• Miguel Ángel Falasca Fernández
    Olímpico

    Miguel Ángel
    Falasca

    Málaga

    Miguel Ángel Falasca Fernández

    29.04.1973

    Mendoza (Argentina)

    1
    Juegos Olímpicos Deporte Categoría Prueba
    Resultado
    2000 Sídney (Australia) Voleibol Masculina Voleibol
    Puesto 9

    Miguel Ángel Falasca Fernández

    Nacido el 29 de abril de 1973 en Mendoza (Argentina), hijo de un argentino y una española, la familia de Miguel Ángel Falasca se afincó en Málaga cuando este tenía apenas 16 años, por lo que nuestro protagonista culminó en tierras andaluzas la formación voleibolista que había iniciado en su país de origen. Tal iniciación y aprendizaje tuvieron comienzo en 1983 y lugar en el Club Mendoza de Regatas, influyendo de manera determinante tres factores en la elección del voleibol por parte del pequeño Miguel Ángel: el pasado de su padre Juan Carlos como jugador, el Campeonato del Mundo de voleibol celebrado en Argentina en 1982 y que no superase las pruebas para ingresar en el club de fútbol más importante de la ciudad de Mendoza.

    Así pues, desde los 10 a los 16 años aprendió y compitió en el Mendoza de Regatas y absorbió los consejos y orientaciones de cada uno de sus entrenadores, como fueron Mañungo, Daniel Martín «Peto» y Guillermo Villegas «El Chango». De Mañungo recibió la importancia de los fundamentos básicos; de Peto, lo que supone creer en uno mismo para conseguir objetivos deseados; y del Chango, la significación que tendrían, en un futuro próximo, los colocadores altos en el voleibol.

    A los dieciséis años dejó Argentina junto a su familia, padres y dos hermanos –María Elisa y Guillermo, el menor–, debido a la inestabilidad económica de este país y el destino le colocó en Málaga en febrero de 1989. Sin embargo, no tocaría balón hasta ocho meses más tarde, cuando se incorporó al Club Puerto Malagueño para jugar en el equipo juvenil la temporada 1989-1990. Importante temporada pues, durante la disputa del torneo intersector clasificatorio para el Campeonato de España juvenil, un ojeador de la Real Federación Española de Voleibol –que le vio como atacante y receptor– le invitó a realizar unas pruebas para incorporarse a la concentración permanente de Palencia, de donde habría de formarse la selección española júnior.

    Superadas las pruebas con creces, llegó a la ciudad castellano-leonesa donde empezó a trabajar como colocador al lado de otros andaluces –los almerienses Juanjo Salvador y Carlos Carreño, los onubenses David González y Óscar Villegas, y el sevillano David Díaz– bajo la dirección técnica de José Miguel Serrato y Jesús Merino, quienes, junto al posterior entrenador argentino Luis Muchaga, influirían decisivamente en la vida deportiva de Miguel Ángel.

    Consecuencia de su trabajo, su altura (1,94 metros) y calidad, debutó con el equipo nacional de la categoría en 1991, adjudicándose la medalla de plata en la primera Concentración Olímpica de la Juventud, celebrada en Palencia, y en 1992 logró una fantástica medalla de plata en el Campeonato de Europa júnior, en Poznan (Polonia). Un éxito que le abriría las puertas de la selección absoluta en 1993 –se estrenó con una medalla de plata en los Juegos Mediterráneos de Languedoc-Rosellón (Francia)– y donde permaneció hasta su retirada de la misma en 2009 –su último partido fue el 6 de septiembre, en Esmirna, ante Francia, en el Campeonato de Europa-, contribuyendo con su juego a la mejor época de la selección española.

    No obstante, hay que subrayar que Miguel Ángel estuvo tres temporadas completas (2001, 2002 y 2003) ausente de la selección por decisión propia, a raíz de la decepción de los Juegos Olímpicos de 2000, retornando a las convocatorias en 2004 una vez que regresó a la liga española. De este modo, entre otros eventos, estuvo ausente del Mundial de Argentina 2002 y el Europeo de Alemania 2003.

    Por tanto, participó en un Campeonato del Mundo absoluto (Japón 1998), coincidiendo con el estreno de España en dicho evento y logrando una destacada 8.ª plaza, y compitió en 8 ediciones de la Liga Mundial: 1995 (7.º), 1996 (10.º), 1997 (9.º), 1998 (8.º), 1999 (5.º), 2000 (11.º), 2004 (7.º) y –tras tres años de ausencia del equipo español– 2008 (13.º). Asimismo, asistió a las dos únicas ediciones de la Copa del Mundo –todas se disputan en Japón– a las que España ha sido invitada: 1999 (6.º) y 2007 (5.º), siendo elegido en esta última el mejor colocador.

    En el ámbito continental, compitió en cuatro fases finales del Campeonato de Europa, esto es, Finlandia 1993 (11.º), Italia/Serbia 2005 (4.º), Rusia 2007 (1.º) y Turquía 2009 (9.º), destacando la lucha por el bronce en la edición de 2005 en la que España, a las órdenes de Óscar Novillo, cayó derrotada ante Serbia en el partido final y sobresaliendo el maravilloso y memorable título de campeón de Europa alcanzando en 2007, venciendo en una final dramática (3-2) al equipo anfitrión.

    Ese año cumbre de 2007, el equipo nacional estaba dirigido por el italiano Andrea Anastasi y al oro continental sumó el triunfo en la Liga Europea –competición instaurada en 2004 para conjuntos europeos ajenos a la Liga Mundial–, dentro de la cual Miguel Ángel participó en las ediciones de Kazán 2005, Portimao 2007 y Portimao 2009, con la obtención de la medalla de bronce, medalla de oro y medalla de plata, respectivamente, perdiéndose por lesión la de 2006.

    En el grupo de otros torneos por selecciones nacionales, subrayar que Falasca participó en los Juegos Mediterráneos de Languedoc 1993, Almería 2005 y Pescara 2009, en los tres casos llegando a la final y perdiéndola –por tanto, triple medalla de plata–, en la Spring Cup de 1994 celebrada en Brno (República Checa) –medalla de oro– y en la Universiada de verano de Fukuoka (Japón) 1995, donde se colgó la medalla de plata tras perder la final ante Corea del Sur.

    Sin embargo, también hay hueco para la decepción. Como la que supuso la no clasificación para los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, Atenas 2004 y Pekín 2008 o el discreto concurso español en Sídney 2000, Juegos Olímpicos para los que España obtuvo el pase al ganar el 26 de julio de 2000, bajo la dirección técnica del argentino-italiano Raúl Lozano, el Preolímpico de Atenas ante Túnez, China y la propia Grecia, y donde Miguel Ángel volvió a la competición tras ocho meses en el dique seco por una lesión de rodilla.

    La alegría inicial por la clasificación tornó decepción en el torneo olímpico pues la actuación española quedó reducido a la primera fase (grupo A). España debutó el 17 de septiembre con un convincente triunfo ante Egipto (3-0), pero cayó en los cuatro partidos siguientes ante Cuba, Australia, Brasil y Holanda, todos por 1-3. Así, la selección nacional se clasificó 5.ª de su grupo, solo por delante de los egipcios, y compartió la 9.ª plaza final con Corea del Sur.

    Aquel equipo, cuyo objetivo era repetir o mejorar el recordado diploma olímpico de Barcelona 92, estuvo integrado por Alexis Valido, Carlos Carreño, Cosme Prenafeta, Enrique de la Fuente, Ernesto Rodríguez, José Antonio Casilla, José Luis Moltó, Juan Carlos Robles, Juanjo Salvador, Luis Pedro Suela, Rafa Pascual y Miguel Ángel Falasca.

    Hasta aquí el repaso a la extensa y exitosa trayectoria de nuestro olímpico en el ámbito de selección, pero paralelamente logró bruñir un palmarés de club digno de todos los elogios y que a continuación se resume.

    Su primer equipo en la máxima categoría fue el CV Gran Canaria, con el que actuó durante 5 temporadas (1992-1993 a 1996-1997), ganando dos Ligas (1992-1993 y 1993-1994), dos Copas del Rey (1993 y 1997) y una Supercopa (1996). Posteriormente, ingresó en la mejor liga de clubes del mundo –la italiana– como jugador del Zinella Volley de Boloña (1997-1998) y del Dal Monte Ferrara (1998-1999 y 1999-2000).

    De Italia viajó a Bélgica para fichar por el Knack Roeselare por dos campañas (2000-2001 y 2001-2002) que fueron exitosas, no en vano ganó la Supercopa de Bélgica en 2000, nada más incorporarse, y la Top Team Cup –la Recopa de Europa– en 2002, en la que fue nominado como mejor colocador.

    Tras un retorno puntual a Italia para jugar con el Daytona Volley de Módena en la temporada 2002-2003 –obteniendo el subcampeonato de la Liga de Campeones de Europa y de la liga italiana–, volvió a España en 2003 reclamado por el Club Voleibol Pòrtol de Palma de Mallorca, heredero del legendario Son Amar Palma y que, con los hermanos Falasca, Moltó, Colom, Juan Carlos Vega, Pochop, Elgueta, Antigas y Freitas, entre otros, pretendía rememorar los éxitos de aquel equipo que revolucionó el voleibol español de la década de los ochenta.

    Con el cuadro balear, a lo largo de 5 temporadas (2003-2004 a 2007-2008) y a las órdenes del macedonio Vladimir Bogoevski –solo el primer año– y el argentino Marcelo Méndez, se adjudicó dos copas del Rey (2005 y 2006), dos ligas (2006 y 2007) y una Supercopa (2006), y fue subcampeón de la Copa CEV (2005) –tras perder la final en Palma de Mallorca (2-3) ante el poderoso equipo italiano del Lube Banca Macerata– y de la Top Team Cup (2006) –siendo vencido por el también italiano Piacenza. Individualmente, fue elegido jugador más valioso de la Liga 2006-2007.

    Medalla de plata de la Real Orden del Mérito Deportivo en 2008, el andaluz recorrió su última etapa como jugador fuera de España. Primero jugó durante 4 campañas (2008-2009 a 2011-2012) en el PGE Skra Bełchatów de Polonia y lo hizo contribuyendo al sobresaliente nivel del club, que durante la estancia de Falasca se impuso en tres ocasiones (2009, 2010 y 2011) y fue una vez subcampeón (2012) en la liga polaca –PlusLiga– y ganó otras tres veces la Copa de Polonia (2009, 2011 y 2012). Pero fundamentalmente y fuera del ámbito doméstico, el club polaco y Falasca lograron el subcampeonato en 2012 y el tercer puesto en 2010 en la Liga de Campeones de Europa, y la medalla de plata en 2009 y 2010 en el Campeonato del Mundo de Clubes celebrado en Catar. El argentino malagueño fue además designado mejor colocador de la Liga de Campeones en 2009.

    Casado con Esther Custodio desde antes de Sídney 2000 y padre de dos hijos –Sara y Daniel–, la última temporada del colocador número 10, la 2012-2013, discurrió en las filas del Ural Ufa ruso, con el que alcanzó el segundo puesto tanto del campeonato liguero de Rusia como de la CEV Challenge Cup, materializando su retirada como jugador el activo a la edad de 40 años.

    Tras colgar la camiseta, Falasca asumió de forma inmediata la nueva faceta que le ha mantenido totalmente ligado al voleibol, como es la de entrenador, debutando en el equipo donde solo dos temporadas antes había jugado, el PGE Skra Bełchatów. En 4 temporadas con los polacos (2013-2014 a 2015-2016) inscribió en su palmarés de técnico dos triunfos en la liga polaca (2014 y 2015), la Supercopa de 2014 y la Copa de 2016, además de la 4.ª plaza en la Liga de Campeones de Europa de 2015. Precisamente la eliminación del equipo polaco en la máxima competición continental de clubes durante la campaña 2015-2016, quedándose a las puertas de la final a cuatro que se celebró en Cracovia (Polonia), precipitó la salida de Falasca de la entidad polaca a finales de marzo de 2016.

    Un mes antes de la destitución, había asumido el cargo de seleccionador nacional absoluto de la República Checa, al frente de la cual debutó en la Liga Mundial con una discreta 18.ª posición final. A su salida de Polonia, firmó contrato de dos años para dirigir el equipo italiano Gi Group Monza a partir de la temporada 2016-2017.

    Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas

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