José Antonio Crespo Ortiz

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

José Antonio Crespo Ortiz
Málaga

José Antonio Crespo Ortiz

24.06.1977

Madrid

1
Juegos OlímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
2004 Atenas (Grecia)BádmintonMasculinaDobles
Puesto 17


Biografía de José Antonio Crespo Ortiz

Los Juegos de 2004 contaron con la presencia de la hasta la fecha única pareja olímpica del bádminton andaluz, la formada por José Antonio Crespo y Sergio Llopis. Curiosamente, ambos jugadores nacieron en otras comunidades, si bien los dos se formaron como jugadores de alto nivel en Andalucía, sobre todo el primero, nuestro actual protagonista, quien fue criado como un andaluz más desde que al año de vida su familia se trasladó desde Madrid a Torremolinos (Málaga).

Nacido el 24 de junio de 1977 en la capital de España, en la localidad costasoleña creció y vivió la primera etapa de su infancia hasta que una nueva mudanza familiar hizo que el pequeño José Antonio recalase definitivamente en la cercana Benalmádena. En este municipio fue donde conoció un «deporte novedoso y divertido», el bádminton, gracias al único amigo que tenía –el hijo de un compañero laboral de su padre– y que lo practicaba en la escuela municipal. Animado por este y luego de apreciar la belleza, la plasticidad y las virtudes de esta modalidad, características que le impactaron, Crespo se atrevió a probar y se inscribió en la citada escuela con solo 8 años.

Comenzó el aprendizaje en el polideportivo de la barriada de Arroyo de la Miel bajo la tutela de Antonio López del Pozo, quien no solo le enseñó las primeras técnicas sino también los valores que deben presidir la vida de un chico. Poco a poco, la pedagogía del entrenador fue entusiasmando a Crespo, cuya respuesta fue un mayor compromiso con el entrenamiento y la competición, en la que debutó en eventos provinciales afiliado al Club Bádminton Benalmádena.

El primer éxito reseñable se produjo en la temporada 1990-1991 cuando logró en su primera participación en el Campeonato de España infantil, en Gandía (Valencia), la medalla de oro en dobles masculinos –junto a José Luis Ortiz– y la de bronce en individuales. En la campaña siguiente (1991-1992), ya en categoría juvenil, integró la selección andaluza que se proclamó campeona de España por autonomías y fue semifinalista y cuartofinalista en dobles mixtos e individuales, respectivamente, en los Nacionales.

Gracias a su talento, los técnicos de la Federación Española de Bádminton le otorgaron una beca para residir, estudiar y entrenar en la Residencia Joaquín Blume de Madrid en el curso 1992-1993 y el malagueño, con 16 años, regresó a su ciudad natal para emprender una vida deportiva intensa de entrenamientos y competiciones con el equipo nacional bajo la dirección técnica de Zhang Xiaoping, paralelamente a sus compromisos de club con el CB Benalmádena, donde siguió junto a Antonio López y, más tarde, Eduardo Herrero «Copi», relevo de aquel en el banquillo.

En Madrid, las enseñanzas de Zhang –entrenador del equipo nacional en los ciclos olímpicos 1992-1996 y 1996-2000– posibilitarían el salto cualitativo del andaluz pues, como reconoce el propio jugador, el chino le enseñó lo que era el bádminton de alto nivel. La alianza dio sus frutos de inmediato y, prueba de ello, en la misma temporada de su incorporación a la Blume, el malagueño consiguió la medalla de oro en dobles y la medalla de plata en individuales en el Campeonato de España juvenil, casualmente celebrada en la misma Benalmádena, y debutó internacionalmente en el Campeonato de Europa sub-16 celebrado en Bélgica –6.ª plaza por naciones–, prolongando la internacionalidad en la Copa Latina sub-16, en Caldas de Rainha (Portugal), donde alcanzó la medalla de plata en individuales y en dobles, y la de oro por equipos.

