Álvaro González Alcaraz

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Álvaro González Alcaraz
Paralímpico

Álvaro
González

Málaga

Álvaro González Alcaraz

29.10.1974

Málaga

2
Juegos ParalímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
2008 Pekín (China)FútbolMasculinaFútbol 5
Puesto 4
2012 Londres (Reino Unido)FútbolMasculinaFútbol 5
Medalla de bronce


Biografía de Álvaro González Alcaraz

Doble participante en los Juegos Paralímpicos –con una medalla de bronce en su colección de trofeos–, doble mundialista y participante en tres europeos, alzando una vez la corona continental (2007), bien podría calificarse a Álvaro González Alcaraz como el portero de fútbol 5 más laureado de la historia del deporte andaluz.

Nacido en Málaga capital el 29 de octubre de 1974 y primogénito del matrimonio formado por Juan Antonio y Paquita –luego vendría sus hermanos pequeños Juan Antonio y Enrique–, Álvaro empezó a jugar al balompié en el colegio donde estudió EGB y Bachillerato, Los Olivos, y lo hizo de la mano del padre Baños, su primer entrenador. Curiosamente, desde temprana edad, la portería fue el hábitat donde mejor se desenvolvió, tanto en fútbol sala como en balonmano, que también practicó.

Tras salir del colegio, accedió a la Universidad de Málaga para cursar Administración y Dirección de Empresas y en el primer año de carrera probó en el fútbol 11 con el equipo de la UMA, pero enseguida cambió al fútbol sala, especialidad en la que defendió con acierto la portería de su facultad. Fue en Antequera, con motivo de la final del Trofeo Rector que medía a los equipos de ADE y Educación Física, donde supo a través de José Urbano –entonces jugador rival– que el equipo de fútbol sala de la universidad buscaba portero. Álvaro se presentó a las pruebas y convenció enseguida, convirtiéndose en el guardameta del conjunto universitario durante varios años, pasando por las divisiones Provincial, Primera Nacional A y División de Plata.

En las postrimerías de la temporada 2005-06, de nuevo Urbano –que había dejado el fútbol sala por lesión y entrenaba al ONCE Málaga de ciegos– le comentó la posibilidad de unirse a este equipo de deficientes visuales con vistas al Campeonato de España que se celebraba en Sevilla. Álvaro no lo dudó y el experimento resultó satisfactorio, ya que el ONCE Málaga se hizo con el título. Además, se dio la circunstancia de que allí estaba el seleccionador español, Carlos Campos, quien conocía a nuestro protagonista de años atrás, de cuando entrenaba a un club madrileño en División de Plata de fútbol sala. Todo se conjugó para que el técnico nacional ofreciese a Álvaro jugar un torneo amistoso en septiembre de aquel año 2006 en Grecia.

Hasta la cuna del Olimpismo fue nuestro biografiado, conquistó el trofeo junto a sus compañeros y Campos no dudó en convocarlo para el Campeonato del Mundo que Buenos Aires (Argentina) acogió a finales de año. En el debut oficial como guardameta de la selección española de fútbol para ciegos totales, Álvaro contribuyó con sus paradas e indicaciones a la 4.ª posición final en el torneo.

Este inesperado giro en la carrera deportiva del malagueño le condujo a la difícil tesitura de tener que elegir entre el fútbol sala y el fútbol 5. La decisión, por el bien del deporte adaptado andaluz, fue la de continuar en la selección española del balompié para ciegos y, de esta forma, en 2007 siguió engrosando su palmarés acudiendo a su primer Europeo, en Atenas, donde España lograba el sexto título continental consecutivo y primero para González Alcaraz, así como a los Juegos Mundiales de la IBSA celebrados en Sao Paulo. Su defensa de la portería española ayudó a la conquista de una sobresaliente medalla de bronce.

Totalmente entregado al fútbol 5 y ya experimentado en las especificidades de esta disciplina en la que solo el portero es vidente, Álvaro recibió la deseada llamada para participar en los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008 y defender el pabellón español junto al también portero José Manuel Gómez, sevillano; sus paisanos Alfredo Cuadrado, Marcelo Rosado, Antonio Martín Gaitán y José López, los tres primeros compañeros de club en el ONCE Málaga; y Adolfo Acosta, Vicente Aguilar, Pedro García y Carmelo Garrido.

Un equipo muy andaluz que alcanzó la 4.ª plaza final –España venía de ser medalla de bronce en los anteriores Juegos– luego de una fase inicial en la que sumó una victoria (3-1 a Reino Unido), un empate (2-2 ante Corea) y tres derrotas (0-2 ante Argentina, 0-1 ante Brasil y 0-1 ante la anfitriona China), acabando en el cuarto puesto de la liguilla que enfrentó a todos los países participantes (6). Por tanto, quedaba el cruce con la tercera clasificada, Argentina, para pelear por el último escalón del podio, al que terminaron subiendo los sudamericanos, tras empatar a uno al final del tiempo reglamentado, por mejor acierto en los penaltis.

Después de estos Juegos, Álvaro compitió en los europeos celebrados en Francia y Turquía, Nantes 2009 y Aksaray 2011, obteniendo las medallas de bronce y plata, respectivamente, así como en el Campeonato del Mundo de 2010, en Hereford (Reino Unido), en el que España llegó a la final y solo cedió ante Brasil (2-0), siendo el malagueño designado mejor portero del torneo.

De esta forma sobrevino el año 2012 y una nueva Paralimpiada culminó con la disputa de los Juegos Paralímpicos en los que González Alcaraz volvió a ser una pieza fija en los planes del entrenador Campos, que lo incluyó en la lista de convocados para Londres junto al segundo guardameta, el murciano Raúl Díaz, Adolfo Acosta, Youssef El Haddaoui, José Luis Giera, Francisco Javier Muñoz y los también andaluces Alfredo Cuadrado, José López, Antonio Martín y Marcelo Rosado.

Ocho equipos partieron en esta ocasión en pos del título, comenzando con una primera fase de dos grupos de la que los dos mejores de cada uno de ellos accedieron a las semifinales. Fue el caso de España, que logró una victoria (2-0 a Irán) y dos empates (a un gol con la anfitriona y a cero con Argentina) y se aupó a la primera plaza de su fracción merced a la mejor diferencia de goles respecto a los sudamericanos. No obstante, en el cruce de semifinales los españoles tropezaron ante Francia (0-2) y se vieron abocados a la pelea por el bronce, de nuevo ante Argentina. Esta vez, eso sí, fue España quien se llevó la lid en la tanda de penaltis tras acabar el duelo sin tantos.

A la vuelta de Londres, Álvaro se planteó seriamente abandonar el deporte, pero continuó un año más para retirarse al término de la campaña 2012-2013. Por entonces había sido destituido el seleccionador Campos y su sustituto, Jesús Bargueiras, contaba con el andaluz para el Campeonato de Europa de Loano (Italia), si bien nuestro biografiado, tras una reflexión pausada, decidió dar por concluida su etapa deportiva, entre otros motivos porque acababa de ser padre.

Igual que a la selección dijo adiós al ONCE Málaga de su amigo Urbano, del que se marchó con un palmarés de seis títulos ligueros y cinco campeonatos de España. A sus 28 años, Álvaro comenzaba un nuevo ciclo de su vida centrado en su familia y trabajo. Casado con Clara, con la que tiene dos hijas pequeñas, lleva una década dedicado a la contabilidad y finanzas en el Aeropuerto de Málaga, donde ingresó tras aprobar unas oposiciones. Antes había desempeñado distintos trabajos en una cafetería familiar, una asesoría, una auditora y un negocio de alquiler de vehículos.

Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas