Juan Manuel Florido Pellón

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Juan Manuel Florido Pellón
Olímpico

Tata
Florido

Sevilla

Juan Manuel Florido Pellón

24.01.1975

Sevilla

2
Juegos OlímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
1996 Atlanta (EE.UU.)RemoMasculinaCuatro sin timonel peso ligero
Puesto 14
2004 Atenas (Grecia)RemoMasculina-
-


Biografía de Juan Manuel Florido Pellón

Ejemplo de constancia y tenacidad, Juanma Florido ha estado en la primera escena del remo nacional durante cuatro ciclos olímpicos, siendo premiada su constancia con la presencia en dos Juegos. Nacido el 24 de enero de 1975 en Sevilla, hijo de Juan Manuel y Ana María y con una hermana mayor, también Ana María, se instruyó en balonmano desde los 8 años cuando estudiaba en el Colegio San José Sagrados Corazones de su ciudad natal, pero fue en octubre de 1985 cuando comenzó la larga carrera deportiva de Tata en el remo al realizar, por indicaciones de su padre, un curso de iniciación en el Club Náutico Sevilla, de la mano de Carlos Molina Castillo.

En esta introducción básica, destacaron sus cualidades al punto de ser incluido en la plantilla infantil B –categoría alevín– del club, donde recibiría la instrucción por parte de Valle García Pujol durante el primer año y de nuevo Carlos Molina durante el segundo, antes de pasar a las manos de Jerónimo Romero Alonso, que le llevó hasta el paso a la edad sénior. Tres técnicos que Juanma recuerda con cariño y significación pues fueron sus referentes y guías hasta dotarse de mayores conocimientos en la técnica del remo.

Evidentemente, sus progresos en la balsa del río Guadalquivir –siempre junto a su amigo y compañero Alfredo Girón Sopeña– tuvieron fiel reflejo en resultados competitivos, tales como la doble medalla de oro lograda en el Campeonato de España cadete de 1991 –en Villafranca de Álava– en las pruebas de cuatro con timonel y ocho con timonel. Metales que supusieron un estímulo para que el compromiso de nuestro protagonista con el entrenamiento fuese mayor en el estreno de la categoría juvenil, en la que permaneció los años 1992 y 1993. En el segundo de ellos, consiguió la medalla de bronce en cuatro con timonel y la de oro en dos sin timonel en los Nacionales, y debutó con el equipo nacional en el Campeonato del Mundo júnior –en Aarungen (Noruega)– apuntándose el 5.º puesto en cuatro sin timonel.

En 1994 emprendió la etapa sénior totalmente integrado en el equipo nacional, bajo la dirección de Giuseppe di Capua y Bienvenido Front, y llevó a cabo un recorrido natural por las competiciones internacionales tales como las regatas internacionales de Duisburgo (Alemania) –medalla de bronce– y Lucerna (Suiza) –4.º puesto– y fundamentalmente el Campeonato del Mundo de Indianápolis (Estados Unidos) ­–8.º clasificado–, siempre enrolado en el ocho con timonel ligero español.

Demostrada la valía entre los mayores y, casi sin darse cuenta, ilusionado con la posibilidad de estar en los Juegos de Atlanta 1996, la temporada de 1995 resultó clave para nuestro protagonista en su objetivo olímpico, ya que, después de ganar la medalla de oro en cuatro sin timonel y la medalla de plata en ocho con timonel en el Campeonato de España, en Sevilla, logró entrar en el “cuatro sin” ligero nacional –bote olímpico– que en el Campeonato del Mundo de Tampere (Finlandia) ocupó el 8.º lugar, éxito que concedía la clasificación para los Juegos.

Hechos los deberes, restaba firmarlos durante los meses previos a las Olimpiadas a efectos de mostrar la forma adecuada para ser incluido en el equipo definitivo. Por tanto, 1996 fue un año muy duro y difícil, en concentración casi permanente en la que diez remeros aspiraban a los cuatro puestos sin tener en cuenta resultados anteriores. Finalmente, actuaciones como la medalla de bronce en dos sin timonel en la Regata Internacional de Andalucía y FISA Team Cup, y el 11.º puesto en cuatro sin timonel en la Regata Internacional de Lucerna revalorizaron la posición de Tata, que marchó junto al tarraconense David Morales Paz y los también sevillanos Alfredo Girón y Fernando Climent a sus primeros Juegos Olímpicos, con solo 21 años.

Una vez allí, el cuarteto español, en el Lago Lanier, fue 4.º tanto en la serie 2 de primera ronda como en la segunda repesca, quedando en esta a solo 20 centésimas del pase a semifinales, por lo que cerró su actuación remando una final C que concluyeron en 2.º lugar, tras Rusia, y en el 14.º puesto global de la prueba, entre 17 barcos.

El primer año del ciclo olímpico 1997-2000, el sevillano, con la moral reforzada por todo lo vivido en el estado de Georgia, prosiguió en el mismo bote –cuatro sin timonel peso ligero– y completó un año formidable alzándose con la medalla de plata en las regatas internacionales de Andalucía y Piediluco (Italia), y la medalla de bronce en los Juegos Mediterráneos de Bari (Italia) y la Copa de las Naciones –actual Mundial sub-23– que se disputó en Milán (Italia), esta última junto a José Manuel Moreira, Juan Zunzunegui y el también sevillano Maximiliano Robles. Para terminar, de nuevo 8.º en el Campeonato del Mundo, en Aiguebelette (Francia).

En 1998, Juanma, quien había iniciado los estudios de Aparejadores en la Universidad de Sevilla, decidió pasar a los de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, en la Universidad de Granada, circunstancia que complicó la ya difícil compatibilidad entre la formación académica, el entrenamiento, la competición y la familia. Deportivamente hablando, optó por permanecer en el equipo nacional, pero en el bote superior, el ocho con timonel ligero, con el que hizo buenos resultados en el Mundial y la Copa del Mundo. En el Campeonato del Mundo, fue 5.º en Colonia 1998, 6.º en St. Catharines 1999 y 9.º en Zagreb 2000. En la World Cup, terminó 3.º en Múnich (Alemania) y 4.º en Lucerna, en 1998; y 3.º en Hazewinkel (Bélgica) y 5.º en Lucerna, en 1999. Además, en 2000, ganó el oro en la Regata Internacional de Gante (Bélgica).

Pero los Juegos se acercaban y el “ocho” ligero no era olímpico, de modo que en 2000 nuestro protagonista efectuó un ingreso efímero en el cuatro con timonel ligero en busca de las últimas opciones de clasificación para Sídney 2000, las cuales apuró sin éxito en la Copa del Mundo de Múnich (12.º) y Viena (11.º), luego de haber obtenido la medalla de plata en la regata de Gante.

Sídney 2000 fue, por tanto, un sueño irrealizado que, pese a todo, no doblegó al sevillano, quien se propuso con todo el entusiasmo posible estar en Atenas 2004. A tal fin, hizo su apuesta regresando al cuatro sin timonel ligero, bote en el que engarzó resultados destacados a lo largo de todo el ciclo olímpico que, esta vez sí, le permitieron pisar de nuevo la Villa Olímpica.

En 2001, acabó 7.º en la Copa del Mundo de Sevilla, 6.º en la Copa del Mundo de Múnich y 8.º en el Campeonato del Mundo de Lucerna, y fue campeón de España en Bañolas. En 2002, 12.º en la Copa del Mundo de Lucerna, 10.º en la Copa del Mundo de Múnich y 16.º en el Mundial de Sevilla. En 2003, 9.º en la Copa del Mundo de Múnich, 13.º en la Copa del Mundo de Lucerna y, sobre todo, 9.º en el Campeonato del Mundo de Milán, puesto que otorgó a España el billete olímpico.

Con la clasificación obtenida, Tata se puso a punto durante 2004 actuando en la Copa del Mundo de Poznan (Polonia) con el “cuatro sin” español (12.º) y repitiendo en el circuito universal en la tercera y última prueba, Lucerna, esta vez embarcado en un dos sin timonel ligero (11.º), hasta que llegó la hora de competir en los Juegos, cosa que no se produjo pues una decisión técnica de última hora impidió su participación activa, quedando como reserva del cuarteto titular, formado por Mario Arranz, Jesús González, Carlos Loriente y Alberto Domínguez –12.º clasificado final (de 13 barcos). Tata fue, como se dice en el argot, olímpico de villa.

Al regreso de los Juegos, el sevillano cerró la temporada siendo 6.º en cuádruple scull peso ligero en el Campeonato del Mundo de Bañolas –para botes no olímpicos– y vislumbró los nuevos cuatro años, hasta Pekín 2008, con la misma perspectiva que el anterior: su deseo de desfilar una vez más en un estadio olímpico. Pese a la decepción de no haber podido estar en liza en Atenas, se mantuvo fiel a un bote que conocía muy bien, el cuatro sin timonel ligero.

En esta embarcación, firmó un notable año 2005: medalla de plata en la Copa del Mundo de Eton (Reino Unido), 6.º en la Copa del Mundo de Lucerna y 10.º en el Campeonato del Mundo de Gifu (Japón), amén de 6.º clasificado en dos sin timonel ligero en los Juegos Mediterráneos de Almería 2005. Precisamente con este bote y en compañía del asturiano Jesús González Álvarez, efectuó en 2006 una exitosa participación internacional toda vez que logró sendas medallas de plata en la Copa del Mundo de Lucerna y el Campeonato del Mundo de Eton, que, ¡ahí es nada!, es la última presea obtenida por España en el máximo evento del remo.

Tras esta incursión en el esfuerzo a dúo, el andaluz retomó en 2007 su compromiso con el cuatro sin timonel ligero, si bien la temporada, determinante para la búsqueda de la plaza olímpica, resultó decepcionante pues los resultados no acompañaron en la Copa del Mundo –16.º en Linz (Austria) y 12.º en Lucerna– y sobre todo en el Campeonato del Mundo, donde Juanma Florido, Jesús González, Juan Zunzunegui y Miguel Fernández cayeron a la 17.ª posición, muy lejos de la clasificación para Pekín 2008.

Quedaba en 2008 la opción de la Regata Preolímpica de Lucerna, que repartía las últimas plazas para los Juegos, pero el hispalense, cansado después de tantos años en el alto nivel y a los 32 años, decidió que ese Mundial de Múnich sería el último que iba a disputar y el final de su carrera deportiva. Tras la retirada efectiva, Florido, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, realizó un máster de gestión deportiva y trabajó como coordinador de la escuela de remo del Patronato Municipal de Deportes de Coria del Río, en Sevilla y en “su” Guadalquivir.

En la actualidad, ejerce como profesor de Educación Física en el Colegio Tabladilla, y vive en la localidad sevillana de Gelves junto a su esposa Lidia y seis hijos –Marcos, Lidia, Alejandro, Belén, Bosco y Nicolás–, compaginando su tiempo con una nueva afición, las carreras atléticas, habiendo disputado pruebas de media maratón y maratón como las de Sevilla, Puebla del Río, Málaga, Madrid o Nueva York.

Biografía extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y José Manuel Rodríguez Huertas, y actualizada a 8 de diciembre de 2020