinco participaciones, una cifra que en Andalucía solo ha superado su paisano José Manuel Ruiz (6) y a la que únicamente han llegado Antonio Henares, Miguel Ángel Pérez Tello, Álvaro Valera y Sebastián Rodríguez.

La primera de ellas fue en Seúl 1988, en cuyo marco compitió por equipos con el sevillano Cristóbal Gallardo, siendo eliminados en la primera fase, y en individuales clase 4, donde, con 28 palistas en liza, tampoco logró superar la ronda preliminar al perder ante el sueco Ernst Bollden (1-2) y el coreano Chang Choon Bae (0-2) y solo ganar al bruneano Jaber Mahmood (2-0). En ambos casos, ocupó la 9.ª posición otorgada a todos los eliminados en preliminares.

Cuatro años después, en Barcelona 1992, Manolo, mejor preparado e imbuido por aquella vorágine del deporte español que, como afirmaba Theresa Zabell, se quitó de golpe todos sus complejos, completó su mejor actuación en las Paralimpiadas, obteniendo una medalla y dos diplomas. En conjuntos, al lado de los también andaluces Gallardo y Paco Jodar, superó la primera criba con una derrota (2-3, Francia) y una victoria (3-1, Holanda) como segundo del grupo A y, en la fase de los ocho mejores, cayó en cuartos de final ante Hong Kong (1-3).

En solitario y dentro de la división 5, Robles, en estado de gracia, ganó sus tres partidos del grupo G –al sueco Patrik Hoegstedt, al israelí Yaacov Soliman y al francés Hector Milesi– y los duelos de octavos (Gallardo) y cuartos (el nigeriano Nasiru Sule) por idéntico resultado y sin ceder un solo set (2-0), aunque en semifinales, el 11 de septiembre, el hongkonés Kwong Kam Shing, que sería campeón paralímpico, le cerró el camino a la final (0-2) y el andaluz tuvo que conformarse con la medalla de bronce, que por entonces se otorgaba indiferentemente a los dos perdedores de semifinales.

Por último, en el torneo abierto de las cinco clases en silla (1-5), que reunió a 112 palistas de 28 países y se disputó bajo el sistema de eliminatorias sucesivas, Robles superó los 1/64 de final (exento), los 1/32 (2-0 al argentino José Daniel Haylán), los dieciseisavos (2-0 al británico Neil Robinson) y los octavos (2-0 al alemán Thomas Kreidel) y fue eliminado en cuartos por el austríaco Franz Mandl (0-2).

En Atlanta 1996, la pareja Robles-Gallardo se despidió como tal de los Juegos, debido a la retirada del sevillano. No fue el mejor torneo de los andaluces, quienes perdieron sus dos compromisos de primera ronda (1-3 ante Alemania y Francia) y quedaron sin opción de volver a estar en cuartos de final. Sí lo logró Manolo en los individuales de la clase 5, en cuya ronda preliminar concluyó segundo de su grupo, con dos victorias (2-0 al nigeriano Nasiru Sule y al francés Christophe Durand) y una derrota (0-2 ante el taiwanés Chou Chang Shen), y se ganó el derecho a estar en la fase de los ocho mejores. Allí, el 22 de agosto, el sueco Ernst Bollden (0-2) le apartó de las medallas, de las cuales la de oro la ganó Guy Tisserant, de Francia.

El último compromiso del monachileño en Atlanta fue el open de silla, con 89 jugadores inscritos. Superó los 1/64 (exento), los 1/32 (2-1 al belga Robert Lorent) y los 1/16 de final (2-0 al finlandés Jari Kurkinen), pero fue derrotado en octavos, el día 23, por el galo Bruno Benedetti (0-2).

Superados los cuarenta años, nuestro protagonista viajó a las antípodas para competir en los Juegos de Sídney 2000, que le depararon la agradable sorpresa de una medalla. Aún tenía cuerda para rato el gran Manolo, quien en los dos años siguientes alcanzaría sus máximos logros en mundiales y europeos. Por tanto, estaba en su mejor forma de siempre.

No obstante, en el torneo por equipos, junto a su discípulo Miguel Rodríguez, que debutaba en los Juegos, las cosas no terminaron de salir y los dos encuentros de primera ronda se saldaron con sendas derrotas por la mínima (2-3) frente a Nigeria el 19 de octubre y Noruega, el 20, que no permitieron a los españoles avanzar a cuartos de final.

Por su parte, en el segundo y último compromiso de Robles en estos Juegos, los individuales clase 5 –el open había sido eliminado del programa–, el panorama fue distinto. El granadino superó con claridad la fase de grupos (2-0 al mejicano Mario Pazarán y al francés Raynald Riu), batió en octavos al galo Grégory Rosec (2-0) y en cuartos al coreano Kim Byoung Young (2-1) y se plantó por segunda vez en su carrera en las semifinales paralímpicas. Un viejo conocido, Chou, de China Taipéi, le superó (0-2) en la pugna por entrar en la final, pero en la consolación devolvió el resultado a un compatriota de su verdugo, Lin Yen Hung, y aquel 28 de octubre volvió a pisar el podio para recoger la medalla de bronce.

La última página de la historia paralímpica de Robles se escribió el 20 de septiembre de 2004, fecha en la que jugó su último partido en los Juegos, un duelo ante el coreano Jung Eun Chang que el asiático se adjudicó por 2-3 y que implicaba la eliminación en cuartos de final de Atenas 2004, al borde de las medallas en la clase 5. Previamente, Manolo había hecho sus deberes al liderar el grupo C de primera ronda, ganando los tres partidos: 3-0 al sueco Ernst Bollden, 3-0 al griego Antonios Kalyvas y 3-1 al sudafricano Mark Nilsen. Esta vez, España no presentó equipo en la división 5.

Siguiendo la jerarquía de acontecimientos deportivos, hemos de detenernos en los mundiales. Manuel Robles debutó en los II Campeonatos del Mundo versión ISOD (International Sports Federation of the Disabled), disputados en la ciudad francesa de Dijon del 26 al 30 octubre de 1986, con la participación de 150 jugadores de 20 países. El andaluz llegó a cuartos de final en individuales (5.º) y, sobre todo, logró por equipos LTT2 (equivalente a las clases 4-5 actuales) la medalla de bronce junto a Gallardo y Jodar, primer metal colectivo del tenis de mesa adaptado nacional.

Posteriormente, Manolo acudió a las cuatro siguientes ediciones mundialistas, ya organizadas por la Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF): Assen 1990, París 1998, China Taipéi 2002 y Montreux 2006. En ellas llegó a cuartos de final por equipos en 1990 y 1998, en individuales en 1990 y 1998 y en open en 1998 y 2002, y, sobre todo, se alzó en 2002 con la medalla de bronce en individuales clase 5, luego de haber barrido al francés Christophe Durand (3-0).

Diez campeonatos de Europa consecutivos contemplan la singladura deportiva de Manuel Robles en tenis de mesa. Desde 1983 a 2003 no faltó a ninguno de los celebrados –en 1993 no hubo–, a saber: Delden 1983, Delden 1985, Stoke Mandeville 1987, Viena 1989, Salou 1991, Hillerod 1995, Estocolmo 1997, Piestany 1999 y Fráncfort 2001. En equipos, obtuvo medalla de bronce en 1989 (con Palana e Iglesias), 1991 y 1995 (con Gallardo y Jodar) y 2001 (con Piñas) y fue cuartofinalista en 1997 y 1999. También llegó a la fase de los ocho mejores en dobles en 1999 y en el open en 2001.

En individuales (silla y clase 5 a partir de 1995), llegó a cuartos de final en 1987, 1989, 1997 y 1999, fue medalla de bronce en 1991 y 1995, subcampeón en 1983 y campeón de Europa en 2001, cuando venció en los seis partidos que jugó, tres en la fase de grupos, al turco Selcuk Cetin en cuartos, al sueco Ernst Bollden en semifinales y al francés Durand en la final.

Además de todo lo descrito y en aún en el ámbito internacional, Manuel Robles fue subcampeón de la primera edición del Top 12 Mundial, competición llevada a cabo en marzo de 1996 en Sankt Florian (Austria) y reservada a los doce primeros jugadores del ranking mundial, logro que en algunos medios aparece erróneamente calificado de subcampeonato mundial. Asimismo, nuestro biografiado participó en varias ediciones de los anuales Juegos Internacionales de Stoke Mandeville –bronce individual en 1987–, en los Juegos Iberoamericano de tenis de mesa para discapacitados físicos de Granada 1998 y La Coruña 2001 –se impuso en individuales 5, equipos 5 y open en silla– y se alzó con el triunfo en individuales 5 en el Abierto de España 1999, Abierto de Lasko (Eslovania) 2004 y Copa del Etna 2005, en Catania (Italia).

Llegamos así al ámbito estatal, en el cual la supremacía de Manuel Robles en la división en silla es abrumadora, pese al paso de las generaciones y rivales distintos, y su longevidad, digna de todos los elogios. Desde 1981, cuando debutó en Sevilla, a 2017, última edición disputada en Almería, ha estado presente sin excepción en 36 campeonatos de España, con la única ausencia de 2013, en Pontevedra, obteniendo un balance de 68 medallas de oro, 26 de plata y 11 de bronce. Total: 105.

En individuales para todas las categorías en silla –denominado open a partir de 2007– ha sido campeón en 27 ocasiones (1982, 1984-1986, 1988-2008, 2010 y 2014), 4 veces subcampeón (1983, 1987, 2011 y 2012) y 2 veces medalla de bronce (2009 y 2016). Asimismo, en la clase 5 (instaurada en 2007), ha ganado en 2007, 2008, 2010, 2011, 2012, 2016 y 2017 y ha sido segundo en 2009, 2014 y 2015. En el extinto open que reunía las categorías de silla y pie indistintamente, fue plata en 1994 y bronce en 1995 y 1996.

Por equipos en silla, con Granada, Arrayán, La Raqueta, Caja Grabada y CAI, posee 18 títulos (1984, 1985, 1987, 1989, 1990, 1992, 1994-2002, 2006, 2007 y 2014), 9 medallas de plata (1983, 1986, 1991, 1993, 2004, 2008, 2009, 2016 y 2017) y 4 medallas de bronce (2003, 2005, 2010 y 2015).

En dobles masculinos en silla, se ha proclamado campeón en 15 ocasiones (1982, 1991-1998, 2000, 2001, 2006, 2007, 2014 y 2017) y subcampeón en 9 (1983, 1990, 2003-2005, 2008, 2011, 2012 y 2016), en tanto que ha sido medalla de bronce en 1999, 2002 y 2015. Además, en dobles mixtos, ganó en 2001.

Por último, en la Copa del Rey, trofeo erigido para el tenis de mesa adaptado en 1995, Robles obtuvo la victoria con La Raqueta en Almería 1998, Getafe 1999, Granada 2000, La Zubia 2001, Fuenlabrada 2002 y Guernica 2003, en tanto que en las tres primeras ediciones –Madrid 1995, Dos Hermanas 1996 y La Coruña 1997– se colgó la medalla de plata tras perder la final ante el Málaga TM. Más adelante, con la llegada de las selecciones autonómicas al torneo, Manolo formó parte del combinado andaluz campeón en Sevilla 2004 y Barcelona 2011.

Aún en activo a sus 59 años, Manolo, Premio Andalucía de los Deportes 1995, sigue enseñando en La Raqueta a jóvenes de Monachil con o sin discapacidad los secretos –que no lo son para él– del tenis de mesa.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas