Anastasiya Dmytriv

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Paralímpica

Anastasiya
Dmytriv

Almería

Anastasiya Dmytriv Dmytriv

07.08.2008

Leópolis (Ucrania)

1
Juegos Paralímpicos Deporte Categoría Prueba
Resultado
Natación Femenina 100 braza SB8
Medalla de oro
Natación Mixta 4x100 estilos 34 puntos
Medalla de bronce
Natación Femenina 100 libre S9
Puesto 14
Natación Femenina 200 estilos SM9
Medalla de bronce
Natación Femenina 100 mariposa S9
Puesto 9


Biografía de Anastasiya Dmytriv Dmytriv

Esta ucraniana de nacimiento pero almeriense desde que era bebé inscribió su enrevesado nombre –o su versión más sencilla y familiar, Tasy– con letras de oro en la historia del deporte andaluz cuando, con tan sólo 16 años, conquistó tres medallas –una dorada y dos de bronce– en la piscina de La Defénse Arena de París, convertida esta menuda sirena en estrella y bastión indiscutible de la selección española en los Juegos Paralímpicos de 2024.

En la capital francesa se coronó esta adolescente como primera medallista andaluza femenina de la historia en la modalidad de la natación dentro de una cita paralímpica y, no menos importante, como cuarta mujer de nuestra tierra en colgarse un oro en el máximo evento del deporte adaptado, siguiendo los pasos de la tiradora malagueña Paqui Bazalo y la ciclista granadina Belén Pérez –ambas lo lograron en Barcelona 1992– y la yudoca malagueña Carmen Herrera, quien enlazó tamaña gesta en Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012.

Tras la estela de estas heroínas se perfila Tasy, quien no solo se colgó en París la medalla de oro en su prueba predilecta, los 100 metros braza, sino además la de bronce tanto en los 4×100 estilos como en los 200 estilos. Y no solo eso, ha sido además capaz de proclamarse campeona del mundo de los 100 braza de forma consecutiva en Madeira (Portugal) 2022, Mánchester (Reino Unido) 2023 y Singapur 2025, con el título europeo en Madeira 2024 entre medias, erigida pues en la reina absoluta de esa especialidad.

Y ello a pesar de que vino al mundo en agosto de 2008 sin el antebrazo derecho. Lo hizo en Leópolis (Lviv según la nomenclatura de Ucrania), si bien con poco más de un año (diciembre de 2009) puso rumbo a tierras andaluzas junto a sus padres, Andriy y Nataliia, y su hermana Agatha cuando su progenitor firmó un contrato para trabajar en un almacén agrícola en Aguadulce. La familia Dmytriv se asentó en el municipio de Vícar, en concreto en Puebla de Vícar, y no mucho más tarde comenzó a nadar Anastasiya por prescripción médica, aunque en esos primeros escarceos también alternaba con las mazas, el aro o la pelota de la gimnasia rítmica.

Tasy se decantó pronto por el agua, donde enseguida llamó la atención de Patricia Prieto, que la descubrió en 2014 y la alistó en las filas del CN Mare Nostrum de El Ejido, convirtiéndose desde entonces en su entrenadora y testigo de su meteórica progresión. Tan es así que ya en 2021 había sido capaz de lograr la mínima A exigida para competir en los Juegos de Tokio, lo que no pudo hacer al no haber obtenido aún la nacionalidad española; es más, su marca en ese momento en 100 braza (1:18.78) le habría dado el oro en la cita nipona.

Pero por fortuna su DNI español no tardó en llegar y para marzo de 2022 estrenó su condición en el Campeonato de España por autonomías en Cádiz, donde arrasó a golpe de medallas, títulos y records nacionales. Un mes después fue el turno para el debut como internacional en las Series Mundiales de Berlín (Alemania), de donde se trajo media docena de metales y el récord de España de 50 braza SB3 (37.39), aún con 13 años de edad. Ya en junio asombró en el Campeonato del Mundo de Madeira, donde enlazó un bronce en los 200 estilos, una plata en 4×100 estilos, junto a Íñigo Llopis, José Antonio Marí y su referente, Sarai Gascón; y por fin un oro en los 100 braza batiendo a la irlandesa Ellen Keane, campeona en Tokio.

Sus proezas no se detuvieron en 2023, al contrario: en el Trofeo por el 25 aniversario del CN Pozuelo –club por el que ficharía un año más tarde– batió un récord mundial con casi 20 años de vigencia al nadar los 400 estilos SM9 en 5:28.78, rebajando en casi cuatro segundos la plusmarca de la canadiense Stéphanie Dixon (2004); en las Series Mundiales de Sheffield (Reino Unido) se colgó una plata en 200 estilos, y en las de Berlín, un oro en 4×100 estilos. Todo ello previo a alcanzar el éxtasis en el Mundial de Mánchester, con medalla de oro en el 4×100 estilos, de nuevo con Llopis, Marí y Gascón, batiendo el récord de Europa con 4:31.92; y en los 100 braza (1:20.01, nuevo récord nacional y sellando la plaza para París 2024… un día antes de cumplir los 15 años).

Ya en el año clave, el Europeo de Madeira fue la piedra de toque perfecta en abril y Tasy siguió cosechando éxitos: oro en 100 braza (1:20.72), bronce en 4×100 estilos (4:32.42), 4.ª en 200 estilos y 6.ª tanto en 100 mariposa como en 100 libre, a 15 centésimas del podio. Entre Almería, Madrid y el CAR de Sierra Nevada culminó Anastasiya su preparación para su estreno en unos Juegos Paralímpicos.

Y no pudo ser más brillante, pues en su primer día de competición, el 30 de agosto, le aguardaba su prueba, los 100 braza, para la que era favorita aunque llegaba con el segundo mejor crono. En las series ya se impuso con 1:22.91 por delante de otra española, Marquès, y en la final marcó distancias desde el inicio ante su gran rival, la británica Brock Whiston, para acabar ganando con 1:19.75, aventajando a su oponente en 1.29 y en casi cinco segundos a la rusa Viktoriia Ishchjulova y quedando cerca del récord paralímpico (1:17.17).

Su idilio con el podio continuó con el 4×100 estilos, prueba en la que nadó en las series junto a Íñigo Llopis, José Antonio Marí y Sarai Gascón, siendo segundos (4:34.42) por detrás de Países Bajos (4:28.77) –ella hizo el segundo parcial, la braza–; en la final, quedó como reserva al reemplazarle Núria Marquès y España firmó el bronce (4:29.39) por detrás de australianos (4:27.08) y holandeses (4:28.07).

Tras ser 7.ª en su serie (1:08.67) y 14.ª global en los 100 libre, con título para la australiana Alexa Leary con récord mundial (59.60), Dmytriv tuvo un tercer encuentro con los metales, de nuevo el bronce, en los 200 estilos. En su serie fue 4.ª (2:41.81) y también en el cómputo global de tiempos, accediendo a la final en la que fue de menos a más: pasó 7.ª tras la mariposa, 5.ª tras la espalda y ya se situó 3.ª tras la braza, puesto que defendió con uñas y dientes en el libre, deteniendo el crono en 2:37.64, solo 24 centésimas mejor que la inglesa Toni Shaw. El oro fue para la húngara Zsofia Konkoly (2:33.31) y la plata, para la española Marquès (2:34.19).

Un día más tarde, Tasy se despidió de París con una novena plaza en los 100 mariposa, luego de ser quinta en su serie con 1:14.07 y quedarse a poco más de un segundo del corte que marcó la canadiense Mary Jibb y, por ende, fuera de la final y del diploma.

Un año después de su festival parisino, la almeriense volvió a brillar con luz propia en el Mundial de Singapur 2025, logrando la medalla de oro en 4×100 estilos –esta vez con Núria Marquès, Óscar Salguero e Íñigo Llopis, con récord de los campeonatos (4:31.50)– y por supuesto en los 100 braza (1:19.83) y la plata en 200 estilos (2:35.36). Tres preseas a las que añadió el 5.º puesto en el relevo 4×100 libre y el 6.º tanto en 100 mariposa como en 4×50 libre.

Una trayectoria ascendente e imparable que le sirvió, además, para que le concedieran el Premio Andalucía de los Deportes en 2024 y la Medalla de Andalucía en 2025.

Biografía actualizada a 31 de diciembre de 2025