Pilar
Lamadrid
Pilar González de Lamadrid Trueba
12.12.1996
Sevilla
| Juegos Olímpicos | Deporte | Categoría | Prueba | Resultado |
|---|---|---|---|---|
| Vela | Femenina | iQFoil |
Puesto 15
|
Biografía de Pilar González de Lamadrid Trueba
Pilar Lamadrid es la última exponente de la fértil cantera sevillana de las tablas a vela, siguiendo los pasos de una tradición iniciada por Mari Carmen Vaz en Sídney 2000 y continuada luego por Blanca Manchón (Atenas 2004 y Tokio 2020) y Marina Alabau (Pekín 2008, Londres 2012 –medalla de oro– y Río 2016). Todas ellas espejo donde mirarse y fuente de inspiración para nuestra protagonista, que tomó el relevo en París 2024, si bien se tuvo que enfrentar a una competición complicada por el viento cambiante y por varios incidentes que le impidieron rendir con la competitividad que le había llevado al número uno del ranking mundial en 2022.
Esta sevillana, nacida en el último mes de 1996, creció en el seno de una familia amante de la vela, sobre todo su padre Fernando, que compitió internacionalmente y luego se dedicó a la enseñanza de este deporte, transmitiendo su pasión no solo a Pilar sino también a sus hermanos Fernando y Armando. Su madre, Pilar Trueba, es por otra parte una reconocida diseñadora de moda flamenca.
Residente en la zona limítrofe entre el Polígono de San Pablo y Santa Clara, estudió en el colegio Santo Ángel de la Guarda mientras disfrutaba del ballet, durante cinco años, y luego del fútbol en el Club Náutico Sevilla. En esa señera entidad entró en contacto con el mundo de los deportes acuáticos y en concreto la vela, primero con los barcos tipo optimist, que no le terminaban de agradar, y ya con 12 años con la tabla de windsurf, aprovechando además que su progenitor impartía clases en la escuela de verano en el litoral onubense, en Matalascañas e Isla Cristina. Allí conoció a Blanca Alabau, hermana de Marina y desde entonces compañera de entrenamientos y competiciones.
Su primera competición internacional de primer nivel, empero, fue en la clase techno 293: con 13 años participó en el Mundial sub-15 ocupando la 11.ª plaza. En 2013 se mudó con la familia a El Puerto de Santa María (Cádiz), en un año en el que empezó con la tabla RS:X, logrando la segunda plaza en la Semana Olímpica Andaluza y debutando en la Copa del Mundo –desde entonces será asidua– y otros eventos internacionales, hasta acabar el curso con el 17.º puesto en el Campeonato del Mundo juvenil.
Ya en el equipo preolímpico con vistas a Río 2016 y entrenando bajo la supervisión de Curro Manchón –hermano de Blanca y también internacional–, en 2014 fue cuarta en el Mundial juvenil organizado por la Federación Internacional de Vela (ISAF) y 10ª en el Mundial juvenil específico de RS:X; entre medias acudió al Mundial absoluto de la ISAF para clases olímpicas que se celebró en Santander y donde se clasificó en el puesto 50.º, mientras una de sus referencias y compañera de entrenamientos, Marina Alabau, lograba el subcampeonato. Ya en diciembre logró su primer triunfo de nivel al imponerse en la Semana Olímpica Canaria.
Así, entre 2015 y 2020 y representando ya al CN Puerto Sherry, Pilar se fue asentando de forma paulatina entre la elite de la clase RS:X femenina, ya en categoría absoluta, entrando en 2019 en el equipo español que preparaba los Juegos de Tokio. En esos seis años participó en cinco ediciones del Campeonato de Europa, a saber: 45.ª en Mondello (Italia) 2015, 31.ª en Helsinki (Finlandia) 2016, 35.ª en Marsella (Francia) 2017, 23.ª en Sopot (Polonia) 2018 y 25.ª en El Arenal (Mallorca) 2019. Y estuvo asimismo en dos ediciones del Campeonato del Mundo de la citada clase: 47.ª en Torbole (Italia) 2019 y 22.ª en Sorrento (Australia) 2020.
Además, en 2015 fue campeona de Europa sub-22 –y segunda absoluta– de la clase RS:One en Loctudy (Francia), y medalla de bronce en el Mundial de esa especialidad de vela ligera celebrado en el lago Taal, en Filipinas. Y en 2018 fue 11.ª en el Mundial Open de Fórmula Windsurfing. Otros resultados relevantes en esa etapa son la tercera plaza en la Regata de Año Nuevo de 2015, en la Bahía de Cádiz, y su victoria en el Open Internacional de la Comunidad Valenciana en 2016.
Aunque no pudo acudir a Tokio 2020 –solo puede hacerlo una representante por país, en ese caso la elegida fue Blanca Manchón–, para entonces ya había dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad. En otro orden de cosas, en 2018 había logrado graduarse como fisioterapeuta por la Universidad de Cádiz.
En septiembre de 2020 probó las nuevas tablas iQFoil, designada ya entonces como la nueva clase olímpica para París 2024 en sustitución de la RS:X, y en octubre compitió por vez primera en esta especialidad en los Juegos Internacionales celebrados en Italia, donde acabó octava. El año 2021, a pesar de la pandemia sanitaria que aún estaba activa, fue el de su explosión definitiva: en febrero se impuso en la Semana Olímpica Andaluza y, ya en el tramo final del año, fue cuarta en la primera edición del Campeonato del Mundo de iQFoil, en Silvaplana (Suiza), quinta en el Europeo celebrado en Marsella –en el campo de regatas que iba a acoger la prueba en París 2024– y campeona de la Regata de Año Nuevo. Todo lo cual le permitió instalarse en la segunda posición del ranking mundial de la incipiente clase.
Una plaza que consolidó en el arranque de 2022, con victoria en los Juegos Internacionales celebrados en Lanzarote, la segunda plaza en el Trofeo SAR Princesa Sofía, puntuable para la Copa del Mundo, la octava en el Europeo de Torbole y la cuarta en los Juegos Mediterráneos en la ciudad argelina de Orán. Número uno del ranking desde el 15 de junio y hasta final de año, en octubre fue quinta en el Mundial disputado en Brest (Francia).
Comenzó 2023 como el año anterior, ganando los Juegos Internacionales en Lanzarote, y luego fue sexta en el Europeo de Patras (Grecia), novena en un test que se organizó ya con vistas a los Juegos de 2024 y 12.ª en el Mundial –en este caso de vela en general, no específico de su clase– de La Haya (Países Bajos). Ya en 2024 fue 5.ª en el Mundial que acogió Lanzarote en enero –una vez más acariciando un podio al que no ha podido subir ni en campeonatos universales ni continentales– y en abril solo pudo ser 21.ª en la Semana Olímpica de Francia, que se organizó como test previo para las deportistas ya clasificadas para París. Para esa fecha ya había descendido en el ranking mundial, aunque seguía instalada en el top-ten, y como tal se podía y se debía contar con ella entre las candidatas a una medalla olímpica.
Sin embargo, la competición en la bahía de Marsella resultó muy accidentada y caótica ante las condiciones cambiantes del viento –eso lógicamente afecta a todas las competidoras–, que de entrada obligaron a aplazar las cuatro primeras regatas, con lo que la competición arrancó con un día de retraso, el 29 de julio. Para colmo, en el estreno la sevillana sufrió un choque con la representante de Nueva Zelanda que le envió a la cola y ya solo pudo ser 22.ª de las 24 inscritas –encima, finalmente fue descalificada– y, pese a que en la segunda manga fue a por todas y logró la victoria parcial, terminó el día inaugural en la 11.ª plaza con 26 puntos.
En el segundo día se celebraron cinco regatas, pero de nuevo en la primera sufrió un incidente con caída al agua cuando iba entre las mejores, de forma que fue 24.ª y ya fue todo el día a contrapié (14.ª, 12.ª, 14.ª y 20ª), ubicándose en el puesto 18.ª global. La suspensión de la carrera de maratón, de puntuación doble, por falta de viento cuando ya estaba disputándose fue otro mal augurio en el tercer día de regatas, que deparó para Lamadrid los puestos parciales 19.º, 7.º, 2.º (tras la israelí Sharon Kantor– y 11.º, acabando la jornada en la 14.ª plaza, aún con opciones de meterse entre las diez mejores que pasarían a cuartos de final.
Pero el cuarto y último día de competición no hizo sino confirmar lo anterior. Pilar fue 15.ª, 4.ª –ascendió a la 12.ª plaza provisional, alimentando la esperanza– y 23.ª en un cierre de nuevo anticipado, ya que se cancelaron las dos mangas restantes. Así, tras la disputa de solo 14 de las 20 regatas previstas, la andaluza sumó 189 puntos, 140 tras los dos descartes, que la dejaron en la 15.ª plaza final, muy lejos de las medallas e incluso de los diplomas, aunque con una experiencia muy valiosa.
Nueve veces campeona de España en diversas clases (2010, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2020, 2021 y 2023) y otras cinco subcampeona (2009, 2011, 2017, 2018 y 2019), Pilar ha tenido un año 2025 bastante gris, con la cuarta plaza en los Juegos Internacionales de Cádiz como mejor puesto y el 29.º en el Mundial celebrado en Aarhus (Dinamarca).
Biografía actualizada a 31 de diciembre de 2025