Ángel Damián Alonso Ríos

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Ángel Damián Alonso Ríos
Olímpico

Ángel
Alonso

Málaga

Ángel Damián Alonso Ríos

11.05.1970

Torremolinos (Málaga)

1
Juegos OlímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
1992 Barcelona (España)TaekwondoMasculina-58 kg
Puesto 5


Biografía de Ángel Damián Alonso Ríos

Primer español en vencer en una Copa del Mundo de taekwondo y primer andaluz en obtener el título universal en este deporte, nació el 11 de mayo de 1970 en Torremolinos, si bien se trasladó a Málaga capital a los trece años debido a motivos laborales de su padre, comerciante.

Para entonces, ya poseía una trayectoria significativa en el kárate, deporte que practicaba desde los 7 años y en el que había alcanzado nivel de cinturón negro infantil en la modalidad de goyu ryu. No obstante, en la ciudad cambió de lucha marcial al conocer la belleza, plasticidad y espectacularidad del taekwondo en la escuela de taekwondo que un coreano poseía de la Alameda de Colón.

Fue un amor a primera vista para este inquieto chico, segundo de cuatro hermanos y único varón, que en ese momento emprendió una vida comprometida con los entrenamientos y las competiciones con el objetivo de alcanzar el máximo rendimiento, compatibilizándola con los estudios de bachillerato –terminó COU– en el Instituto Cánovas del Castillo de Málaga, centro en el que había recalado tras haber efectuado los estudios básicos en el Colegio Miramar de Torremolinos.

La dedicación y talento de Ángel pronto le hicieron brillar y en 1988, con solo 17 años, se proclamó subcampeón nacional absoluto de peso gallo (menos de 58 kilos), su peso de siempre, resultado que le abrió ese mismo año las puertas del CAR de San Cugat del Vallés (Barcelona) merced a una beca de la federación española, que tenía allí concentrada a su elite ante el inminente debut del taekwondo en unos Juegos Olímpicos, aunque como deporte de exhibición.

Para Alonso, fueron unos meses de trabajo intensísimo, pero la juventud e inexperiencia competitiva internacional fueron un lastre insalvable para el malagueño y la expedición española viajó a Corea sin él. Realmente, los Juegos de Seúl 1988 llegaron demasiado pronto para el luchador andaluz, quien, sin embargo, sí firmó un nuevo ciclo olímpico tan primoroso que indudablemente estuvo en Barcelona 92, donde se repetía el carácter exhibitivo del taekwondo.

El deporte español se preparó a conciencia para hacerlo bien en “sus” Juegos y el taekwondo no fue menos. Fueron cuatro años de vida monacal para Ángel, de concentración permanente y trabajo en San Cugat hasta los veintitrés años, entrenado por su amigo, el subcampeón mundial Jesús Benito, y formando parte del equipo nacional a las órdenes del catalán Ireno Fargas, asistido por el coreano Lee Kyu-Hong.

Pero si total fue la dedicación, más brillantes fueron los frutos, en forma de triple corona nacional –campeón de España– de 1990 a 1992, de subcampeón de la Copa de Europa por equipos en 1991, de campeón de los abiertos internacionales de Alemania, Bélgica y Turquía, en 1990, o de vencedor de la Copa del Mundo de 1990, en Madrid, primer español en ganar este torneo.

Siendo relevantes estos éxitos, palidecen ante las dos medallas de bronce en el Campeonato de Europa absoluto (Aarhus 1990 y Valencia 1992) y, fundamentalmente, ante el título de campeón del mundo logrado en Atenas el 30 de octubre de 1991, luego de batir en la final al canadiense Youssef Najem Sayed.

Con tal palmarés, la esperanza de una medalla olímpica en Barcelona estaba más que fundamentada, de modo que la 5.ª posición obtenida y el consiguiente diploma olímpico supieron quizás a poco. Con 8 competidores en liza sobre el tatami olímpico, Alonso cayó en cuartos de final ante el italiano Domenico D’Alise y quedó eliminado a las primeras de cambio.

Justo después del debut olímpico, importantes diferencias con las políticas deportivas de los dirigentes de la Real Federación Española de Taekwondo condujeron a que el 3 de agosto de 1992, con solo 22 años, el malagueño anunciase una retirada deportiva totalmente prematura y el regreso a su tierra, abandonando San Cugat. Sin embargo, con 24 años, sus inquietudes le llevaron a acogerse a un programa de Solidaridad Olímpica al que accedió a través del Comité Olímpico Español, mediante el cual suscribió contrato de un año con el Comité Olímpico Guatemalteco para desarrollar y promocionar el taekwondo en ese país y, paralelamente, formarse como técnico.

Un 18 de noviembre de 1994 comenzó una aventura deportiva y vital que, insistimos, iba a ser de un año y que Alonso ha prolongado hasta la actualidad, habiéndose asentado en Guatemala, donde tiene su vida –junto a su esposa María José Paiz, destacada ex atleta, y sus dos hijos– y su trabajo, como director técnico de la federación nacional, gracias al cual ha vuelto a vivir los Juegos Olímpicos, los tres –Sídney 2000, Atenas 2004 y Londres 2012– en los que Guatemala ha clasificado a luchadores, y ha tenido la satisfacción de contribuir al éxito social del taekwondo en el país centroamericano.

Pese a todo, mantiene muy vivo el contacto con Málaga, a donde viaja al menos una vez al año y donde posee una casa en la zona centro.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas