Joaquín Valle Montero

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Joaquín Valle Montero
Olímpico

Joaquín
Valle

Málaga

Joaquín Valle Montero

14.05.1954

Peñarrubia (Málaga)

2
Juegos OlímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
1984 Los Ángeles (EE.UU.)HalterofiliaMasculina60 kg
Sin marca
1988 Seúl (Corea del Sur)HalterofiliaMasculina56 kg
Puesto 7


Biografía de Joaquín Valle Montero

El Abuelo del deporte andaluz, llamado así por su extraordinaria longevidad deportiva, nació el 14 de mayo de 1954 en Peñarrubia, un pueblo malagueño de la comarca del Guadalteba, situado entre los municipios de Teba, Campillos y Ardales, del que poco queda, excepto el puente que cruzaba dicho río –en cuya orilla Joaquín y sus amigos gustaban de levantar piedras–, ya que fue desalojado en 1971 para construir el embalse de Guadalteba y dos años después dejó de ser municipio, pasando su término al de Campillos.

No obstante, antes de eso, Joaquín, sus padres –Francisco e Isabel– y nueve hermanos –son seis varones y cuatro hembras–, como muchos otros peñarrubieros ante el anuncio de la futura obra, decidieron emigrar en busca del trabajo que el olivo y el trigo apenas podían ofrecer. El año de la marcha fue 1967 y el destino Abechuco, un barrio o concejo de fuerte personalidad al norte de Vitoria donde Joaquín clausuró de forma anticipada con 14 años su formación académica –hizo solo un año en la Escuela La Florida– para empezar a trabajar: hizo de recadista, trabajó en una farmacia cuando cumplió los 15 años y luego en una tienda de calefacción hasta los 20. También en la capital alavesa, en 1970, conoció la halterofilia.

Aquellos inicios tuvieron lugar en el Club Columbus de Abechuco a las órdenes técnicas de José Luis Viguri, quien le enseñó los primeros movimientos y las primeras cargadas. Ya en 1972, con cierta pericia y técnica, ingresó en el Club Gasteiz y, bajo la tutela de Martín Rodríguez Arcos, empezó a mostrar su capacidad para el rendimiento competitivo, prueba de lo cual el triunfo en la categoría de 56 kg en el Campeonato de España júnior de 1973, el consiguiente debut con la selección española sub-23 en un match España-Francia (medalla de plata) y el subcampeonato de España júnior en 1974, siempre en el reseñado peso.

Debido a estos precedentes y las posibilidades que veían en él los técnicos de la Federación Española de Halterofilia, el levantador peñarrubiero fue incorporado en el curso 1974-1975 a la Residencia Joaquín Blume de Madrid, donde encontraría la guía y la dirección de entrenadores como Juan José González Badillo para efectivamente estrenarse esa misma temporada en la categoría sénior, incorporarse al equipo nacional absoluto y emprender una trayectoria en la alta competición de nada menos que 18 años, desde 1975 a 1992, compitiendo en el peso gallo (56 kg) y peso pluma (60 kg).

En esta gigantesca vida deportiva, el halterófilo andaluz dominó los pesos bajos en el concierto nacional, acumulando 11 títulos nacionales en total olímpico y otros 18 en arrancada y dos tiempos, para un global de 29 como sénior. Se impuso en la suma de técnicas en Gerona 1975, Gijón 1976, Ponferrada 1977, Madrid 1978 –en 56 kg–, Logroño 1980, Madrid 1981, Zaragoza 1982, Gandía 1986, La Coruña 1987, Melilla 1990 y Linares 1991 –en 60kg. Asimismo, se alzó con la medalla de plata en Zaragoza 1988 y Ponferrada 1989. Autor de 51 récords nacionales, contribuyó a la victoria en 7 ediciones de la Copa del Rey: en 1981, 1982 y 1983 con el CAM Udea y en 1985, 1986, 1987 y 1988 con el Caja Vitoria.

En lo relativo a compromisos internacionales, participó en los campeonatos del mundo de Moscú 1975 (6.º en 56 kg), Stuttgart 1977 (11.º en 56 kg), Salónica 1979 (sin marca en 60 kg), Lille 1981 (15.º en 60 kg), Liubliana 1982 (sin marca en 60 kg), Los Ángeles 1984 (sin marca en 60 kg), Sodertlje 1985 (sin marca en 60 kg), Atenas 1989 (sin marca en 56 kg) y Budapest 1990 (8.º en 60 kg).

Asimismo, concurrió a los europeos de Moscú 1975 (6.º en 56 kg), Berlín 1976 (12.º en 56 kg), Stuttgart 1977 (6.º en 56 kg), Varna 1979 (sin marca en 56 kg), Belgrado 1980 (8.º en 60 kg), Lille 1981 (11.º en 60 kg), Liubliana 1982 (sin marca en 60 kg), Vitoria 1984 (7.º en 60 kg), Cardiff 1988 (7.º en 60 kg) y Atenas 1989 (sin marca en 56 kg).

Las medallas en el concierto internacional llegaron para nuestro protagonista en el marco de los Juegos Mediterráneos y el Campeonato de la Comunidad Económica Europea. En los primeros, asistió a la rotunda cifra de cinco ediciones y cosechó cuatro preseas. Debutó en Argel 1975, obteniendo la medalla de bronce en 56 kg, y repitió en Split 1979, donde desfiló al frente del equipo nacional como abanderado y se proclamó campeón en el peso gallo. En los tres siguientes certámenes, Casablanca 1983, Latakia 1987 y Atenas 1991, sumó sendas medallas de plata en los dos primeros y el 6.º puesto en el último, siempre en la categoría de 60 kg.

Por último, en el novedoso Campeonato de la CEE, representó a España –siempre en el peso pluma– en Atenas 1987 (plata), Estrasburgo 1988 (sin marca), Luxemburgo 1989 (sin marca), Gandía 1990 (bronce) y Loures 1991 (4.º).

En clave olímpica, hay que reseñar que el malagueño podría haber debutado en los Juegos de Moscú 1980, para los que había sido seleccionado, si bien las circunstancias políticas del boicot político a la Unión Soviética motivaron que la Federación Española de Halterofilia fuese una de las que declinó participar bajo la enseña del Comité Olímpico Español. Hubo de esperar cuatro años para disfrutar en Los Ángeles 1984 de la deseada cita olímpica, a la que el bravo levantador andaluz acudió con 30 años. Allí, compitió el 31 de julio en el Pabellón Albert Gersten de la Universidad de Loyola dentro del peso pluma, logrando levantar 110 kilos en arrancada (12.º puesto) y realizando tres nulos en 140 kilos, por lo que no obtuvo puesto alguno en la clasificación final al no poder computar para el total olímpico.

Ya en Seúl 1988, el 19 de septiembre protagonizó su mejor actuación olímpica al ganar el diploma en el peso gallo como premio por su 7.ª posición en el total –al principio fue 8.º, pero luego sería descalificado por dopaje el vencedor, el búlgaro Mitko Grablev (297,5)– con una marca de 247,5 kilos, a 45 del soviético georgiano Oksen Mirzoyan, medalla de oro. Valle firmó en arrancada la 4.ª mejor marca de los 23 participantes, con 112,5 kilos.

Después de estos Juegos en los que se resarció de la decepción de Los Ángeles, el Abuelo prosiguió en los entrenamientos en su ya casi domicilio particular de la calle Obispo de Trejo de Madrid, la Residencia Joaquín Blume, con vistas a cumplir los requisitos de participación impuestos por la federación española para los Juegos de Barcelona 1992, donde hubiera acudido con 38 años. Sin embargo, el camino hasta los Juegos de casa resultó ser poco satisfactorio ya que después de los Juegos Mediterráneos de Atenas 1991 se le comunicó su baja del equipo nacional y finalmente, pese al esfuerzo de entrenamiento llevado a cabo y su enorme deseo de volver a pisar una Villa Olímpica, la marca mínima no pudo conseguirse y la plaza española en el peso gallo fue asignada a otro andaluz, el cordobés Pepe Zurera, con el que había compartido experiencia en Seúl en la misma división de peso.

Dicha decisión determinó que ese mismo año de 1992, Joaquín Valle decidiese retirarse del alto nivel competitivo, aunque ello no implicó el abandono de la actividad física. Hizo físioculturismo durante unos años –fue campeón vasco– a la par que sobrellevaba los dos empleos que ha conservado hasta su jubilación en diciembre de 2018, el de barrendero municipal en Vitoria por las mañanas y el de monitor de musculación en el Patronato Municipal de Deportes por las tardes. Tras abandonar el culturismo, en 2012 volvió a sentir la llamada de la halterofilia y desde entonces compite en la categoría máster, habiendo batido casi una veintena de récords nacionales en la categoría de 69 kg y habiéndose proclamado campeón de España de 2013 a 2018, pues en 2019 se lesionó y la pandemia sanitaria no le ha dejado regresar.

Actualmente vive en Vitoria, está casado con María del Pilar, tiene dos hijos, Juan José y Joaquín, y es realmente abuelo.

Biografía extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y José Manuel Rodríguez Huertas, y actualizada a 23 de noviembre de 2020