Alberto González García

DEPORTISTAS OLÍMPICOS Y PARALÍMPICOS ANDALUCES

Málaga

Alberto González García

15.06.1998

Málaga

1
Juegos Olímpicos Deporte Categoría Prueba
Resultado
Triatlón Masculina Individual
Puesto 8
Triatlón Mixta Relevo
Puesto 9


Biografía de Alberto González García

Claro ejemplo de lo que implica ganarse una plaza olímpica a base de denodado y continuado esfuerzo, de fe en uno mismo, de progresión lenta pero segura y de perseverancia para mejorar y con ello superar rivales y barreras, este malagueño obtuvo el premio a dos meses de los Juegos de París 2024, convirtiéndose en el tercer español en liza en la modalidad de triatlón y en el segundo andaluz en representar a España en la historia de este joven deporte, tomando el testigo del pionero José María Merchán, que tuvo que retirarse en Sídney 2000. 24 años después, Alberto González no solo acabó la prueba sino que lo hizo a lo grande, en puesto de diploma, y casi se trae uno más, pues también participó en el relevo mixto que fue noveno.

Nacido a mediados de junio de 1998 en la capital costasoleña, Alberto probó desde muy pequeño, a los cinco años de edad, deportes como la natación, el atletismo o el fútbol sala, pero enseguida que lo conoció quedó prendado del triatlón. Uno de sus primeros recuerdos deportivos fue el podio en su categoría que logró, con apenas 11 años, en el Cross de Itálica 2009, aunque ya entonces suspiraba por emular a iconos del triatlón como Iván Raña o Javier Gómez Noya, a quienes había visto acariciar las medallas en Pekín 2008. Ya entonces había llamado a su puerta el deporte que combina tres deportes, al que accedió gracias a su padre, Ignacio, también triatleta que desde el primer instante se erigió en su protector y entrenador, y de la mano de su hermano Nacho, competidor igualmente de alto nivel como veremos más adelante.

Con tales mimbres, Alberto fue creciendo a pasos agigantados en cada entrenamiento en la piscina del Club Inacua, en la pista del Estadio de Atletismo de Málaga o en las carreteras de la provincia, espacios todos ellos testigo de una evolución que tomó velocidad a partir de 2013, cuando con 15 años cosechó su primer gran éxito internacional al colgarse la medalla de plata en el Campeonato de Europa juvenil celebrado en Holten (Países Bajos) en la especialidad de relevo, acompañado por su hermano Nacho y por el valenciano Roberto Sánchez Mantecón, uno de sus rivales habituales.

Solo un año más tarde (2014), en categoría júnior y como militante del club de Benalmádena, se acumulaban ya los resultados dignos de reseña: 7.º en la Copa de Europa de Quarteira (Portugal), 4.º individual y victoria en el relevo mixto en Weert (Países Bajos), prueba clasificatoria para los Juegos Olímpicos de la Juventud de Nanjing (China), en los que fue 6.º y 5.º con el relevo mixto; 28.º en su primer Europeo júnior, en Kitzbühel (Austria), y medalla de bronce en la cita continental para júnior y sub-23 por relevos masculinos, en Penza (Rusia).

En las siguientes tres temporadas, todavía como júnior, más apuntes de clase de una promesa cada vez más firme: medalla de plata en la Copa de Europa de Melilla y de bronce en la de Alcobendas, esta en duatlón y con su hermano en lo más alto del podio, en 2015; medalla de oro en la Copa de Europa de Melilla, 7.º puesto –y plata en relevo mixto– en el Europeo de Lisboa, y medalla de plata en el Mundial de duatlón en Avilés (Asturias), en 2016; medalla de oro en la Copa de Europa de Quarteira, 4.ª plaza –y 6.ª en relevo mixto– en el Europeo de Kitzbühel y título de campeón de España júnior en Bañolas (Gerona), en 2017. Ese año ya se fogueó con la elite en la prueba de la Copa de Europa de Gran Canaria o la de la Copa del Mundo de Huelva, 12.º en ambos casos.

Tras un año 2018 más discreto –fue no obstante medalla de oro en la Copa de África en la modalidad sprint (750 metros de natación, 20 kilómetros de ciclismo y 5 de atletismo, las mitades que en la distancia olímpica), disputada en Dajla (Sáhara Occidental)–, 2019 fue el curso en el que se asentó entre los mayores al comenzar a competir en la Copa del Mundo: 19.º en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), 12.º en Cagliari (Italia), 4.º en Amberes (Bélgica) y 18.º en Tiszaújváros (Hungría). En la Copa de Europa fue 17.º en Huelva –además Campeonato Iberoamericano–, 4.º en Melilla y, ojo, medalla de oro en Quarteira. Y no solo eso, también se proclamó campeón de España de sprint en Roquetas de Mar (Almería), fue 12.º en el Europeo de sprint en Kazán (Rusia) y 28.º en el Europeo sub-23 en Valencia.

El año de la irrupción de la pandemia sanitaria (2020) apenas compitió, pero lo salvó logrando su primer título de campeón de España elite en Bañolas, ya en las filas del Inforhouse de Santiago de Compostela, su club en los últimos años, además de algún puesto discreto en la Copa del Mundo (39.º en Arzachena, en Italia, y 36.º en Valencia). Y parecido balance en 2021: 29.º en Arzachena y 31.º en Karlovy Vary (República Checa), en lo que atañe a la Copa del Mundo; 45.º (20.º entre los sub-23) en el Europeo sprint en Kitzbühel y, eso sí, 6.º en el Europeo de Valencia, su mejor prestación del año.

Superada por fin la crisis sanitaria, y una lesión que le tuvo unos meses parado, en 2022 inició el ciclo y el sueño, aún lejano, de ser olímpico en París 2024. Comenzó el curso en mayo con un notable 6.º puesto en la Copa del Mundo de Arzachena y lo cerró aun mejor, con la medalla de plata en Mizayaki (Japón), dentro del mismo certamen en el que fue entre medias 29.º en Bergen (Noruega), 6.º en Valencia, 12.º en Karlovy Vary y 16.º en Tongyeong (Corea del Sur). Ese año, más importante si cabe, fue el de su debut en las prestigiosas Series Mundiales: 16.º en Leeds (Reino Unido) en relevo mixto y 26.º y primer español en Hamburgo (Alemania). También logró su segundo título de campeón de España de sprint en Cartagena (Murcia).

A principios de 2023 era el quinto español en el ranking internacional, de manera que los Juegos seguían siendo una quimera. El andaluz se puso en manos de Joel Filliol, entrenador vinculado a la FETRI (Federación Española de Triatlón) en busca del último impulso. Había que seguir picando piedra y eso hizo Alberto, ya fuera en la Copa del Mundo –7.º en Huatulco (México), medalla de bronce en Tiszaújváros, 25.º en Tongyeong, 12.º en Mizayaki y 4.º en Viña del Mar (Chile)–, en la Copa de Europa –6.º en Caorle (Italia)­–, en las Series Mundiales –27.º en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), 45.º en Sunderland (Reino Unido)– o en cualquier otro escenario –22.º en el Campeonato de Europa en Madrid, 14.º y 5.º con el relevo mixto en los Juegos Europeos de Cracovia (Polonia)–; el caso era sumar puntos y aproximarse a los 30 mejores del planeta, condición sine qua non para estar en París 2024.

Y así llegó el año olímpico, que el malagueño empezó en el CAR de Sierra Nevada afinando su preparación y su asalto a lo improbable, cada vez menos a medida que fue compitiendo: medalla de bronce y 7.º en relevo mixto en la Copa del Mundo de Naiper (Nueva Zelanda), medalla de oro en la Copa del Mundo de Hong Kong sprint, 17.º en las Series Mundiales de Yokohama (Japón) y, por fin, 11.º y primer español en las de Cagliari, el 27 de mayo. Ese puesto en Cerdeña y las matemáticas se aliaron para que España obtuviera una tercera plaza olímpica que Alberto se había ganado a pulso en detrimento de triatletas como David Castro o Sergio Baxter. Y eso mismo fue lo que certificó pocos días después el seleccionador español, Iñaki Arenal.

Así que Alberto González obtuvo la recompensa soñada cuando, el último día de julio –se aplazó un día por las malas condiciones del agua del Sena– se vistió de licra para competir en los alrededores del puente Alexandre III de la capital francesa. Y vaya si compitió… Valiente y sin complejos, el malagueño fue a por todas desde los 1.500 metros a nado, que completó sexto en 20:23 a 13” del líder, el italiano Alessio Crociani; en los 40 kilómetros en bici llegó a ser cuarto antes de enrolarse en un grupo de cada vez más unidades, hasta 32, que perseguía al trío de cabeza, cruzando la meta en 1:13:24; y en los 10 kilómetros de carrera a pie llegó a ponerse quinto y luego tercero, aunque luego fue cediendo posiciones hasta colocarse 15.º. Cuando ya nadie apostaba por él, en la última vuelta exhibió su portentoso final y llegó a recortar 18” a la cabeza de carrera hasta esprintar y lograr la octava plaza, la última con derecho a diploma.

Su tiempo, 1:44:22, a 39” del podio que ocuparon el británico Alex Yee (oro), el neozelandés Hayden Wilde (plata) y el francés Leo Bergère (bronce). No solo fue el mejor español con diferencia –el gallego Antonio Serrat entró 32.º y el valenciano Roberto Sánchez Mantecón 36.º–, sino que además se unió al selecto elenco de españoles con diploma olímpico, junto a sus admirados Iván Raña (5.º en Sídney 2000 y Pekín 2008), Javier Gómez Noya (4.º en Pekín 2008 y medalla de plata en Londres 2012) y Mario Mola (8.º en Río de Janeiro 2016).

Y, por si fuera poco, Alberto también tuvo la oportunidad de competir en la prueba de relevo mixto, incorporada al programa olímpico en Tokio 2020. Lo hizo el 5 de agosto abriendo la carrera del equipo español que completaron la catalana Anna Godoy, el citado Antonio Serrat y la extremeña Miriam Casillas. Con 15 países en liza, el concurso de González fue agridulce porque fue penalizado dos veces con 10 segundos y ello seguramente privó al equipo español de un diploma. En todo caso, él fue de nuevo a tope y se impuso en el segmento de natación (300 metros), se instaló en el grupo cabecero de ocho unidades en el de ciclismo (7 kilómetros) y acabó 3.º el de atletismo (1,8 kilómetros), dando así un magnífico relevo a Godoy, que fue aun mejor cuando Serrat empezó cuarto y que Casillas encaró siendo octava. Los esfuerzos de sus tres compañeros, a pesar del hándicap señalado, solo valieron para acabar novenos con un tiempo de 1:27:30, a 7 segundos y una plaza del que habría sido el segundo diploma para nuestro biografiado. El oro fue para Alemania, con Estados Unidos y Gran Bretaña también en el podio.

Estudiante de Fisioterapia en la Universidad de Málaga, Alberto González cerró 2024 en estado de gracia en las Series Mundiales: 8.º en Hamburgo –aún antes de la cita olímpica–, 4.º en Weihai (China) y 19.º en casa, en la final del evento en Torremolinos. Y se tomó con calma la primera mitad de 2025, cuando además sufrió un virus estomacal. Ya recuperado, fue 32.º en las Series Mundiales de Hamburgo y 6.º en las de la Riviera Francesa y, entre ambas, 8.º en el Europeo de sprint en Melilla, donde se fue al suelo en el tramo de bicicleta perdiendo sus opciones de medalla. Además, probó suerte en el Supertri, un circuito de pruebas más fugaces aun que el sprint (300 metros a nado, 4 kilómetros en bici y 1 kilómetro a pie), consiguiendo un cuarto puesto en Toronto (Canadá) y una brillante victoria en Chicago (Estados Unidos), de donde sin embargo regresó con una microrrotura en el tendón de Aquiles que le hizo dar por zanjada la temporada, aunque pudo asistir, vestido de calle, al título que en este evento se anotó su equipo, el Podium Racing, tras la última cita en Toulouse (Francia).

Biografía actualizada a 31 de diciembre de 2025