Adrián Gavira Collado

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Adrián Gavira Collado
Olímpico

Adrián
Gavira

Cádiz

Adrián Gavira Collado

17.09.1987

La Línea de la Concepción (Cádiz)

2
Juegos OlímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
2012 Londres (Reino Unido)Vóley-playaMasculinaVóley-playa
Puesto 9
2016 Río de Janeiro (Brasil)Vóley-playaMasculinaVóley-playa
Puesto 9


Biografía de Adrián Gavira Collado

Nacido el 17 de septiembre de 1987 en La Línea de la Concepción, aunque residente en la también población gaditana de San Roque, Adrián Gavira “Adri” forma con el castellonense Pablo Herrera Allepuz una de las mejores parejas del mundo de vóley-playa actuales, habiendo disputado dos Juegos Olímpicos.

Hijo de Isabel María y Salvador y mayor de dos hermanos –su hermana menor se llama Patricia–, concluyó los estudios de primaria en el CEIP Taraguilla y empezó secundaria y bachiller en el IES Castilla de Pino, ambos en su misma localidad de nacimiento, si bien terminaría este último nivel de formación en el IES Los Cristianos de Arona, en Tenerife, adonde la práctica del deporte le condujo.

Fue estudiando secundaria cuando el voleibol se cruzó en su camino. Corría el año 2001 y aún sin haber cumplido los 14 años experimentó dicho encuentro a través de las escuelas deportivas municipales de San Roque, foco de aprendizaje en el que encontró un gran pedagogo como es Lucas Extremera, quien en verano también le enseñó los matices técnicos del vóley-playa.

Aquel encuentro determinó las predilecciones y los deseos de Gavira pues desde ese momento sus miras deportivas –antes dispersas, habiendo practicado fútbol, baloncesto, tenis, taekwondo y petanca– se centraron en el voleibol, máxime cuando en la temporada 2003-2004, con solo 16 años, se alineó con el CV Marbella en la Primera División nacional. Sin embargo, el destino le tenía reservado otros espacios que no eran la pista y el voleibol a seis. En el verano de 2004, empezó a jugar en la modalidad sobre arena en las playas de San Roque. Al principio como pasatiempo y luego inscrito en algunas pruebas del circuito andaluz con su amigo y compañero de equipo Miguel Ángel Álvarez.

En una prueba de la competición autonómica, dado el potencial de sus 1,93 metros de estatura y 89 kg de peso, recibió el consejo de Cristóbal y Fran Luque de presentarse a las pruebas de acceso al Centro de Alto Rendimiento de San Cugat del Vallés (Barcelona), en la especialidad de vóley-playa. Un consejo que el andaluz acató y que dio como resultado la superación de dichas pruebas, lo que conllevó su inmediata incorporación, ese mismo año de 2004, al Centro de Tecnificación Deportiva de Vóley-playa ubicado en la playa de Los Cristianos, en el municipio tinerfeño de Arona.

En las Canarias, dirigido técnicamente por el olímpico onubense Sixto Jiménez, responsable del centro y que, desde la incorporación del gaditano, ha sido su entrenador y consejero, la evolución de nuestro protagonista fue claramente ascendente desde los primeros meses. Así, en 2005, compitió por primera vez con la camiseta nacional, en el Campeonato del Mundo juvenil celebrado en agosto en Saint-Quay-Portrieux (Francia), donde, formando dupla con Mario Ferrara García, fue octavofinalista (9.º clasificado). Un mes después, asistió al Mundial júnior, en Río de Janeiro (Brasil), esta vez con Miguel Ángel de Amo, y terminó 19.º.

Al año siguiente, se alió con Francisco Marco García. Con el alicantino se proclamó en 2006 campeón de España júnior, en Llanes (Asturias), llegó a cuartos de final (5.º) en el Campeonato del Mundo júnior, en Myslowice (Polonia), y debutó en el circuito mundial absoluto, haciéndose con la medalla de plata en el Challenger de Pafos (Chipre). No menos buena fue la temporada de 2007 –último año como júnior–, pues revalidó el título de campeón nacional –otra vez en Llanes– y, atención, logró dos subcampeonatos de campanillas, como fueron el mundial júnior en Módena (Italia) –con Álex Fernández Rojas– y el europeo sub-23, en Paralimni (Chipre) –con Marco.

Con tan magníficas credenciales, el andaluz afrontó con toda la ilusión y entusiasmo de sus 20 años el primer año como sénior (2008), debut en el que rindió a un gran nivel, no en vano fue elegido mejor novato del mundo por la FIVB. Primera campaña entre los grandes y verdadero primer año como jugador profesional en el que Adrián conoció y disfrutó la verdadera realidad de la vida de todo jugador de vóley-playa: un carrusel continuo de viajes y participaciones en torneos pertenecientes al Circuito Mundial de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) o World Tour, al objeto de, por un lado, obtener los premios en metálico que componen el sustento de todo profesional y, por otro, conseguir los puntos que aúpan a las parejas en el ranking internacional y les permiten el acceso a los torneos de mayor dotación y nivel y, cada cuatro años, a los Juegos Olímpicos.

Inmerso en este particular universo, nuestro protagonista ha sabido, primero, adaptarse a su exigencia y, luego, ganarse el respeto de los rivales estando siempre en la parte alta de la tabla mundial, circunstancia que le ha permitido competir en dos Juegos Olímpicos, en ambos casos con el subcampeón olímpico en Atenas 2004 Pablo Herrera como pareja. En este sentido, hay que indicar que esta alianza del andaluz y el levantino surgió al principio de la campaña de 2009, tras haber competido Gavira durante el año 2008 con el murciano Inocencio Lario Carrillo, de marzo a septiembre, y con el alicantino Raúl Mesa Lite, en octubre y noviembre.

La primera participación olímpica de Gavira-Herrera sucedió en Londres 2012, un sueño hecho realidad para nuestro biografiado, quien siempre había anhelado ser olímpico. La competición –celebrada en el Horse Guards’ Parade del centro de Londres y que reunía a 24 equipos– fue, por otro lado, bastante digna, pues los españoles llegaron a octavos de final como segundos del grupo B, con un balance de 2 victorias –ante los checos Petr Benes y Premysl Kubala (2-0) y los japoneses Kentaro Asahi y Katsuhiro Shiratori (2-0)– y 1 derrota –frente a los campeones olímpicos de 2008, los americanos Todd Rogers y Philip Dalhausser (1-2)– en la fase preliminar. Definitivamente, en octavos, fueron superados por los brasileños Pedro Cunha y Ricardo Santos en dos sets (18-21 y 19-21).

Cuatro años después, en la sede olímpica de Río de Janeiro 2016, en Copacabana, la tarjeta de Gavira y Herrera fue similar, ya que de nuevo fueron apeados de la competición en octavos de final, aunque esta vez fueron excelentes primeros de su grupo (F) en la primera ronda, con dos victorias –ante los austríacos Robin Seidl y Alexander Huber (2-1) y los estadounidenses Jacob Gibb y Casey Patterson (2-1)– y una derrota –frente a los cataríes Jefferson Santos Pereira y Cherif Younousse Samba (1-2). En la eliminatoria de octavos, el sábado 13 de agosto, fueron derrotados por la dupla brasileña formada por Alison Cerutti y Bruno Oscar Schmidt –a la postre, campeones del torneo– con un tanteador de 0-2 (22-24 y 13-21).

Amén de los Juegos, el palmarés de Adrián Gavira es extenso y brillante. Comenzando por el ámbito de los campeonatos, hay que indicar que ha sido campeón de España absoluto –siempre con Herrera– en 7 ocasiones: Murcia 2009, Murcia 2010, Salou 2011, Fuengirola 2014, Fuengirola 2017, Fuengirola 2018 y Fuengirola 2019. Internacionalmente, ha participado en seis ediciones del Campeonato del Mundo absoluto, habiendo llegado a cuartos de final (5.º puesto en la general final) en Stavanger (Noruega) 2009, Roma 2011, Stare Jablonki (Polonia) 2013 y Viena 2017, mientras que en La Haya (Holanda) 2015 y Hamburgo (Alemania) 2019 quedó apeado en la primera ronda (17.ª posición).

Por otra parte, de las doce presencias del gaditano en el Campeonato de Europa absoluto destaca sobremanera el triunfo en la edición de 2013, celebrada en Klagenfurt (Austria), así como las medallas de bronce logradas en Sochi (Rusia) 2009 y La Haya 2018. Los resultados de los otros certámenes fueron los siguientes: 25.º en Hamburgo 2008 (con Lario), 9.º en Berlín 2010, 17.º en La Haya 2012, 4.º en Cagliari (Italia) 2014, 5.º en Klagenfurt 2015, 5.º en Biel (Suiza) 2016, 17.º en Jurmala (Letonia) 2017, 9.º en Moscú 2019 y 5.º en Jurmala 2020.

Cerrando el capítulo de campeonatos, reseñar que nuestro protagonista fue 5.º en el Campeonato de Europa sub-23 de 2009, en Yantarniy (Rusia), haciendo pareja con Fernández Rojas, y que obtuvo la medalla de plata, con Herrera, en los Juegos Mediterráneos de Mersin 2013, en Turquía.

En lo que respecta a los torneos internacionales, Adri Gavira acumula un buen número de puestos de honor tanto en los acontecimientos de rango universal –Grand Slam, World Tour y Open– como en los del circuito europeo –Masters–, cifrándose en 26 las medallas alcanzadas en estas cuatro tipologías de eventos. En el Grand Slam, ha logrado un triunfo (Moscú 2015), dos medallas de plata (Marsella 2009 y Long Beach 2013) y cuatro medallas de bronce (Gstaad 2009, Roma 2010, Berlín 2013 y Long Beach 2015), todos ellos con Pablo Herrera, mientras que en el circuito que en 2017 sustituyó a aquel, el World Tour –con pruebas de 1 a 5 estrellas–, obtuvo la medalla de oro en Ostrava 4* (República Checa) 2018, las de plata en La Haya 3* 2017, Gstaad 5* (Suiza) 2018 y Xiamen 4* (China), las de bronce en Huntington Beach 4* (Estados Unidos) 2018 y Doha 4* (Catar) 2019 y la 5.ª posición en las finales de Hamburgo 2017 y Roma 2019.

En los torneos abiertos, ha obtenido un triunfo (Xiamen 2016), tres medallas de plata (Stare Jablonki 2008, La Haya 2009 y Myslowice 2010) y cuatro medallas de bronce (Stare Jablonki 2009, Sanya 2009, Myslowice 2012 y Fuzhou 2016), todos con Herrera, a excepción del segundo puesto de Stare Jablonki (Polonia) en 2008, que lo formalizó con Lario. Por último, en masters europeos, se ha impuesto en cuatro torneos (Baden 2009, Blackpool 2009, Klagenfurt 2013 y Biel 2014) y ha sido medalla de bronce en Baden 2014.

Actualmente, el linense, aficionado al cine, la lectura y los videojuegos, continúa a medio camino entre su tierra gaditana, Tenerife y Lorca –lugares de entrenamiento– y con la maleta en todo momento cerca para llevar a cabo los frecuentes desplazamientos para la disputa de torneos por todo el mundo, siempre con su amigo y compañero Pablo Herrera, con el que será olímpico por tercera vez en Tokio salvo catástrofe, ya que se encuentran asentados en el top-10 del ránking mundial.

Biografía extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y José Manuel Rodríguez Huertas, y actualizada a 17 de diciembre de 2020