Armando
Trapote
Armando Trapote Mariscal
25.02.1981
Ciudad de México (México)
| Juegos Olímpicos | Deporte | Categoría | Prueba | Resultado |
|---|---|---|---|---|
| Hípica_Saltos | Mixta | Equipos |
Reserva
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| Hípica_Saltos | Mixta | Individual |
Reserva
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Biografía de Armando Trapote Mariscal
De tremendamente anómala, cruel e injusta cabe calificar la experiencia olímpica de este jinete mexicano nacionalizado español, quien vivió en París 2024 una serie de vericuetos que, sin entrar en detalles, se materializaron en que no llegó a competir en los saltos de obstáculos pese a que era lo previsto y se vio forzado a regresar a España con su caballo de forma improvisada y antes de tiempo.
Armando Trapote, nacido en la capital de México en 1981, arribó a Europa en busca de un futuro en la hípica a comienzos del presente siglo. Primero estuvo un tiempo en Bélgica trabajando en la cuadra de François Mathy y más tarde en Alemania, en la dirigida por el célebre Paul Schockemöhle, hasta que en 2005 vino a España, concretamente a Madrid, y obtuvo la nacionalidad española. De nuevo regresó por unos meses a Bélgica y Alemania y recaló también en Holanda antes de volver a nuestro país en 2007 para asentarse de manera definitiva en el sur.
Y es que Armando Trapote conoció a Teresa Blázquez, también apasionada de los caballos e hija del dueño de la Dehesa Montenmedio, en Vejer de la Frontera, y no tardaron en contraer matrimonio, por lo que nuestro protagonista se instaló en el municipio gaditano ya desde 2008. Habitual desde entonces de los concursos de saltos, este jinete fue progresando sin prisa pero sin pausa, hasta que en 2015 ya empezó a competir con regularidad en eventos de cuatro y cinco estrellas a lomos de varios equinos.
De esos años destacan resultados como la 15.ª plaza en el cinco estrellas de Dinard (Francia) con Macao y la 34.ª en el Gran Premio del de Gijón, de la Copa de Naciones, sobre G&C Arrayán, ambos en 2015; o la 30.ª plaza de nuevo en Gijón con Macao, en 2016. Su nivel fue mejorando y a finales de 2019 estuvo peleando en Rabat (Marruecos) por una plaza en Tokio 2020 con otros caballos –Conthargos Rouge o Little John–; con el primero fue 28.º poco después en Madrid, en una prueba de la Copa del Mundo.
Esfumada esa primera opción de competir en unos Juegos, el mexicano-español fue a por todas en el siguiente ciclo olímpico, obteniendo puestos muy relevantes a partir de 2022, ya casi siempre a lomos de Tornado. Ese año, por ejemplo, fue 12.º en el cinco estrellas de Dinard, rozó la victoria (2.º) en Calgary (Canadá) y fue 7.º con Tornado y 25.º con Poison en La Coruña, concurso puntuable para la Copa del Mundo.
En 2023 se repitieron las buenas actuaciones, por citar solo los puestos de honor: fue 19.º con Insigne en Madrid, evento del Global Champions Tour (GCT); 6.º en uno de los premios y 10.º en el Gran Premio con Tornado en St Gallen (Suiza), dentro de la Copa de Naciones; 11.º con Tornado en el cinco estrellas de Dinard, 11.º en uno de los concursos en Verona (Italia) y 3.º en la Copa del Mundo en La Coruña, ambos eventos de nuevo a lomos de Tornado. Una yegua con la que formaba un binomio excelente, como quedó patente en su primera presencia en el Campeonato de Europa, en septiembre de ese año en San Siro (Milán), donde se clasificó 15.º y 5.º por equipos.
Todo estaba encaminado a certificar su presencia en París 2024, de hecho fue incluido –también su mujer– en una lista de candidatos que publicó la Real Federación Hípica Española, si bien ello no era garantía y además desde el primer momento dicha lista suscitó grandes desavenencias entre los jinetes aspirantes. El caso es que Armando siguió a lo suyo en el inicio del año olímpico, y en mayo, en el cinco estrellas del GCT celebrado en Madrid logró unos resultados muy notables: 4.º en uno de los concursos con Grace Blue, 4.º en otro con Tornado y 10.º en el Grand Prix también con Tornado. Y un mes después, en otro cinco estrellas en La Baule (Francia), fue 9.º en uno de los premios y 11.º en el Gran Premio, ambos con Tornado.
Pese a todo, la polémica en torno a la selección para París no hacía sino acrecentarse y Trapote optó por notificar a la federación su renuncia a los Juegos a pesar de que era evidente que formaba, junto a Tornado, uno de los binomios más competitivos con diferencia. Desde ese momento comenzó, además, a saltar con otros equinos: en julio fue 26.º con Cochiloco en el Gran Premio y 18.º con Karl en otro premio dentro del cinco estrellas de Dinard.
Convencido en última instancia de que acudiera a los Juegos con la promesa de participar, al menos, en la prueba por equipos, Trapote se presentó finalmente en la ciudad parisina a sus 43 años con la intención de saltar en la clasificación colectiva prevista para el 1 de agosto… solo que horas antes se encontró con que ni él ni Tornado habían sido inscritos en la competición y la Española había dado otros tres nombres (Ismael García con Tirano, Sergio Álvarez con Puma y Eduardo Álvarez con Rokfeller de Pleville), dejándole como reserva.
Y lo mismo sucedió, para colmo, días más tarde en la víspera de la prueba individual, lo cual colmó el vaso de su paciencia hasta el punto que Armando cogió a su yegua y regresó a España sintiéndose traicionado y sin haber llegado a participar de los Juegos.
A la vuelta continuó demostrando su valía en competiciones de máximo nivel: fue 7.º con Tornado en Calgary y 2.º en Tetuán y 4.º en Rabat, ambas citas marroquíes de cuatro estrellas pero de la Copa del Mundo, en este caso a lomos de Karl. De modo que en octubre fue convocado con el renovado equipo nacional –junto a Mariano Martínez, Santiago Núñez y Alberto Márquez– para competir en la final de la prestigiosa Liga de Naciones Longines, logrando una valiosa séptima plaza tanto en la competición individual como en la colectiva, en un caso sobre Tornado y en otro sobre Diabla. En el final de año aún rayó a buen nivel en otros concursos de cinco estrellas y con caballos diversos: 33.º en el GP en Madrid con Caept’n Hook y 24.º en el de La Coruña con Conthargo-Blue, ambos de la Copa del Mundo; y 17.º con Tornado en el de Ginebra (Suiza).
Con la mente ya puesta en 2028, nuestro biografiado sigue rindiendo al máximo, habiendo cuajado un año 2025 muy notable, a saber: 4.º con Tornado y 14.º con Karl en el GCT de Madrid; 5.º a lomos de Gin Tonic van het Gerendal en uno de los premios en Roma y 15.º con el mismo caballo en Hamburgo; 13.º con Tornado en el Gran Premio en La Baule; 25.º con Tornado en el evento de la Liga de Naciones de Róterdam (Holanda); 40.º individual y 16.º por equipos en el Europeo en La Coruña; 11.º con Tornado en uno de los premios en Calgary; victoria con Karl en el clasificatorio del Gran Premio en el cuatro estrellas de Rabat; 9.º tanto individual como por equipos, con los mismos compañeros que un año atrás y de nuevo con Tornado, en la final de la Liga de Naciones Longines en Barcelona; 6.º con Tornado en la Copa del Mundo y 4.º con Caept’n Hook en otro de los premios en Verona; y por último, 6.º con Tornado en la Copa del Mundo de La Coruña.
Con semejante bagaje, Armando Trapote prosigue dando pasos firmes para ser olímpico, esta vez con todas las de la ley, en Los Ángeles, al tiempo que continúa con su rutina en Montenmedio junto a su esposa Isabel y a la hija de ambos, Jimena.
Biografía actualizada a 31 de diciembre de 2025