Antonio García Martínez

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Antonio García Martínez
Paralímpico

Antonio
García

Sevilla

Antonio García Martínez

24.12.1956

Sevilla

3
Juegos ParalímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
1996 Atlanta (EE.UU.)Ciclismo_PistaMasculinaOmnium LC2
Puesto 11
1996 Atlanta (EE.UU.)Ciclismo_CarreteraMasculinaFondo LC2
Puesto 9
2004 Atenas (Grecia)Ciclismo_PistaMasculinaKilómetro LC1-4
Puesto 8
2004 Atenas (Grecia)Ciclismo_PistaMasculinaPersecución individual LC3
Puesto 4
2004 Atenas (Grecia)Ciclismo_CarreteraMasculinaCombinada LC3
Medalla de oro
2008 Pekín (China)Ciclismo_PistaMasculinaKilómetro LC3-4
Puesto 10
2008 Pekín (China)Ciclismo_PistaMasculinaPersecución individual LC3
Puesto 6
2008 Pekín (China)Ciclismo_CarreteraMasculinaContrarreloj LC3
Puesto 4
2008 Pekín (China)Ciclismo_CarreteraMasculinaFondo LC3-4/CP3
Puesto 5


Biografía de Antonio García Martínez

Considerado por muchos el paraciclista español más destacado de todos los tiempos, la de este sevillano que todavía circula por las carreteras de los Alcores es, qué duda cabe, una de las trayectorias más extensas y rutilantes del deporte adaptado nacional –como atestiguan sus más de 80 medallas nacionales, de ellas más de 50 de oro– e incluso internacional, toda vez que ha sido campeón de Europa, campeón del mundo y campeón paralímpico en Atenas 2004, el pináculo de su carrera.

Antonio García nació el día de Nochebuena de 1956 en Sevilla capital. Fue el segundo de los cuatro hijos (dos hombres y dos mujeres) que tuvieron sus padres, Rafael y María Luisa, y no el único que le ha dado a los pedales, pues el pequeño, José Rafael, fue ciclista profesional siete temporadas (1984 a 1990) y disputó cinco ediciones de la Vuelta Ciclista a España y dos del Giro de Italia.

Nuestro protagonista, quien a los nueve meses le detectaron poliomielitis en la pierna izquierda, afectada de atrofia muscular, vivió sus primeros años en el barrio de Heliópolis y luego en la cercana Barriada Elcano. Asimismo, estudió en el Colegio Claret y, más tarde, en el Instituto Fernando de Herrera, antes de acceder a la universidad para cursar estudios en la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial, en la rama de Química.

A los 24 años se casó con Josefa Jiménez y se fue a vivir al pueblo de ella, Mairena del Alcor, donde han criado a sus tres hijos, Antonio, María y Lucía. Fue allí precisamente donde Antonio dio sus primeros pasos en el ciclismo enrolado en el Club El Pedal, participando en salidas cicloturistas y en competiciones domésticas en las que se medía a corredores sin discapacidad. Así hasta que a principios de los años 90 le llamaron de la Federación Española de Deportes para Minusválidos Físicos (FEDMF) para que comenzase a participar en sus pruebas específicas.

De esta forma debutó en competición adaptada en 1994 –nada menos que con 37 años– logrando la medalla de oro tanto en línea como en contrarreloj (categoría LC2) en la primera edición del Campeonato de España, celebrado en Granada. Inmediatamente después, se estrenó con el equipo nacional también en el inaugural Campeonato del Mundo para discapacitados físicos, en Gante (Bélgica), donde acabó 6.º en la combinada de pista y, ya en carretera, 9.º en fondo y 10.º en contrarreloj. Un comienzo más que esperanzador que se confirmó un año más tarde en su primer Europeo, en Altenstadt (Alemania), con una 5.ª plaza en la crono y la 7.ª tanto en línea como en el omnium de pista.

Antonio arrasó en los Campeonatos de España de 1995 celebrados en su tierra –la pista en Dos Hermanas y la ruta en El Viso del Alcor– ganando cuatro oros y también en los de 1996, en Tarrasa (Barcelona), con cinco oros y una plata, unos resultados que le condujeron a su estreno paralímpico en Atlanta 1996.

En la capital del estado norteamericano de Georgia, únicamente se disputaron dos títulos de ciclismo para los LC2: la combinada en pista y la carrera en ruta. En el velódromo, Antonio acabó 11.º (y último) con 31 puntos, merced a la suma de puestos alcanzados en kilómetro (12.º), velocidad (12.º) y persecución (7.º), siendo el triunfo para el local Dory Selinger, vencedor de los tres parciales. Ya sobre el asfalto el andaluz se clasificó 9.º (1:45:15), lejos del vencedor, el francés Patrick Ceria (1:44:00), y llegando en el pelotón de siete ciclistas que disputó la medalla de bronce.

En los años sucesivos, el mairenero siguió brillando tanto en los nacionales –siempre oro o plata en todas sus actuaciones– como en el concierto internacional, repitiendo concurso mundialista en la ciudad estadounidense de Colorado Springs en 1998 (10.º en persecución) y debutando en el Campeonato de Europa en 1999, en Blois (Francia), donde rondó las medallas al acabar 4.º en persecución, 5.º en contrarreloj y 7.º en kilómetro. Sin embargo, no acudió a las Paralimpiadas de Sídney 2000 ante la escasez de plazas y porque en esos años alternó el ciclismo con el baloncesto en silla de ruedas en las filas del CD Virgen del Rocío, con el que llegó a competir en Primera Nacional.

En el siguiente ciclo paralímpico, nuestro biografiado dio un paso al frente y, siempre desde entonces en las filas del Club Deportivo Sevilla NO&DO, firmó cuatro años de relumbrón. En el Europeo celebrado en las ciudades suizas de Zúrich y Neuchâtel en 2001 logró la 7.ª plaza en persecución y la 8.ª tanto en kilómetro como en contrarreloj, pero donde de verdad se lució fue en el Campeonato del Mundo de 2002, en Altenstadt (Alemania), donde se proclamó campeón universal de contrarreloj, además de ocupar el 7.º puesto en persecución y velocidad por equipos (junto a Amador Granados y José María Valladolid), el 9.º en kilómetro y el 10.º en línea, todo ello en la categoría LC3 que le fue asignada a partir de entonces. Al año siguiente (2003) renovó laureles a escala continental, pues en el Campeonato de Europa de Praga y Teplice (República Checa) se proclamó campeón de contrarreloj y se situó 4.º en fondo y 6.º en kilómetro.

Todos estos méritos y su continua acumulación de medallas de oro y plata en los nacionales de este período hicieron inexcusable su presencia en los Juegos de Atenas 2004, cuya participación vino a marcar el cénit de la carrera del sevillano, quien el 29 de septiembre se convirtió en el tercer andaluz en conquistar un título paralímpico en ciclismo tras los granadinos Miguel Ángel Pérez Tello y Belén Pérez.

Nuestro biografiado fue el mejor en la combinada de carretera, la única que se disputó sobre asfalto en aquellos Juegos, al imponerse en la prueba de fondo con un tiempo de 1:41:54 y marcar el tercer mejor registro en la contrarreloj (16:10) dos días después. Al podio –fotografía que el sevillano se lamenta no tener– subió escoltado por el francés Laurent Thirionet y el neozelandés Paul Jesson.

Además de este hito, el andaluz se quedó muy cerca de la medalla de bronce en la prueba de persecución individual, en la que le batió en el duelo directo por el metal el italiano Fabrizio Macchi (4:07.432 por 4:08.326), luego de que Antonio hubiese ganado la calificación y marcado el tercer tiempo en la primera ronda. El segundo diploma de nuestro protagonista, ambos en el velódromo ateniense, lo consiguió en la prueba del kilómetro merced a su 8.ª posición con un tiempo de 1:10.803 (1:21.415 real), mientras el título se lo adjudicó el australiano Greg Ball, con 1:07.672 (1:21.767 real).

Estas extraordinarias prestaciones del ciclista afincado en Mairena aún se mantuvieron en el ciclo paralímpico que le conduciría hasta Pekín 2008, años en los que sumó una medalla en los europeos y tres en los mundiales.

La primera llegó en el certamen que acogió Alkmaar (Holanda) en 2005, donde se colgó la plata en su especialidad –la contrarreloj–, además de ser 4.º en fondo, kilómetro y persecución y 5.º en velocidad por equipos (con Roberto Alcaide y Amador Granados). En cuanto a las preseas universales, las tres llegaron en la cita de 2007 en Burdeos (Francia), donde García se llevó la plata en línea y el bronce en contrarreloj y persecución, además de la 7.ª plaza en kilómetro. Un año antes también había concurrido al Mundial, en Aigle (Suiza), aunque esta vez sus prestaciones no le condujeron al podio: 4.º en crono, 5.º en persecución y kilómetro y 10.º en fondo.

Asimismo, en este ciclo compitió en la Copa del Mundo en Mánchester (Reino Unido), donde se colgó un bronce en persecución en la edición de 2006 y una plata en velocidad por equipos, junto a César Neira y Amador Granados, en la de 2007.

Todo ello le valió para ser convocado por tercera vez por el equipo paralímpico español y poder representar de nuevo a España en los Juegos. En Pekín, Antonio estuvo notable, acariciando los podios aunque teniendo que conformarse –que no es poco si tenemos en cuenta que iba camino de los 52 años– con tres diplomas paralímpicos, para un total de cinco en su periplo deportivo. El primero lo obtuvo en persecución el 9 de septiembre al firmar el 6.º tiempo de la calificación, con 4:00.698, quedando a menos de cuatro segundos del 4.º puesto que daba acceso a la lucha por las medallas. El oro fue para el británico Simon Richards, con 3:57.510 en la final.

Tres días después, en carretera, se quedó al borde de la medalla en contrarreloj, al marcar el 4.º mejor tiempo (38:48), a 48 segundos del ganador, el francés Laurent Thirionet, y en la prueba de fondo, el día 13, peleó de nuevo por el bronce si bien fue tercero (5.º en la clasificación final) en el esprint de los seis corredores que, con un tiempo de 1:38:01, llegaron a poco más de un minuto de los dos hombres que se jugaron el título, el británico Darren Kenny y el español Javier Ochoa.

Para completar el relato de la participación de Antonio García en Pekín 2008 hay que indicar que también compitió en kilómetro en pista, en el que su marca de 1:21.954 solo pudo llevarle al 10.º puesto, por los 1:14.936 realizados por el británico Simon Richards, campeón.

Cerrada en 2008 su historia en los Juegos Paralímpicos, Antonio García ha seguido compitiendo en el calendario nacional –sumando títulos y preseas en todos los Campeonatos de España tanto de pista como de ruta– e internacional, con buenos resultados ya dentro de categoría C2 después de la reestructuración de clases efectuada en 2010.

A pesar de su edad, ha estado presente nada menos que en siete campeonatos del mundo desde 2009. En pista, asistió a Mánchester 2009 (6.º en kilómetro y persecución) y Montichiari 2011 (5.º en velocidad por equipos con Amador Granados y Pablo Jaramillo y 7.º en kilómetro y persecución). En carretera, participó en Bogogno 2009 (4.º en línea y 6.º en contrarreloj), Baie-Comeau 2010 (8.º en línea), Roskilde 2011 (9.º en crono y retirado en fondo), Baie-Comeau 2013 (15.º en contrarreloj y 13.º en línea) y Nottwil 2015 (16.º en contrarreloj y 13.º en fondo).

Junto a ello hay que significar un puñado de participaciones en pruebas de la Copa del Mundo, habiendo obtenido una medalla de bronce en fondo en Segovia (2010) como mejor resultado y cuartos puestos también en fondo en Cantimpalos (2011, 2013 y 2014) y en Castiglione della Pescaia (2014).

Todavía en activo, resistiéndose a colgar la bicicleta a sus 62 años, Antonio es todo un ejemplo de longevidad y pasión por el deporte y por la vida, que sigue compartiendo con su familia en Mairena del Alcor –cuyo polideportivo lleva su nombre desde 2010– mientras trabaja en el laboratorio de Sanidad Vegetal adscrito a la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía. Su dedicación y ejemplo han sido distinguidos con el Premio Andalucía de los Deportes en 2003 y 2004.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas