Dana Elvira Cervantes García

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Dana Elvira Cervantes García
Olímpica

Dana
Cervantes

Málaga

Dana Elvira Cervantes García

18.08.1978

Málaga

1
Juegos OlímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
2004 Atenas (Grecia)AtletismoFemeninaSalto con pértiga
Puesto 15


Biografía de Dana Elvira Cervantes García

Dana, además de olímpica, es una de las atletas españolas más significativas de toda la historia por cuanto fue la precursora del salto con pértiga en España y durante una década artífice de la evolución nacional de esta prueba merced a sus 40 récords de España y 9 títulos en sala y aire libre.

Desarrollando estas notables cifras, hay que indicar que batió en 17 ocasiones la plusmarca nacional en pista cubierta, llevando la marca desde los 3,45 metros (Turín, 17 de febrero de 1996) a los 4,46 m (Zaragoza, 31 de enero de 2004). Por su parte, al aire libre, mejoró 23 veces el récord, pasando de 3,41 (Sevilla, 30 de marzo de 1996) a 4,36 (Salamanca, 10 de julio de 2002), aunque su mejor registro personal es de 4,40, logrado en tres ocasiones en 2004.

En cuanto a los títulos de campeona de España, reseñar que, amén de cuatro medallas de oro en categoría júnior (1995 y 1997 en pista cubierta y 1996 y 1997 al aire libre) y tres en la promesa (1998 en sala y 1998 y 1999 al aire libre), se impuso en los Nacionales al aire libre de Madrid 1995, Sevilla 1999, Salamanca 2002 y Almería 2004, y en la versión en sala de Valencia 1997, Valencia 1998, Sevilla 1999, San Sebastián 2000 y Valencia 2004, para un total de 4 y 5 entorchados, respectivamente. Prestaciones a las que unió una consistente trayectoria internacional que detallamos en su evolución biográfica.

Nació el 18 de agosto de 1978 en Málaga, ciudad en la que ha vivido y entrenado siempre, además de haber estudiado en su universidad –es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Facultad de Ciencias de la Información– y montado una empresa de tecnificación para atletas y entrenamiento deportivo para opositores en la que trabaja actualmente.

Como cualquier chica de su edad comenzó a practicar deporte durante sus estudios, concretamente en los colegios Ciudad de Popayán y Enrique Tierno Galván y, por último, en el Instituto de Enseñanza Secundaria Número 1 de Málaga, antigua Universidad Laboral. En ellos jugó al baloncesto, fútbol, balonmano y hockey, este último a un nivel mayor ya que fue integrante durante cuatro años del equipo de sala y hierba del Club Ciudad de Popayán. Todo ello, además, compatibilizándolo con las clases de solfeo y piano en el conservatorio de música.

La afición al atletismo llegaría más tarde cuando, acompañando a su padre, que era un atleta de carreras populares, decidió pasar por las pistas de Carranque y probar en pruebas de velocidad y el salto de longitud. Tras unos meses en la escuela municipal de atletismo, un buen día, para fortuna del atletismo andaluz y nacional, se obró el encuentro con un maestro del atletismo como es Juan José Sánchez Moreno, quien la invitó a integrarse en el Club Santa Rosa de Lima. Dana aceptó y empezó a entrenar en diversas disciplinas –vallas, velocidad y longitud– y en apenas dos meses nuestra admirada deportista contribuyó a la consecución de la medalla de oro por equipos en los Juegos Deportivos de Andalucía de 1993. Un buen comienzo que ya en 1994 confirmó con resultados meritorios en el Campeonato de España cadete en las pruebas de 60 m, 100 m y 100 m vallas.

Sin embargo, el destino de nuestra simpática y generosa atleta cambiaría cuando, como ella recuerda, vio “saltar a un chico con un palito sobre un listón en Carranque y comprobé que era la prueba que más me atraía”. Corría el año 1994 y fue cuando nuestra biografiada decidió entregarse en cuerpo y alma a la prueba de salto con pértiga, cómo no, bajo la dirección técnica del único entrenador de su vida, Juanjo Sánchez.

Al año siguiente, integrada en el CA Universidad de Málaga, Dana ya había adquirido la técnica y empuje suficientes para ganar, con solo 16 años, el Nacional júnior en pista cubierta, en Barcelona, y, sobre todo, su primera medalla de oro en el Campeonato de España absoluto al aire libre, celebrado en el Estadio de la Comunidad de Madrid, marcando este logro el comienzo de una carrera deportiva que le ha supuesto el respeto y la admiración del atletismo nacional, defendiendo los colores del Santa Rosa de Lima (1994), Universidad de Málaga (1995-1998), Sevilla Abierta (1999-2001), Valencia Terra i Mar (2002-2004), Málaga Más (2005-2006) y, de nuevo, Valencia Terra i Mar (2007-2008). Y, obviamente, la camiseta española.

El debut con el equipo nacional absoluto se produjo a raíz del título de campeona de España absoluta y para participar en el triangular España-Rusia-Portugal celebrado en 1995 en San Sebastián, si bien fue en 1997 cuando se estrenó en un gran campeonato, el Mundial absoluto en pista cubierta, en París, que concluyó en 17.ª posición.

Desde ese momento, la malagueña encadenó diversas participaciones internacionales de renombre hasta lograr su objetivo de ser olímpica. Cronológicamente: 3.ª en la Copa de Europa de Primera División de Praga 1997, 11.ª en el Campeonato de Europa júnior de Liubliana 1997, 17.ª en la Universiada de Catania 1997, 15.ª en el Campeonato de Europa absoluto en pista cubierta de Valencia 1998, 2.ª en la Copa de Europa de Primera División de Budapest 1998, medalla de oro en el Campeonato Iberoamericano de Lisboa 1998, 11.ª en el Campeonato de Europa absoluto al aire libre de Budapest 1998, medalla de bronce en la Universiada de Palma 1999, medalla de bronce en el Campeonato de Europa sub-23 de Gotemburgo 1999, 14.ª en el Campeonato del Mundo absoluto al aire libre de Sevilla 1999, 4.ª en la Copa de Europa de Primera División de Vaasa 2001, campeona de los Juegos Mediterráneos de Túnez 2001, 4.ª en la Universiada de Pekín 2001, 12.ª en el Campeonato de Europa absoluto en pista cubierta de Viena 2002, 15.ª en el Campeonato de Europa absoluto al aire libre de Múnich 2002, medalla de bronce en la Copa del Mundo de Madrid 2002, 5.ª en la Superliga de Florencia 2003, 11.ª en el Campeonato del Mundo absoluto en pista cubierta de Budapest 2004 y 4.ª en el Campeonato Iberoamericano de Huelva 2004.

Paralelamente, la malagueña vivió tres años de pesadilla a raíz del anuncio el 18 de agosto de 1998 de un positivo en el control antidopaje en el Europeo de Budapest y cuyo caso no se cerró hasta que la Audiencia Nacional suspendió la sanción el 5 de diciembre de 2001. Por tal motivo la campaña de 2000 fue discretísima, en tanto que en la de 2001 Dana mostró síntomas de recuperación, que sería totalmente plena en 2002, cuando volvió a lo más alto del podio nacional en sala y aire libre, eso sí, ya habiendo encontrado en España una rival de postín como fue Naroa Aguirre, con la que desde esos momentos viviría un duelo continuo.

Un nuevo año gris (2003) antecedió a la pletórica temporada de 2004, en la que la andaluza recuperó la fortaleza mental, técnica y física, y firmó sus mejores marcas de siempre, superando hasta en siete ocasiones el listón a 4,40 metros en sala y al aire libre. Batió por última vez a Aguirre en los dos Nacionales, llevó a cabo su mejor prestación en un Mundial –11.ª en sala, en Budapest (Hungría)– y, fundamentalmente, merced a sus registros, fue seleccionada para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde debutó el 21 de agosto en la calificación.

Con un salto de 4,40 m, igualando la marca personal al aire libre, logró el acceso a la final de 15 atletas del día 24, a la que desgraciadamente acudió con fractura por estrés en el disco intervertebral L4-L5. Ello le impidió rendir a satisfacción y superar la primera altura (4,20 m), de modo que quedó sin marca en la clasificación final, aunque, como última, habría que otorgarle el oficioso 15.º puesto.

Después de estos Juegos, la generosa Dana y su entrenador no fijaron otro objetivo que aumentar el rendimiento para estar en los Juegos de Pekín 2008. Un largo camino de cuatro años en el que se avivó la maravillosa lucha ante el listón con Aguirre, si bien, si en los años anteriores dicha pugna caía del lado de la atleta andaluza, ahora ganaría la vasca, quien se hizo con todos los oros posibles en los Nacionales absolutos, tanto en pista cubierta como al aire libre.

Pese a ello, Dana siguió manteniéndose en la nobleza del salto con pértiga internacional, no en vano fue convocada para el Campeonato de Europa absoluto en pista cubierta de Madrid 2005 (16.ª), la Copa de Europa de Primera División de Gavle 2005 (7.ª), la Universiada de Esmirna 2005 (sin marca), los Juegos Mediterráneos de Almería 2005 (7.ª) y el Campeonato de Europa absoluto al aire libre de Gotemburgo 2006 (25.ª), aunque sus resultados distaron de los de antaño, así como sus saltos, siempre por debajo de 4,30 m en el ciclo olímpico 2005-2008, a excepción de la obtención de esa misma marca en febrero de 2008 en el Campeonato de España en pista cubierta, en Valencia, donde ganó la medalla de plata. La llama de Dana se apagaba.

Lejos de la mínima olímpica, la opción de ir a Pekín 2008 se desvaneció y a principios de 2009 Dana Cervantes, con 30 años de edad y casi tres lustros en la primera línea competitiva, anunció la retirada. En la actualidad, continúa viviendo en Málaga, donde ha montado una empresa de entrenamiento deportivo dirigido a atletas, opositores y deportistas aficionados.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas