Manuel Garnica Roldán

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Manuel Garnica Roldán
Paralímpico

Manuel
Garnica

Granada

Manuel Garnica Roldán

25.08.1978

Granada

1
Juegos ParalímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
2008 Pekín (China)AtletismoMasculina10.000 m T12
No terminó
2008 Pekín (China)AtletismoMasculinaMaratón T12
Puesto 6


Biografía de Manuel Garnica Roldán

Especialista en pruebas de fondo y, con el paso de los años, también medio fondo, este granadino asentado en Córdoba es uno de los más solventes representantes del atletismo adaptado andaluz, con una hoja de servicios en la que destaca la participación en los Juegos de Pekín 2008 –de donde se trajo un diploma en la maratón– y en los últimos años su brillante presencia tanto en mundiales como en europeos, en estos últimos con un par de medallas.

Manuel Garnica nació el 25 de agosto de 1978 en Granada capital, si bien al mes de vida se trasladó con sus padres Manuel y Aurelia y su hermana Aurelia a la localidad valenciana de Alcira, adonde fue destinado su progenitor, de profesión policía. Fue allí donde le diagnosticaron, con dos años, una deficiencia visual degenerativa –amaurosis congénita de Leber– por la que ha ido perdiendo la vista de forma progresiva.

Durante sus años en el Levante español, estudió en el Colegio Vicente Blasco Ibáñez, en el que también empezó a practicar deporte –balonmano y baloncesto, fundamentalmente–, y luego en el Instituto José María Parra, datando de esta etapa en el Bachillerato, cuando tenía los 14 años, sus inicios en el atletismo.

No obstante, la incipiente carrera atlética de nuestro protagonista quedó aparcada al alcanzar la mayoría de edad cuando se trasladó a la capital de España para ingresar en la Escuela de Fisioterapia de la ONCE en la Universidad Autónoma de Madrid. Acabados estos estudios, residió un par de años en Alicante, donde ejerció como fisioterapeuta y fue allí donde retomó la actividad deportiva.

Poco después regresó a Andalucía para instalarse de forma definitiva en Córdoba, ciudad en la que podemos decir que principió su trayectoria deportiva en el alto rendimiento, en las filas del Club Atletismo Cordobés. Manuel empezó a cosechar los primeros éxitos en el tartán, dominando las pruebas de fondo del Campeonato de España en la clase T12, no en vano se proclamó campeón nacional de 5.000 consecutivamente de 2003 a 2007 y de 10.000 metros en 2003, 2004, 2006 y 2007.

Ya en 2008, se hizo con la medalla de plata en 10.000 y maratón, distancia esta por la que se iba decantando y en la que se ganó el derecho a competir en los Juegos Paralímpicos de Pekín gracias a su segundo puesto en el ranking mundial de los 42,195 kilómetros, con una marca de 2:39:31.

Garnica se presentó en la capital china a sus 30 años y con aspiraciones de podio, aunque también debe considerarse muy relevante la 6.ª posición alcanzada finalmente –por tanto, diploma paralímpico– ante 26 rivales, firmando en meta un excelente tiempo de 2:36:02. El campeón, el local Shun Qi, hizo 2:30:32. Tres días antes, el andaluz había participado en 10.000 metros, con 16 aspirantes, pero fue uno de los siete atletas que abandonó.

En el siguiente ciclo paralímpico, Manuel continuó entrenando, compitiendo, ganando –campeón nacional de 10.000 en 2009 y 2011– y representando a España en grandes acontecimientos, caso del Campeonato del Mundo IPC de 2011 en Christchurch (Nueva Zelanda), donde rozó el podio (4.º puesto, con 2:34:47) en maratón. Sin embargo, no logró la mínima para Londres 2012 tras una temporada en la que no se prodigó mucho de corto debido a su paternidad.

Reclasificado en la clase T11 a partir de 2013, Garnica fue ese año campeón de España de 5.000 metros y acudió a otra cita mundialista, en Lyon (Francia), donde no acabó la carrera de esa distancia y volvió a quedarse a las puertas del podio en maratón: de nuevo 4.º en meta (2:47:50). Había llegado el momento de reflexionar y con 35 años, aún con cuerda para rato, nuestro biografiado decidió abandonar la prueba de máxima resistencia y reorientar su carrera hacia el medio fondo. Una determinación que en la temporada 2014 –la del cambio– propició su primera medalla internacional, un bronce en 1.500 metros (4:26.83) que llegó en el Campeonato de Europa celebrado en la ciudad galesa de Swansea. Previamente, había sido también en “milqui” campeón nacional en Avilés (Asturias).

Este metal continental fortaleció a nuestro biografiado en su objetivo de buscar la mínima para las Paralimpiadas de Río de Janeiro 2016 y fundamentalmente en esa distancia. Así, en 2015 revalidó la corona nacional en San Javier (Murcia) antes de viajar al Mundial de Doha (Catar), donde se clasificó 6.º con un crono de 4:30.31, en tanto que en 5.000 no terminó la carrera –en Swansea había sido descalificado. Luego, en el año paralímpico, volvió a ganar el 1.500 en los nacionales, celebrados en Alcorcón (Madrid), y en el Europeo de Grosseto (Italia) acabó 4.º (4:24.85), aunque se desquitó con una valiosa medalla de plata en 5.000 metros (16:31.64), superado tan solo por el turco Hasan Huseyin Kacar (16:25.53).

Con todo, sus pretensiones de estar otra vez en los Juegos Paralímpicos se diluyeron por apenas 34 milésimas, las que le faltaron para hacer la mínima en 1.500 metros. Un reto, el de volver a pisar una Villa Paralímpica, que tratará de cumplir en 2020. De momento, en 2017 fue de nuevo campeón de España de 1.500 en Burgos y acudió al Mundial de Londres (Reino Unido), donde hizo su marca personal en las series (4:16.41) aunque fue descalificado en la final. En 5.000 metros, en cambio, se hizo con el 5.º puesto (16:09.28).

El atleta granadino sigue, pues, en activo y en la elite mundial, manteniendo su centro de operaciones en Córdoba, donde trabaja desde 2006 como fisioterapeuta en el centro para discapacitados Hogar Frater, y donde vive con su pareja, Carmen, y dos hijos, Joaquín y Aníbal, recién nacido en enero de 2018.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas