• Julia María Alba Alarcó
    Olímpica

    Julia
    Alba

    Sevilla

    Julia María Alba Alarcó

    30.05.1972

    Sevilla

    1
    Juegos Olímpicos Deporte Categoría Prueba
    Resultado
    2000 Sídney (Australia) Atletismo Femenina 4x400 m
    Puesto 17

    Julia María Alba Alarcó

    Elegante atleta y licenciada en Arquitectura, tiene el privilegio de ser la primera y única corredera sevillana en participar en unos Juegos Olímpicos y la segunda atleta andaluza olímpica, en Sídney 2000, solo cinco días después de la actuación de la que consta para la historia como la primera, la maratonista cordobesa María Luisa Muñoz.

    Nacida el 30 de mayo de 1972 en Sevilla, comenzó a hacer deporte en el colegio, etapa en la que le crearon el hábito, el placer y la necesidad de una práctica deportiva. Su primer gran compromiso con el entrenamiento y la competición federada fue en baloncesto, jugando en la estructura del Club Bentomiz de Pino Montano y más tarde en el club del Colegio La Milagrosa, en la Segunda División nacional. Sin embargo, abandonó el equipo y el baloncesto cuando afrontó los estudios de Arquitectura Superior en la Universidad de Sevilla, pues resultaba imposible compatibilizar la universidad con los horarios de entrenamientos, difíciles de modificar y adecuar para cada participante en un deporte de asociación como es el baloncesto.

    Por ello y afortunadamente para el atletismo sevillano, andaluz y español, Julia decide al final de la década de los ochenta, con 18-19 años, canalizar sus energías físicas hacia un deporte más individual como es el atletismo, ingresando, gracias a unas gestiones de su hermano Alberto, en el grupo de trabajo de Ángel Moreno Díaz, quien ha sido el único técnico de la sevillana. De esta manera, comprometida con el atletismo y sus estudios, con un entrenador dispuesto a ir a las pistas a la hora que ella pudiera –el concienzudo Ángel vio en Julia un diamante en bruto– y con una familia comprensiva y respetuosa para con los deseos de su hija, Julia Alba emprendió una doble carrera (Arquitectura y atletismo) que logró culminar satisfactoriamente.

    Atleta de los clubes Chapín Mobil Jerez (1992), Alcampo San Pablo (1993 y 1994), AD Docente María (1995), Atlético San Pablo (1996), Chapín Jerez (1997, 1998 y 1999) y, por último, Valencia Terra i Mar, desde 2000 a su retirada, Julia mostró desde el principio aptitudes para las pruebas de velocidad, especialmente los 200 metros. Así, en 1996, logra la 14.ª marca del ranking nacional (24.76); en 1997, firma la 5.ª (24.24); y en 1998 se encarama a la 2.ª posición, con 24.10.

    Todo ello es el preludio de un sensacional año de 1999, en el que se hace dueña y señora de la distancia en España ganando el oro en el Campeonato de España absoluto al aire libre, en Sevilla, con un tiempo de 23.63, y rubrica la mejor marca española del año (23.56). Además, suma la primera de sus 14 internacionalidades absolutas participando en las pruebas de 200 m y relevo 4×100 m de la Copa de Europa, en Atenas (Grecia), y es 8.ª con el relevo 4×100 m en la Universiada de Palma de Mallorca. El colofón de la temporada llega en agosto con la participación en el VII Campeonato del Mundo absoluto al aire libre, en el sevillano estadio de La Cartuja, donde es eliminada en la primera ronda de 200 metros –séptima en la tercera eliminatoria con 23.73– y obtiene el 39.º puesto final, e igualmente cae en la primera ronda del relevo 4×100 m, haciendo equipo con Carmen Blay, Arantxa Iglesias y Cristina Sanz, al ser cuartas en la segunda serie con un tiempo de 45.14, que les otorga la 15.ª posición.

    Convertida en referencia nacional de los 200, afronta el año olímpico con todo el empuje del mundo, logrando una medalla internacional –bronce en 200 m (23.93) en los Campeonatos Iberoamericanos, llevados a cabo en Río de Janeiro– y defendiendo los colores nacionales en la Copa de Europa, en Baerum (Noruega), si bien comienza a ofrecer buenas prestaciones en los 400 metros lisos y de hecho, con 53.70, se sitúa en el tercer puesto del ranking español, lo que posibilita su incorporación al relevo largo nacional, con plaza para los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.

    En las antípodas estrena condición olímpica (debuta y se despide) el 29 de septiembre, actuando junto a Norfalia Carabalí, Miriam Bravo y Mayte Martínez en la serie 1 de primera ronda, que el cuarteto nacional termina (3:32.45) en 6.º lugar, lejos del acceso a la final y con el 17.º mejor tiempo.

    Precisamente la participación olímpica divide en dos la trayectoria deportiva de Julia, especialista primero en 200 metros y, tras los Juegos, dominadora en España de los 400 metros lisos durante un lustro completo, aunque en el invierno de 2001 ganaría su primer título nacional bajo techo en 200 metros, en el velódromo Luis Puig de Valencia. Consecutivamente, la sevillana se hizo con la medalla de oro en 400 m en los campeonatos de España absolutos al aire libre de Valencia 2001, Salamanca 2002, Jerez de la Frontera 2003, Almería 2004 y Málaga 2005. A la par fue a la búsqueda de la marca mínima para acudir a los Juegos de Atenas 2004, objetivo que no pudo cumplir pues sus tiempos siempre fueron un paso por detrás del registro exigido para obtener el pasaporte olímpico, subrayando que su marca personal en 400 m data de 2001, con 52.28.

    En el ámbito internacional, Julia Alba participó en su segundo Mundial al aire libre –nunca compitió en la versión indoor– en 2001, en Édmonton (Canadá), donde ocupó la 38.ª posición en 400 m y la 14.ª en 4×400 m, y debutó en 2002 en el Campeonato de Europa, celebrado en Múnich (Alemania), alineada en el 4×400 que fue eliminado en la primera ronda. Asimismo, representó a España en la Copa del Mundo Madrid 2002 (8.ª en 200 m y 4×400 m) y en las ediciones de la Copa de Europa de Vaasa (Finlandia) 2001, Florencia (Italia) 2003 y Gävle (Suecia) 2005.

    En 2004, acudió a los Campeonatos Iberoamericanos de Huelva y ganó la medalla de plata con el relevo 4×400 y acabó 5.ª en 400 m, cerrando un ciclo olímpico que ella sabía había sido el último completo. Así fue. La temporada de 2005 volvió a estar en primera línea pero resultó ser la de su despedida, la cual escenificó a lo grande, en lo más alto del podio y en su tierra andaluza, pues ganó la medalla de oro en los Juegos Mediterráneos de Almería 2005 en la prueba de relevo 4×400, junto a Cora Olivero, Mayte Martínez y Belén Recio, luego de haber concluido días antes 6.ª en 200 metros.

    Fue el mejor broche a su carrera, pues tras esta competición Julia Alba anunció su retirada del atletismo para dar paso a una nueva etapa de su vida, ejerciendo profesionalmente como arquitecto por cuenta propia en su casa de Espartinas (Sevilla) y como madre después del nacimiento de su hijo Jesús el 4 de septiembre de 2007.

    Biografía cerrada a 31 de marzo de 2018 y extraída del libro 341 Historias de Grandeza, de los autores Pepe Díaz García y Jose Manuel Rodríguez Huertas

  • Julia María Alba Alarcó