Abel Vázquez Cortijo

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Abel Vázquez Cortijo
Paralímpico

Abel
Vázquez

Sevilla

Abel Vázquez Cortijo

03.08.1989

Sevilla

3
Juegos ParalímpicosDeporteCategoríaPrueba
Resultado
2008 Pekín (China)JudoMasculina-90 kg
Puesto 7
2012 Londres (Reino Unido)JudoMasculina-81 kg
Puesto 5
2016 Río de Janeiro (Brasil)JudoMasculina-90 kg
Puesto 9


Biografía de Abel Vázquez Cortijo

El último gran valor del fértil judo adaptado andaluz es Abel Vázquez, luchador sevillano de pesos altos que desde 2005 ha representado a España en todos los acontecimientos internacionales del máximo nivel y además en diversas ocasiones, esto es, tres Juegos Paralímpicos, seis campeonatos de Europa, tres campeonatos del mundo y cuatro Juegos Mundiales de la IBSA. Una vasta e intensísima singladura deportiva tras la que cuelgan en su casa dos diplomas paralímpicos, tres medallas continentales y una docena de títulos de campeón de España sénior.

Nacido el 3 de agosto de 1989 en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Abel Vázquez es natural en todo caso de Castilleja de la Cuesta, el municipio aljarafeño en el que vivían sus padres, Manuel y Caty, que tuvieron antes que a él a otro hijo, Jesús Manuel. Vino al mundo con una enfermedad, albinismo ocular, que reduce su agudeza visual en un 80% (categoría funcional B3). Inició su formación en el Colegio Gloria Fuertes de Castilleja y ya con seis años sus progenitores le apuntaron a las escuelas deportivas municipales para que hiciera judo, disciplina en la que dio sus primeros pasos en el Club Castalla –años después pasó a denominarse Judolin– de la mano de Joaquín Roldán padre y luego de Joaquín Roldán hijo y Abel Romalde, discípulos de aquel.

Desde siempre ha sabido compaginar estudios y deporte. A la par que aprobaba curso tras curso en la escuela y luego en el Instituto Alixar, progresaba en el tatami a un ritmo vertiginoso, no en vano de 2001 a 2004 se proclamó campeón nacional de jóvenes promesas –el primer triunfo, en Oviedo– y en 2005 se anotó su primer campeonato de España sénior en Valencia. Esa temporada, además, sin haber cumplido los 16 años, fue convocado para el Campeonato de Europa en Vlaardingen (Holanda), donde logró el 5.º puesto en -73 kilos.

Tras un año de parón, debido a la extirpación de un quiste óseo en la rodilla que amenazaba con romper la tibia –“era operarme o dejar el deporte y elegí lo primero, a pesar de que implicaba un riesgo, pero no quería perder todo lo que me da el deporte”–, su recuperación le permitió en 2007 acudir al Europeo de Bakú (Azerbaiyán) y a los IBSA World Games de Sao Paulo (Brasil), en ambos casos notando la falta de ritmo y cayendo apeado a las primeras de cambio.

La campaña de 2008 fue, en cambio, muy ilusionante. Se colgó la medalla de oro en el Nacional celebrado en el mes de marzo en Sevilla y, contra todo pronóstico, apareció la posibilidad de debutar en unos Juegos. Abel, para entonces, ya había pasado a la categoría de -81 kilos. Sin embargo, a pocos meses de las Paralimpiadas de Pekín, surgió la opción de que un yudoca español participara en el peso superior, los 90 kilos, tras la lesión de un par de competidores de otros países –España había quedado a las puertas de tener plaza en ese peso– y el elegido fue Abel.

Fue así como el sevillano, recién cumplidos los 19 años, pudo estrenarse como deportista paralímpico, hito en el que fueron muy valiosas las enseñanzas de Gabriel Vera. Vázquez compitió en -90 kilos, por tanto contra rivales más corpulentos y para colmo tuvo la mala suerte de medirse en octavos de final con el ruso Oleg Kretsul, luego campeón, quien le derrotó por ippon. En cuartos de la repesca, el andaluz ganó por waza-ari al australiano Anthony Clarke y en semifinales cayó ante el ucraniano Anatoliy Shevchenko, por yuko. Por tanto no pudo acceder a la lucha por el bronce y quedó clasificado en 7.ª posición (diploma).

El siguiente ciclo paralímpico fue clave en su progresión. Instalado en la elite de su peso (-81 kilos), Abel acabó 5.º tanto el Europeo de Debrecen (Hungría) de 2009 como el Mundial de Antalya (Turquía) de 2010, y ya en 2011 logró su primera medalla internacional, bronce en el Campeonato de Europa que acogió la localidad británica de Crawley. En los Juegos Mundiales de la IBSA disputados ese año en Antalya, eso sí, debió conformarse con la 13.ª plaza.

El nivel de exigencia para nuestro biografiado fue máximo en 2012, un año en el que debía completar sus estudios en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte que había estado desarrollando en la Universidad Pablo de Olavide y, además, conseguir la clasificación para una nueva edición de los Juegos, en los que luchar por la medalla con toda la legitimidad que le otorgaba su ranking internacional. Por todo ello, decidió mudarse a Valencia, donde hizo el último año de la carrera, para entrenar en el Club Judokan levantino bajo la supervisión de Vicente Rochela.

Sus dos objetivos, el académico y el deportivo, se materializaron y el sevillano pudo viajar a Londres para emplearse a fondo en el torneo paralímpico de -81 kilos, que comenzó en cuartos de final por su condición de cabeza de serie. Debutó con fuerza al imponerse a Anatoliy Shevchenko por waza-ari, pero en semifinales se vio superado por el argentino José David Effrón, por yuko. Aún tenía la opción de conquistar el bronce, pero en un combate muy igualado en el que tuvo su oportunidad Abel cayó frente al cubano Isao Cruz Alonso por yuko, lo que le dejaba en una notable 5.ª plaza (diploma), al borde del podio. La medalla de oro fue esta vez para el ucraniano Olexandr Kosinov.

Un rival con el que se vería las caras pronto, en Eger (Hungría), donde nuestro protagonista alcanzó en 2013 su mejor prestación de siempre en el Campeonato de Europa: llegó por primera y única vez a una gran final internacional y se colgó la plata tras ser derrotado en el combate definitivo.

En 2014, sin embargo, no tuvo igual fortuna en el Mundial de Colorado Springs (Estados Unidos), donde fue eliminado en las fases iniciales. Fue su último concurso en -81 kilos, ya que en 2015 se pasó a la división superior (-90 kilos) y se abonó a un 5.º puesto que fue su tope en la Copa del Mundo celebrada asimismo en Eger, los Juegos Mundiales de Seúl (Corea) y, finalmente, el Europeo de Odivelas (Portugal).

Resultados que, no obstante, le permitieron garantizarse su presencia en Río de Janeiro 2016, sus terceros Juegos Paralímpicos. Debutante en la categoría de -90 kilos dentro de un torneo paralímpico, Abel cayó ante el brasileño Arthur Cavalcante da Silva a las primeras de cambio y quedó eliminado, igualado en la 9.ª posición junto a otros dos yudocas.

Tras esta efímera experiencia en Brasil, el andaluz decidió tomarse un respiro en 2017, en el que apenas si compitió en el Campeonato de España que se celebró en Bormujos (Sevilla), el municipio en el que reside desde 2015 junto a su pareja, Rosa María. Allí se hizo con su décimo título de campeón nacional sénior en el regreso al máximo evento estatal, del que en 2016 estuvo ausente por disputar el Campeonato de Andalucía convencional, donde obtuvo el bronce ante rivales videntes. Además, Vázquez aprovechó el parón para prepararse las oposiciones a profesor de Secundaria en Educación Física, cosa que logró y que le permitió estrenarse en la docencia durante el curso 2016-2017 en el IES Mateo Alemán de San Juan de Aznalfarache, donde sigue ejerciendo como maestro.

Tras este largo receso, y ya con menos presión, el sevillano se propuso intentar clasificarse para los Juegos de Tokio. En 2018 compitió en el Campeonato del Mundo de Lisboa (Portugal) logrando la 7.ª plaza en -81 kilos y la 5.ª por equipos con España, idénticos puestos que anotaría un año después en los Juegos Mundiales IBSA celebrados en Fort Wayne (Indiana-Estados Unidos), si bien debió renunciar al Europeo de Génova (Italia) al resentirse de sus problemas en la rodilla.

Esos dos años sumó otras dos coronas nacionales, en las localidades madrileñas de Valdemoro (2018) y Villaviciosa de Odón (2019), aunque el sueño de Abel de competir por cuarta vez en unos Juegos se ha complicado mucho por el advenimiento de la pandemia sanitaria y la ausencia de competiciones.

Biografía extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y José Manuel Rodríguez Huertas, y actualizada a 26 de octubre de 2020