En estos primeros años con el equipo nacional, por su juventud, las miras olímpicas de Crespo estaban puestas en los lejanos Juegos de Sídney 2000, objetivo que, pese a todo, en 1993 parecía una quimera debido al bajo nivel del bádminton español en el contexto internacional de entonces y los siete años que restaban para la gran cita. Pero todo camino comienza con un primer paso y con esta filosofía el andaluz inició un recorrido en el que la participación en torneos internacionales era determinante para llegar a puestos de privilegio en el ranking mundial.

Asi, compitió en torneos internacionales en Inglaterra, Eslovaquia, España, Portugal, Brasil, Argentina, Islandia, Guatemala y Cuba, entre otros, tanto en categoría júnior como en absoluta, destacando de todos ellos la medalla de oro en individuales (sub-18) en Essex (Reino Unido), en 1994; la medalla de plata en dobles mixtos en Liubliana (Eslovenia), en 1998; la medalla de plata en dobles en Caldas da Rainha, en 1999; la medalla de bronce en dobles y dobles mixtos en Sao Paulo (Brasil), en 1999; la medalla de plata en dobles mixtos en Buenos Aires (Argentina), en 1999; la medalla de bronce en dobles en Reikiavik (Islandia), en 1999; la medalla de oro en dobles mixtos en Guatemala, en 1999 –primera vez que jugadores españoles ganaban un torneo internacional–; y la medalla de plata en dobles en La Habana (Cuba), en 2000.

También, aunque con resultados discretos, participó representando a España en el Campeonato de Europa sub-18 de 1994, celebrado en Kladno (República Checa), así como en la fase clasificatoria del Campeonato del Mundo de selecciones nacionales masculinas –Thomas Cup– de Praga 1996, Oslo 1998 y Sofía 2000, y el Campeonato del Mundo de selecciones nacionales mixtas –Sudirman Cup– de Glasgow 1997 y Copenhague 1999. Asimismo, en este ciclo, hay de significar el 4.º puesto por equipos logrado en el Campeonato de Europa B de 1997, celebrado en Estrasburgo (Francia); la medalla de oro por equipos y el 5.º puesto en individuales en los Juegos Mediterráneos de Bari 1997; el 9.º puesto en dobles en el Campeonato de Europa absoluto de 1998, disputado en Sofía (Bulgaria); y la discreta participación en dobles y dobles mixtos en el Campeonato de Europa absoluto de 2000, en Glasgow (Reino Unido).

Todo este esfuerzo competitivo le aupó al puesto 46.º del ranking mundial de dobles y el 31.º en dobles mixtos, si bien tales posiciones, una vez finalizado el periodo de clasificación para Sídney 2000, no le otorgaron el billete para esos Juegos Olímpicos.

Lejos de desmoronarse, Crespo, con solo 23 años, decidió continuar en pos del objetivo olímpico y prosiguió en la Blume de Madrid –con el apoyo y el esfuerzo familiar– entrenando en el CAR a las órdenes del nuevo técnico que la federación había colocado al frente del equipo nacional en el nuevo período de cuatro años que se había abierto hasta Atenas 2004: el olímpico granadino David Serrano.

Otra novedad importante se produciría en los albores del nuevo ciclo olímpico, tal fue la alianza que, en dobles masculinos, formaron nuestro biografiado y Sergio Llopis, junto al cual tendría que recomenzar la escalada hacia mejores posiciones en la lista mundial. En tal empeño, durante la primera temporada, se significaron la medalla de oro en dobles mixtos y la de plata en dobles en el Torneo Internacional de Budapest de 2000; la medalla de oro por equipos en el Campeonato de Europa B de 2001, celebrado en Most (República Checa) –y con ello el ascenso de España a la Primera División Europea–; la medalla de plata en dobles en el Torneo Internacional de Granada de 2001; la medalla de oro en individuales y la de plata en dobles en el Campeonato de España de 2001, en Almería; y la presencia en la Sudirman Cup de 2001, en Sevilla (España), donde alcanzó los dieciseisavos de final, tanto en dobles como en dobles mixtos –España terminó 31.ª.

La progresión se hizo evidente y en las campañas sucesivas Crespo hizo eclosionar su palmarés con el triunfo en dobles y dobles mixtos en los Campeonatos de España de 2002 y 2003; la 9.ª posición en dobles en el Campeonato del Mundo de 2004, celebrado en Birmingham (Reino Unido) y la 5.ª en el Campeonato de Europa de ese mismo año, en Ginebra (Suiza); las victorias en dobles mixtos en los Abiertos de Brasil 2004 y Cuba 2005, así como en dobles en los de Perú 2003 y Brasil 2004; y con medallas en dobles –siempre junto a Llopis– en los internacionales de Irlanda 2003, Irán 2004, Isla Mauricio 2004 ­–bronce– y Abierto de Holanda 2004 –plata.

El resultado de tan intensa agenda viajera fue la consecución del puesto 16.º en el ranking mundial de dobles mixtos en junio de 2002, junto a Dolores Marco, y, sobre todo, el puesto 13.º en dobles masculinos en julio de 2003, lo que propició, esta vez sí, la clasificación olímpica al lado de su inseparable compañero Sergio Llopis.

En los Juegos, la pareja debutó en el Pabellón Olímpico de Goudi el 15 de agosto en la primera ronda (1/16 de final) de dobles, fase en la que cayeron ante los surcoreanos Dong Soo Lee y Yong Sung Yoo por 0-2, con tanteos de 3-15 y 9-15, lo que les otorgó la 17.ª posición final, empatados con otras cinco parejas.

Tras la experiencia olímpica, fueron tantas las sensaciones, emociones y satisfacciones que José Antonio Crespo se convenció para «volver a intentarlo» y estar en Pekín 2008, de modo que renovó su plaza en la residencia Blume y se puso a las órdenes del nuevo seleccionador, Fernando Rivas, con la misma ilusión de aquel primer día de entrenamiento en Arroyo de la Miel cuando tenía ocho años, significando que en el nuevo cometido se deshizo la pareja Crespo-Llopis y que el andaluz unió sus fuerzas a las de Nicolás Escartín en la prueba de dobles masculinos.

Así las cosas, José Antonio Crespo estrenó la campaña 2005 con la medalla de oro en dobles mixtos en el Abierto de La Habana y un nuevo título nacional –oro en dobles en el Campeonato de España celebrado en Gijón–, pero sus siguientes actuaciones internacionales en el Campeonato del Mundo de Los Ángeles 2005, Campeonato de Europa de Den Bosch 2006 y Campeonato del Mundo de Madrid 2006 fueron demasiado discretas y el sueño de unos segundos Juegos Olímpicos se fue esfumando, lo que definitivamente le condujo a su despedida como jugador en los Nacionales de 2008 en Ibiza, imponiéndose por última vez en dobles y alzándose con su 11.º entorchado nacional –posee 3 en individuales (2000, 2001 y 2006), 6 en dobles (2002 y 2003, con Sergio Llopis, y 2005, 2006, 2007 y 2008, con Nicolás Escartín) y 2 en dobles mixtos (2002 y 2003), con Dolores Marco.

Colgada la raqueta y el volante o palometa, Crespo, que había logrado concluir la carrera de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en la Universidad Politécnica de Madrid durante la etapa como deportista en activo, realizó el Máster de Alto Rendimiento Deportivo del Comité Olímpico Español, a cuya conclusión se marchó a vivir a Lima (Perú) para ejercer de entrenador en el Club Regatas Lima. En la capital peruana ha creado su propia familia y se ha asentado profesionalmente, ocupando desde 2014 el cargo de director técnico de la Federación Peruana de Bádminton. Reseñar también que en un par de ocasiones (2011 y 2013) ha vuelto a vestirse de corto participando en el Campeonato Internacional de Perú.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas